El 3, 10, 17 y 24 de junio se celebró la 20.ª Semana de actualización fiscal en el Colegio, donde expertos en materia fiscal se reunieron para examinar y compartir las distintas disposiciones fiscales y legales en vigor, con el fin de brindar un panorama amplio para el apropiado cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes.
En cada día de la jornada se rescataron tres temas relevantes en materia, bajo la coordinación de Mario Ramón Escobosa Barojas, Juan Edgardo Beltrán Ávila, Alejandro Rico Nieto y Leticia Miriam Islas Benítez. Además, 16 integrantes de distintas comisiones del Colegio fueron los encargados de guiar con sus ponencias este evento de actualización en el que participaron la comisión técnica Fiscal, la comisión de desarrollo en Investigación Fiscal y las comisiones de desarrollo Fiscal.
La apertura del evento del 3 de junio fue precedida por el presidente Adolfo Ramírez Fernández del Castillo, quien señaló la importancia de la actualización en la disciplina contable, sobre todo en un tema tan complejo como el fiscal, donde la preparación y anticipación es fundamental.
Para comenzar, Ricardo Mendoza Quezada compartió el papel de las tesis y jurisprudencias dentro del cumplimiento normativo fiscal, así como la relevancia de mantenerse al tanto de ellas de manera regular, ya que brindan guía para la interpretación y aplicación de leyes fiscales.
Posteriormente, con la importancia que tiene la figura del beneficiario controlador para la prevención de lavado de dinero, Ivan Mena Salgado dialogó sobre la relevancia de identificarlo y mantener dicha información accesible y actualizada para prevenir ante el uso de estructuras organizacionales para la evasión fiscal.
Antonio Alberto Vela Peón realizó una ponencia sobre los aspectos a tomar en cuenta en los avisos de socios y accionistas al SAT, así como las implicaciones que estas conllevan, con el fin de aplicarlos en su práctica diaria, para así evitar repercusiones legales.
En el segundo día del evento, Roberto Iván Colín Mosqueda detalló el Plan maestro del SAT y su estrategia ABCD, donde de señalan los ejes actuales de la autoridad para la fiscalización y, en palabras del ponente, “se busca priorizar la atención y acompañamiento al contribuyente, para reforzar la recaudación y combatir la evasión fiscal”.
Oscar Manuel Chávez Noguez, gestionó el tema Cambios en materia de CFDI y carta porte, donde invitó a los contadores a involucrarse y conocer los cambios relacionados con las regulaciones aplicables a los CFDI, con el fin de evitar una carta invitación de la autoridad y, en caso de recibirlas, contar con la información necesaria para atenderlas apropiadamente.
Posteriormente, con el fin de destacar la función de los criterios normativos y no vinculativos, Jose Alfredo Estudillo Cruz comentó que estos proporcionan brújulas de acción para actuar apropiadamente en materia fiscal ya que, al señalar interpretaciones de las autoridades en la aplicación de las leyes, permiten identificar prácticas indebidas.
El tercer día del evento, Juan Alberto Torres condensó quiénes, cuándo y cómo se deben reportar las operaciones relevantes a las autoridades fiscales, con el fin de tener un soporte completo y adecuado para atender las dudas que pudieran derivar de ellas y evitar sanciones.
Arieman Ben Pandira Albarrán Monroy, por otra parte, enunció la razón de negocios como un mecanismo jurídico anti-abuso que busca evitar la creación de estructuras jurídicas sin propósito con el fin de recibir beneficios fiscales, por lo que su consideración es fundamental para realizar reestructuraciones de negocios apropiadas.
Mirella Mirandina Plácido Hernández comentó al foro que el “conocer el instrumento multilateral (MLI) es fundamental para la fiscalidad internacional contemporánea”, ya que supone una herramienta para evitar la doble tributación y la elusión fiscal agresiva; pero debe contarse con conocimiento de su aplicación ya que se encuentra en coexistencia con los convenios fiscales bilaterales y la LISR, para el caso de México, lo que aumenta su complejidad.
El último día de la jornada fue abierto por la conferencia Estímulos fiscales, aspectos a considerar, donde Juan Manuel Franco Gallardo compartió los tipos de estímulos fiscales existentes en México, así como sus requisitos y obligaciones derivadas de cada uno. Además, el experto compartió los estímulos fiscales dispuestos en el Plan México, cuyo fin es fomentar la inversión, la relocalización y un gasto mayor en inversión productiva y beneficia a industrias específicas, como la automotriz, telecomunicaciones, construcción, agroindustria, textil, energética, etc.
María Concepción Samperio Becerril, brindó una detallada presentación entorno al Resico para personas físicas y morales, donde incluyó los requisitos y obligaciones de este régimen; pero adicionó las actualizaciones publicadas en la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) 2025, cuyo objetivo es favorecer la formalidad mediante mejoras en la accesibilidad del régimen.
Finalmente, la última presentación del día estuvo a cargo de Marycelia García Valle, centrada en el Plan maestro del SAT y focalizada en los grandes contribuyentes. Durante su presentación comentó el papel protagónico de la tecnología en la simplificación de trámites de este proyecto, cuya intención es brindar accesibilidad y fomentar una mayor recaudación, pero brinda aún más complejidad a los procesos de fiscalización por lo que se deben evaluar de manera constante para demostrar sus resultados.
Tras una gran jornada, la 20.ª Semana de actualización fiscal concluyó el 24 de junio con el cierre oficial, donde el presidente Adolfo Ramírez y Catalina Mejía Balcázar, vicepresidenta de Desarrollo y Capacitación Profesional, aprovecharon para felicitar a los asistentes por su labor de actualización profesional e invitaron a continuar con su compromiso en los espacios del Colegio.
Eventos recientes
La comisión de Ética y Responsabilidad Profesional del Colegio organizó el foro Ética en el nombramiento del revisor de calidad en auditorías, un espacio de análisis y reflexión en torno a la relevancia de la ética profesional en los procesos de aseguramiento. El encuentro reunió a especialistas del ámbito contable y de auditoría para discutir los desafíos que enfrentan las firmas al implementar sistemas de gestión de calidad y garantizar la independencia y objetividad en la revisión de los encargos.La coordinación del evento, realizado el 11 de marzo, estuvo a cargo de Cecilia Coronel Ruiz y Carlos Velázquez Valle, integrantes de la comisión de Ética y Responsabilidad Profesional. Como expositores participaron Parménides Lozano Rodríguez, integrante de la comisión de Finanzas y Sistema Financiero; Arantxa Esthela Reyes Mendiola, Audit Associate Partner en Baker Tilly México; Francisco José Sánchez González, integrante de la comisión de Gobierno Corporativo; y la propia Cecilia Coronel Ruiz.Durante su intervención, Parménides Lozano Rodríguez abordó la ética en el nombramiento del revisor de calidad en auditorías, vinculada con las Normas Internacionales de Gestión de la Calidad (NIGC 1 e NIGC 2). Señaló que la profesión contable es de interés público, por lo que los profesionales no solo responden ante quien contrata sus servicios, sino también ante la sociedad, ya que las conclusiones de auditoría influyen en la toma de decisiones y en una cadena de valor que incluye empleados, proveedores y el entorno social.Destacó que estas normas surgieron tras escándalos corporativos que evidenciaron la necesidad de reforzar la independencia y la ética profesional. Por ello, el revisor de calidad debe designarse con base en criterios de competencia, capacidad y disponibilidad, evitando amenazas a la objetividad como la familiaridad o el interés propio. Asimismo, explicó que esta revisión es necesaria en encargos relacionados con entidades que cotizan en bolsa, instituciones supervisadas por autoridades financieras o empresas con alto riesgo de lavado de dinero. Entre los hallazgos más comunes mencionó la falta de claridad sobre cuándo interviene el revisor, la ausencia de evidencia de su participación y la escasa documentación de los procesos de remediación.Por su parte, Arantxa Esthela Reyes Mendiola centró su exposición en la ética dentro del sistema de gestión de calidad bajo las Normas Internacionales de Gestión de la Calidad (NIGC 1 e NIGC 2). Destacó que la ética debe ir más allá del cumplimiento normativo y convertirse en una práctica operativa dentro de las firmas, ya que la confianza es la principal “mercancía” de los profesionales contables y el comportamiento individual impacta directamente en la reputación institucional.A partir de su experiencia en la implementación de estos estándares en México y Latinoamérica, señaló que, aunque los contextos varían, la confianza es un elemento transversal. Advirtió que los mayores riesgos para las firmas no siempre son técnicos, sino aquellos derivados de la familiaridad con los clientes o de presiones comerciales que pueden afectar el juicio profesional. Ante ello, subrayó la importancia de contar con salvaguardas adecuadas, procesos constantes de autoevaluación, canales de denuncia efectivos y un liderazgo ético que se refleje en toda la organización.En su intervención, Francisco José Sánchez González abordó los desafíos éticos que enfrentan las firmas de contaduría pública en la asignación de revisores y en la ejecución de auditorías. Señaló que la confianza pública, la objetividad, la independencia y la calidad profesional son pilares de la profesión, guiados por principios del código de ética como la integridad, la objetividad, la competencia profesional, la confidencialidad y el comportamiento profesional.También enfatizó la importancia de documentar adecuadamente los procesos de aceptación y continuidad de clientes, verificando que los miembros del equipo no tengan intereses financieros o relaciones personales que comprometan su independencia, y que cuenten con la experiencia necesaria para cada sector. Asimismo, advirtió que presiones internas y externas, como las económicas o los plazos de entrega, pueden generar riesgos éticos, los cuales deben mitigarse mediante salvaguardas como la rotación de socios o revisores, la documentación de la independencia y la capacitación continua.Finalmente, Cecilia Coronel Ruiz explicó el papel de la ética en los sistemas de gestión de calidad establecidos por las Normas Internacionales de Gestión de la Calidad (NIGC 1 e NIGC 2). Señaló que las firmas deben aplicar sistemas basados en riesgos para garantizar la calidad de los encargos y el cumplimiento de normas profesionales y legales.Destacó que el revisor de calidad actúa de forma independiente al equipo de auditoría y valida las conclusiones antes de emitir el informe. También subrayó la importancia de contar con políticas claras para la elegibilidad de revisores y respetar periodos de enfriamiento, con el fin de fortalecer la calidad, la independencia y la confianza en la profesión contable.
Este 9 de marzo, el Colegio organizó el foro Fiscalidad con IA: Criptoexchanges y retenciones, un espacio de análisis dedicado a revisar el marco fiscal relacionado con los criptoactivos, así como las herramientas tecnológicas que utilizan las autoridades para su fiscalización.En el encuentro participaron los especialistas Juan Carlos Santillán Hernández y Gustavo Fuentes de León como expositores, mientras que Juan Carcaño López fungió como moderador y presentó un panorama general sobre la evolución de los criptoactivos y su tratamiento regulatorio.Durante la sesión se explicó que la fiscalidad comprende el conjunto de normas, principios y leyes que regulan los tributos y los procesos de recaudación del Estado, los cuales permiten financiar servicios públicos y otras actividades gubernamentales. En ese contexto, los especialistas destacaron que la incorporación de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) ha transformado la manera en que las autoridades analizan grandes volúmenes de datos para detectar patrones, tomar decisiones y fortalecer los procesos de supervisión fiscal. Como parte del panorama general, se revisó el desarrollo del ecosistema de activos digitales. Los ponentes recordaron que el crecimiento de redes como Ethereum permitió la creación de tokens mediante contratos inteligentes, lo que dio origen a miles de activos digitales programables dentro de la tecnología blockchain. De igual forma, explicaron que los criptoactivos se definieron como representaciones digitales de valor que utilizan criptografía y redes descentralizadas para validar y registrar transacciones sin la intervención de una autoridad central. Entre sus principales características, los panelistas enlistaron la descentralización, el uso de blockchain, el pseudonimato de los usuarios y la posibilidad de realizar transferencias globales casi inmediatas. Asimismo, se mencionó que dentro del mercado existen distintas categorías, entre ellas criptomonedas ampliamente conocidas como Bitcoin y Ethereum, además de stablecoins, tokens de utilidad y tokens de gobernanza.Los especialistas señalaron que, ante el crecimiento del mercado de criptoactivos, diversos organismos internacionales han impulsado lineamientos orientados a mejorar la transparencia fiscal y prevenir riesgos como el lavado de dinero. En el caso de México, recordaron que los criptoactivos no tienen el carácter de moneda de curso legal. Su regulación se encuentra principalmente en la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, así como en disposiciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y criterios de Banxico. Además, se destacó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha incrementado la vigilancia sobre este tipo de operaciones mediante el uso de diversas herramientas tecnológicas, entre ellas el análisis de blockchain, el intercambio internacional de información y sistemas de IA capaces de rastrear transacciones en redes públicas. En materia tributaria, se explicó que México aún no cuenta con un régimen específico para las criptomonedas. Sin embargo, la postura de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) sugiere que las operaciones de compraventa de estos activos pueden tratarse como enajenación de bienes, por lo que podrían sujetarse a disposiciones de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) relacionadas con este tipo de transacciones. Durante el foro también se revisaron las reglas aplicables a las retenciones de Impuesto Sobre la Renta (ISR) e Impuesto al Valor Agregado (IVA) en plataformas tecnológicas y servicios digitales. Los especialistas coincidieron en que las disposiciones fiscales establecen obligaciones específicas para las plataformas que intermedian operaciones, incluyendo la retención de impuestos y la emisión de comprobantes fiscales correspondientes.
Con el propósito de analizar los principales retos en la preparación de la declaración anual, la comisión de Investigación Fiscal del Colegio organizó el 6 de marzo el curso Declaración anual 2025 en Resico: aspectos clave para su elaboración, impartido por los comisionados Elio Fernando Zurita Morales y Edyth Ramírez Sánchez. Durante el evento se abordaron aspectos normativos y prácticos que los contribuyentes deben considerar para cumplir adecuadamente con sus obligaciones fiscales dentro del Régimen Simplificado de Confianza (Resico).En su intervención, Elio Fernando Zurita Morales explicó los elementos centrales para la elaboración de la declaración anual 2025 en Resico, tanto para personas físicas como para personas morales. Señaló que, en el caso de las personas físicas, el régimen es voluntario, se basa en ingresos efectivamente cobrados y no permite deducciones, siempre que los ingresos no excedan los 3.5 millones de pesos anuales. También se permite obtener ingresos adicionales por sueldos o intereses, siempre que no se supere dicho límite.No obstante, advirtió que existen limitaciones en la regla miscelánea que permite combinar ingresos, lo que puede generar riesgos en casos como la venta de una casa no exenta u otros ingresos extraordinarios. En caso de rebasar el límite o incumplir obligaciones, el contribuyente deberá salir del régimen y tributar en el esquema correspondiente.Respecto a las personas morales, destacó que el Resico es obligatorio cuando la sociedad está integrada únicamente por personas físicas y sus ingresos del ejercicio anterior no superan los 35 millones de pesos. Asimismo, subrayó que la participación de socios en otras sociedades mercantiles, especialmente cuando existe control o relación entre ellas, puede impedir tributar en este régimen.En materia de deducciones, explicó que en Resico para personas morales se consideran principalmente las adquisiciones efectivamente pagadas. Las inversiones cuentan con porcentajes de deducción más altos, aunque solo hasta tres millones de pesos, aplicándose posteriormente los porcentajes normales. También mencionó algunos retos prácticos, como la falta de reglas claras para la deducción de inventarios iniciales al cambiar de régimen y la no deducibilidad de los anticipos de remanente en sociedades civiles.Por su parte, Edyth Ramírez Sánchez destacó la importancia de preparar con anticipación la información para la declaración anual, aun cuando el Servicio de Administración Tributaria (SAT) cuenta con un simulador que precarga diversos datos. Subrayó que es indispensable contar con papeles de trabajo y validar la información antes de presentar la declaración.La especialista explicó que la autoridad fiscal dispone de una gran cantidad de información del contribuyente, principalmente a través de los comprobantes fiscales digitales por Internet (CFDI), por lo que resulta fundamental conciliar ingresos, gastos y pagos provisionales con dichos comprobantes. También resaltó la relevancia de los complementos de pago para confirmar cuándo un ingreso ha sido efectivamente cobrado.Asimismo, enfatizó la correcta emisión de CFDI en conceptos como sueldos, viáticos y otras prestaciones, ya que el incumplimiento en retenciones puede impedir la deducción de ciertos gastos. También recomendó justificar adecuadamente la razón de negocios de las erogaciones y mantener actualizadas cuentas fiscales como la CUCA, la CUFIN y las pérdidas fiscales.Finalmente, la expositora reiteró que la información precargada por la autoridad debe utilizarse únicamente como referencia, por lo que es indispensable revisarla y conciliarla con la contabilidad del contribuyente. Una adecuada preparación y verificación de la información permitirá presentar la declaración anual de manera correcta y evitar posibles inconsistencias ante la autoridad fiscal.