El 8.° Simposio patrimonial internacional fue celebrado el 12 de marzo, en el Colegio, un evento de actualización que contó con cuatro paneles donde se exploró la complejidad de las prácticas en las declaraciones anuales de personas con inversiones en el extranjero, coordinado por Juan Ignacio Rivero Celorio, Gerardo Napolitano Pompa y René Alberto Meza Aragón, integrantes de la comisión técnica Fiscal Internacional.
Previo al inicio del evento Rosalía Ortega López, la presidenta del Colegio, señaló la necesidad profesional de constante preparación para los especialistas en inversiones internacionales, debido a la complejidad derivada de las distintas implicaciones fiscales que conllevan estas operaciones.
El primer panel, Patrimonial, inversiones y estructuras internacionales en España y, su efecto fiscal, Marcos González Villarreal, Layda Cárcamo Sabido y Gerardo Napolitano Pompa colaboraron para desarrollar la fiscalidad y planificación patrimonial de mexicanos en España. En su espacio discutieron sobre las obligaciones fiscales para mexicanos residentes o inversores en el país europeo y se destacaron elementos como la residencia fiscal, la doble tributación y los tratados fiscales aplicables para estos casos.
Dentro de la conversación se comentó sobre el régimen de impatriados, o Ley Beckam, esquema tributario diseñado para atraer talento internacional, mediante la posibilidad de permitir a los contribuyentes tributar a un tipo fijo y no tributar por la renta y el patrimonio extranjero. Sin embargo, se exhortó a los asistentes a considerar cada caso, ya que este régimen no permite la aplicación de tratados fiscales, lo que puede complicar la situación de doble residencia. Los expertos señalaron que este principio de valoración específica debe ser una máxima para los profesionales en fiscalización internacional.
Pedro Corona De la Fuente, en compañía de los integrantes de comisión previamente mencionados, continuaron con el panel Patrimonial, inversiones y estructuras internacionales en Estados Unidos y, su efecto fiscal, focalizado en inversiones inmuebles, donde se compartió el tratamiento de Impuesto Sobre la Renta (ISR) para para no-residentes y las obligaciones fiscales derivadas de la venta de inmuebles.
Sumado a ello, se conversó sobre las reglas de residencia fiscal y los impuestos sobre herencias, ejemplos que sirvieron para establecer que las distintas estructuras de inversión en Estados Unidos, como las Compañía de Responsabilidad Limitada (LCC, por sus siglas en inglés) o fideicomisos, implican sus propias ventajas y desventajas; por ello, el conocimiento de ellas es fundamental establecer una estrategia de inversión óptima.
El tercer panel fue presentado por Aline Espinoza de los Monteros y Juan Ignacio Rivero Celorio, correspondiente al tema Tópicos selectos de las declaraciones anuales con inversiones en el extranjero. Durante su intervención, se enfatizó en la importancia de planificar de manera adecuada las declaraciones anuales de este tipo, ya que implican un grado de complejidad debido a la consideración de cumplimiento en dos países distintos. Debido a ello, el tiempo se convierte en un factor determinante para evitar la doble tributación y la maximización de los beneficios fiscales, por lo que la anticipación es clave para estas presentaciones informativas.
El evento concluyó con el segmento Patrimonial, inversiones y estructuras internacionales en Canadá y, su efecto fiscal, a cargo de Oscar Becerra y René Alberto Meza Aragón. El espacio sirvió para conocer las características y beneficios para residentes fiscales en México, con activos en Canadá; entre ellas, el experto comentó una estabilidad y seguridad jurídica que facilita la creación de estructuras patrimoniales.
Como parte de su explicación, se detallaron las Sociedades Limitadas en Ontario (OLP, por sus siglas en inglés), estructuras jurídicas utilizadas como vehículos de inversión y planificación patrimonial a nivel internacional y proporcionan beneficios al inversor, particularmente beneficiosa para realizar una planeación sucesoral. Al finalizar la conceptualización y la explicación del marco normativo canadiense, se expusieron casos prácticos y recomendaciones para llevar conducir a los asistentes a una comprensión más amplia del tema, alimentados de la experiencia de Oscar Becerra.
Finalmente, Rita Mireya Valdivia Hernández, vicepresidenta de Capacitación y Desarrollo Profesional del Colegio, brindó unas palabras para el cierre del evento, donde agradeció la participación de ponentes y asistentes, quienes alimentaron el encuentro con sus dudas, conocimientos y experiencia profesional mientras preservaban su compromiso con la actualización contable.
Eventos recientes
Este 10 y 17 de abril, el Colegio llevó a cabo el foro sobre los Pronunciamientos Internacionales de Formación (PIF), donde se reunieron Néstor Hernández Vázquez, Rosa Gutiérrez García, Elmer Lara Santacruz y Román Núñez Muñoz, para analizar los estándares globales que rigen la preparación de futuros profesionales de la contabilidad.Durante la presentación, Hernández Vázquez hizo hincapié en la importancia de estos lineamientos emitidos por la Federación Internacional de Contadores (IFAC). También destacó que el interés público como objetivo central es fundamental para establecer requisitos de ingreso a los programas de formación que sean justos y proporcionales.Enfatizó que “estos criterios buscan asegurar que solo las personas con una probabilidad razonable de éxito accedan a la formación profesional, evitando barreras, pero manteniendo la integridad de la carrera”.De igual forma, el contador Hernández profundizó sobre el PIF 2; al respecto explicó que esta norma define la competencia técnica como la capacidad de aplicar el conocimiento profesional según estándares establecidos. En su presentación, señaló las áreas críticas de aprendizaje como la contabilidad financiera, auditoría, impuestos y finanzas, con niveles de competencia que varían de básico a intermedio según el área.Por su parte, la doctora Rosa Gutiérrez habló acerca de las novedades y la relevancia que tiene el PIF 4, el cual está centrado en el desarrollo profesional inicial respecto a valores, ética y actitudes profesionales. En la ponencia, indicó que la formación ética no es un complemento, sino el pilar fundamental que permite a los profesionales actuar en favor del interés público.De igual forma, puntualizó que los atributos clave que deben manifestarse en cada encargo profesional incluyen el cumplimiento irrestricto de los requerimientos de ética, el mantenimiento de la objetividad e integridad, la independencia de criterio y la diligencia debida. A su vez, abordó la importancia de la Norma Internacional de Gestión de Calidad (NIGC 1) y la NIA 220.Para dialogar sobre el PIF 3 se presentó Elmer Lara, quien aclaró que la formación del contador debe trascender el dominio técnico para integrar habilidades interpersonales y organizacionales que garanticen la excelencia en el servicio al interés público. Resaltó que, en las etapas iniciales de la carrera, el profesional requiere de una supervisión estrecha y una estructura de apoyo que permita la transición gradual hacia la autonomía.Advirtió sobre la importancia de este pronunciamiento, ya que se toma como requisito para elevar la calidad de la práctica contable y asegurar que el profesional sea un aliado estratégico en el área financiera.Para cerrar el foro, los panelistas versaron sobre las directrices que marcarán el ejercicio del contador frente a la evolución tecnológica y las nuevas dinámicas de gestión de equipos. Se recalcó que la comunicación transparente y la colaboración son fundamentales para mitigar riesgos y elevar la calidad de los servicios profesionales.
La digitalización financiera ya no es una tendencia futura, sino una realidad que redefine la forma en que las personas interactúan con el dinero. Bajo esta premisa se desarrolló el foro Fintech en acción: de la banca tradicional a la revolución digital, realizado el 16 de abril y organizado por la comisión de Prevención de Lavado de Dinero del Colegio, donde el especialista Alejandro Méndez Rueda expuso los principales cambios, retos y oportunidades del ecosistema financiero en México.Entrando al tema, el expositor ofreció un breve contexto para comprender la evolución del sistema bancario en el país, destacando hitos como la nacionalización de la banca en 1982 y su posterior privatización en los años noventa, proceso que permitió la entrada de nuevos competidores y capital extranjero, impulsando así la modernización del sector.En ese sentido, Méndez Rueda explicó que, aunque las funciones tradicionales de la banca se mantienen, su ejecución ha cambiado de manera significativa con la incorporación de herramientas digitales:Captación de recursos, ahora facilitada mediante plataformas digitales y apertura remota de cuentas Otorgamiento de crédito, apoyado en análisis automatizados y datos en tiempo real Facilitación de pagos, impulsada por herramientas como SPEI, CoDi y aplicaciones móviles Por otro lado, el ponente señaló que el avance tecnológico también ha fortalecido la supervisión del sistema financiero. Instituciones como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el Banco de México y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público continúan desempeñando un papel clave en la estabilidad del sector. También, destacó que la Ley Fintech de 2018 marcó un parteaguas al formalizar nuevas figuras tecnológicas y fomentar la inclusión financiera.Asimismo, hizo hincapié en que la transformación digital conlleva riesgos que no deben subestimarse. Entre los principales desafíos destacan:Incremento en fraudes digitales y esquemas de phishing Mayor dependencia tecnológica en la gestión financiera Diferencias en la protección de depósitos entre bancos tradicionales y plataformas digitales Ante este panorama, el especialista recomendó adoptar medidas de seguridad como la autenticación multifactor, el monitoreo constante de operaciones y la verificación del estatus regulatorio de las plataformas antes de utilizarlas.En otro orden de ideas, Méndez Rueda abordó el impacto de la digitalización en el ámbito fiscal, destacando la transición hacia un modelo de fiscalización electrónica. Explicó que este esquema se basa en cruces automatizados de información provenientes de CFDI, declaraciones, movimientos bancarios y registros contables, lo que permite a la autoridad realizar revisiones en tiempo real.De igual forma, enfatizó que la trazabilidad de las operaciones es un elemento clave en este nuevo modelo, ya que permite validar la congruencia de la información financiera, fiscal y laboral. En este sentido, herramientas como el REPSE y el SIDEIMSS resultan fundamentales para acreditar la materialidad de las operaciones, especialmente en servicios especializados.Finalmente, el expositor concluyó que el rol del contador público ha evolucionado significativamente. Más allá del registro de operaciones, ahora debe asumir una función estratégica y preventiva, enfocada en la validación de información, la gestión de riesgos y el cumplimiento normativo en un entorno cada vez más digitalizado.
Con el firme objetivo de fortalecer la representación del gremio contable ante la sociedad y las autoridades, más de 80 nuevos asociados se dieron cita hoy en las instalaciones del Colegio. El evento consistió en un desayuno informativo donde los asistentes pudieron vislumbrar el alcance de su integración a la institución.La ceremonia fue encabezada por la contadora Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio, quien destacó la importancia de esta nueva etapa profesional; en su discurso, enfatizó que la afiliación no es solo un trámite, sino una inversión para robustecer su desarrollo profesional.Asimismo, el desayuno contó con la participación de autoridades del comité ejecutivo: Héctor Vázquez González, vicepresidente de Promoción y Membrecía; Virginia Ríos Hernández, vicepresidenta de Estrategia, Organización y Control; Manuel Tamez Zendejas, vicepresidente de Comunicación e Imagen; y María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Durante el encuentro, el contador Vázquez González profundizó en los múltiples beneficios que los nuevos integrantes adquieren desde su afiliación: entre otros, destacó el acceso a comisiones de trabajo y material editorial; programas de capacitación; alianzas comerciales y convenios.Los asistentes participaron en dinámicas de integración y realizaron un recorrido por las instalaciones. El momento culminante se vivió cuando, en un acto simbólico de pertenencia, los nuevos socios "se pusieron la camiseta" del Colegio, reafirmando su compromiso con la institución.