El 8 de enero, el Colegio presentó la conferencia Finanzas
sostenibles más allá de la ética y la rentabilidad con Viwala, encabezada por Karla
Gallardo, directora de dicha organización especializada en diseñar vehículos de
inversión y soluciones financieras para apoyar empresas desde un enfoque social
y ambiental. La intención del evento fue reconocer el concepto de finanzas sostenibles
y dar a conocer de qué forma se vinculan las finanzas, la sostenibilidad y la
ética con la toma de decisiones empresariales.
Para comenzar, la ponente compartió con los asistentes el
marco normativo internacional y nacional en materia de sostenibilidad,
contenido en las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) 1 y 2,
y las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS) A-1 y B-1; además Gallardo
señaló que ambos cuerpos normativos se encuentran alineado entre sí, brindan el
marco conceptual necesario para su aplicación y, para el caso de la NIS B-1,
señalan los Indicadores Básicos de Sostenibilidad (IBSO) necesarios para reportar
en las empresas.
La ponente comentó que, en México, la aplicación de estas
normas de información financiera relacionadas a la sostenibilidad se ha
realizado de manera paulatina, llevando a las empresas a adoptar medidas en
sostenibilidad, no solo por un lavado de imagen, o greenwashing, sino por la
intención de sumar a la competitividad de sus organizaciones mediante ellas y
con la adopción de los cuatro pilares de transparencia que en ellas se detallan:
gobernanza estratégica, gestión de riesgo, métricas y objetivos.
Hoy, las normas de información en sostenibilidad en México
se han convertido en un estándar de oro en el mundo de los negocios, ya que las
empresas que las adoptan se obtienen de acceso a capital con transferencias
preferenciales, eficientizan sus operaciones y se benefician de un efecto
cascada al pertenecer a cadenas de suministro en cumplimiento alineado con estos
estándares.
Debido a ello, los contadores juegan un papel fundamental en
la adopción de estas normas y deben comenzar a tejer relaciones con expertos que
les permitan dominar esta información en materia de sostenibilidad, considerando
que en México la aplicación de estas normas es obligatoria para las empresas
públicas y cuyo reporte comenzará en el 2026, en 2027 habrá un aseguramiento
limitado a la consistencia de la información presentada y en 2028 se accionará
un aseguramiento reportable que requerirá auditorias externas bajo la norma ISO
5000.
Sin embargo, Karla Gallardo reiteró su idea principal: la
adopción de las normas de información en sostenibilidad no solo tiene un
beneficio de imagen, sino que es una oportunidad para perseguir objetivos
empresariales y sumar a la competitividad de una organización desde una
perspectiva de responsabilidad ambiental y social.
Eventos recientes
El Colegio llevó a cabo este jueves 8 de enero el foro Sueldos y salarios: base gravable del ISR, IMSS e impuestos locales, espacio que sirvió para dar a conocer las bases tributarias aplicables a las principales contribuciones relacionadas con el pago de la nómina en las empresas. En el encuentro participaron Laila Moreno Sotelo, Miguel Ángel Silva y Gerardo Domínguez Gómez, quienes abordaron de manera integral los aspectos que inciden en la determinación correcta de sueldos y salarios.En la introducción, Gerardo Domínguez Gómez explicó el alcance del artículo 94 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR), precisando que se consideran ingresos por salarios todos aquellos que derivan de la prestación de un servicio personal subordinado, es decir, cuando existe una relación laboral entre trabajador y patrón.Señaló que dentro de este concepto se incluyen no solo los salarios, sino también las prestaciones que se originan de la relación laboral, “como aguinaldo, primas, bonos y vales, así como la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) que, aunque no constituye salario en sentido estricto, fiscalmente se trata como ingreso por salarios”.Asimismo, indicó que los pagos derivados de la terminación de la relación laboral, como finiquitos, indemnizaciones o liquidaciones, también forman parte de este tipo de ingresos, independientemente del nombre que se les otorgue.El expositor también detalló que la ley contempla ingresos ordinarios y variables, tales como horas extra, gratificaciones, premios, comisiones, bonos y compensaciones, además de prestaciones laborales específicas como primas vacacionales y dominicales. De igual manera, abordó el tratamiento fiscal de jubilaciones, pensiones y haberes de retiro, destacando que no se pagará impuesto cuando estos se cubran mediante un pago único que no exceda de 90 veces el valor de la UMA elevada al año.En tanto, el contador Miguel Ángel comparó y relacionó dos conceptos clave en materia de seguridad social, el Salario Base de Cotización y el Salario Base de Aportación. Explicó que el primero, regulado en el artículo 27 de la Ley del Seguro Social (LSS), constituye la base para el cálculo de las cuotas obrero-patronales ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e integra, además del salario en efectivo, diversas prestaciones derivadas de la relación laboral, con exclusiones expresamente previstas en la ley.Por su parte, señaló que el Salario Base de Aportación, previsto en el Reglamento de Inscripción, Pago de Aportaciones y Entero de Descuentos al Infonavit, es la base para determinar las aportaciones a este instituto.En su intervención, Moreno Sotelo abordó el Impuesto Sobre Nóminas (ISN) como una contribución local cuya regulación varía en cada una de las 32 entidades federativas, al contar cada estado con su propia legislación, tasas, bases gravables y reglas de causación. Explicó que las entidades determinan de manera independiente el nombre del impuesto, los conceptos de nómina sujetos a gravamen, la tasa aplicable y las obligaciones formales que deben cumplir los contribuyentes, citando como ejemplo la Ciudad de México y el Estado de México, donde este impuesto se encuentra regulado en sus respectivos códigos fiscales y financieros.Finalmente, subrayó que el ISN representa una de las principales fuentes de ingresos locales, particularmente en la Ciudad de México, donde se destina al financiamiento de proyectos sociales, de infraestructura y de desarrollo económico, con una recaudación estimada superior a los 50 mil millones de pesos para el ejercicio fiscal 2026.
El Foro de contribuciones estatales en México fue precedido en el Colegio el 11 de diciembre, como un espacio bajo la coordinación de María Margarita Aranda Martínez que permitió conocer una visión integral de las contribuciones locales en nuestro país. En el evento se contó con la participación de miembros de la Comisión Nacional de Contribuciones Estatales (CoNCE) del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) e integrantes de la comisión técnica de Contribuciones Locales.En total se reunieron 12 expertos en materia para desarrollar el tema: Ubaldo Díaz Ibarra, César Martínez Hernández, Sergio Alejandro Ríos Alonso, Alfonso García Suárez, Juan Betancourt Desni, Ana Patricia Pozos García, Luisa Sabido Encalada, Ramón Ortega Día, María Margarita Aranda Martínez, José Eduardo Beristain Martínez, Fernando Robles Gutiérrez y María Margarita Aranda Martínez, antes mencionada.Para comenzar, se destacaron los aspectos fundamentales de estas contribuciones, donde se señaló su importancia para los ingresos estatales, al punto en que se han convertido en un recurso más de negociación para financiar sus actividades y servicios con una alta influencia en la toma de decisiones empresariales.Como complemento, los ponentes comentaron la relevancia del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) para la fiscalización, ya que se ha convertido en una máxima de la información que conoce la autoridad. Según describen, los CFDI representan una declaración por parte de quien firma, así que han cobrado un valor notorio para señalar la congruencia de los estados financieros.También se señaló la importancia de identificar la obligatoriedad el dictamen de contribuciones locales, ya que este depende de cada entidad federativa pues son legislaciones fiscales locales las que establecen los supuestos de su presentación.Posteriormente, se desarrollaron distintos impuestos locales aplicables en los estados del país y se brindaron detalles de sus supuestos de obligatoriedad y sus fundamentos normativos, con el fin de brindar un panorama amplio de ellos. Entre los impuestos presentados, se destacó el impuesto sobre nóminas y retenciones, que supone un 50% del total de los ingresos del Estado en Ciudad de México y, como otros impuestos locales, tiene distintos nombres que varían en función del estado.También se recupero la importancia de entender el valor de las contribuciones locales al hablar de los impuestos ecológicos, ya que estos permiten desincentivar actividades contaminantes que comprometen la sostenibilidad y son una forma de financiar proyectos ambientales que la preserven. Sin embargo, el mayor punto de atención es su función complementaria con cuerpos normativos, como las Norma Internacionales de Sostenibilidad, y con la práctica profesional, como lo refleja el Código de Ética Profesional en su más reciente actualización.
El pasado 11 de diciembre se llevó a cabo la última conferencia mensual del año titulada Panorama económico de México hacia 2026, un encuentro que contó con la participación de la reconocida periodista y analista política Ana Paula Ordorica, quien ofreció un diagnóstico amplio, crítico y sustentado sobre el rumbo económico del país.Desde el inicio, Ordorica definió a México como un país de contrastes. “México creo que es un país bipolar actualmente”, afirmó, al explicar que esta dualidad no solo se refleja en la polarización política, sino también en el ámbito económico. Por un lado, destacó un entorno externo sólido; por el otro, un escenario interno debilitado.“Por el ámbito externo es un país que tiene muchas fortalezas: somos el primer socio comercial de Estados Unidos, tenemos un tipo de cambio fuerte y estabilidad macroeconómica”, señaló. Sin embargo, advirtió que el panorama cambia radicalmente al observar la economía doméstica: “Si volteamos a ver el lado interno de México, es un país que tiene problemas de consumo, de inversión, bajo crecimiento y un poder de compra bastante reducido”.Durante su exposición, Ordorica subrayó que las proyecciones de crecimiento para México son preocupantes. De acuerdo con el Banco de México, el país crecería apenas 0.3% en 2025, una cifra que calificó como realmente raquítica frente al crecimiento esperado en otras regiones del mundo.La principal causa, explicó, es la caída de la inversión, particularmente la pública. De enero a septiembre hubo un desplome del 32.5% en la inversión pública, con reducciones drásticas en sectores clave como agua, educación, hidrocarburos e infraestructura. A ello se suma un clima de desconfianza empresarial: “Llevamos nueve meses consecutivos por debajo del umbral del 50% en el indicador de confianza empresarial del INEGI”.Este entorno, afirmó, inhibe la creación de nuevas empresas y limita la innovación. Al comparar a México con Estados Unidos, Ordorica fue contundente: “Las empresas más importantes de México son centenarias y tradicionales, mientras que las de Estados Unidos son más jóvenes y de innovación tecnológica”. La razón, dijo, es clara: “Faltan incentivos para que se creen nuevas empresas en México”.La periodista puso especial énfasis en la falta de políticas públicas para las micro, pequeñas y medianas empresas. “Las mipymes generan cerca de la mitad del PIB y siete de cada diez empleos, y aun así no vemos políticas claras para impulsarlas”, afirmó.También criticó la complejidad del sistema fiscal mexicano, que desincentiva la formalidad. “En México, cualquiera que quiera estar en la formalidad requiere los servicios de un contador por lo complejo que es el sistema”, comentó al comparar la situación con otros países de América Latina.Este exceso de trámites, explicó, alimenta un círculo vicioso de baja inversión, escaso crecimiento y precariedad laboral.Respecto con el análisis de la informalidad, comentó que según datos del INEGI, 55.4% de la población ocupada trabaja en la informalidad, es decir, más de 32 millones de personas. “De cada diez empleos, casi seis son informales”, señaló.La consecuencia es una productividad extremadamente baja: “Por cada 100 pesos que genera un trabajador formal, uno informal genera apenas 24 pesos”. A pesar de presumir una tasa de desempleo cercana al 3%, Ordorica advirtió: “Sí hay trabajo, pero es muy precario”.La ponente también cuestionó la estructura del gasto público, especialmente el peso de las pensiones, los programas sociales y los apoyos a Pemex. “El Estado está regando el pasado y secando el futuro”, sentenció.En 2025, el gasto en programas sociales ascendió a 850 mil millones de pesos, y para 2026 se proyecta un aumento del 16%. Al mismo tiempo, la inversión pública retrocede y la deuda pública podría alcanzar 58% del PIB hacia 2030, poniendo en riesgo el grado de inversión del país.A pesar del panorama complejo, Ordorica destacó el papel estratégico del T-MEC. Recordó que México es desde 2023 el principal socio comercial de Estados Unidos y que millones de empleos en ambos países dependen del tratado.“Romper el T-MEC sería como querer aterrizar un avión en pleno vuelo”, afirmó, al tiempo que llamó a poner en perspectiva el discurso político y separar el ruido de la realidad económica. Citó además el artículo 34.7 del acuerdo, que garantiza su vigencia hasta 2036, aun si no se ratifica en el corto plazo.En su conclusión, Ana Paula Ordorica sostuvo que México enfrenta una decisión crucial. “Podemos seguir por la inercia del bajo crecimiento o tomar un camino más complejo, pero necesario”, afirmó.Ese camino, explicó, implica fortalecer el estado de derecho, impulsar la inversión productiva, reducir la informalidad y enfocar el gasto público en infraestructura, especialmente en el sector energético. “La estabilidad macroeconómica no es garantía de bienestar”, advirtió.Finalmente, dejó un mensaje claro: “Hay que romper la trampa del bajo crecimiento y pensar en el futuro. Una revisión exitosa del T-MEC puede ayudar, pero México tiene que hacer una tarea mucho más profunda”.