La comisión de Apoyo al Ejercicio Independiente presentó los días 2 y 3 de agosto el curso Desempeño del comisario, responsabilidad legal y vigilancia de Sociedades Anónimas, el cual contó con las participaciones de Roberto Jiménez Ramos, socio en Cervantes Urbán, Rosas Torres, Flores Valenzuela & Asociados; José Carlos Cardoso Castellanos, expresidente del Colegio y socio director en Bargalló Cardoso y Asociados; Rommel García Vega, socio en KPMG; y José Luis Méndez Rodríguez, socio en Bargalló Cardoso y Asociados.
Entrando en materia, Jiménez Ramos expuso algunos temas introductorios a la función del comisario, en este sentido recordó que el comisario es el órgano encargado de vigilar permanentemente la gestión social, con independencia de la administración y en interés exclusivo de la sociedad y sus accionistas.
Ante la interrogante de ¿por qué es importante la independencia del comisario?, el expositor reunió la respuesta a dos razones importantes: 1) por la naturaleza de las obligaciones a realizar, se requiere que las realice un profesional de manera independiente y 2) por la protección de los intereses de los accionistas a través de la vigilancia de las operaciones y actos del órgano de administración y de los funcionarios de la misma.
En cuanto al tema de las facultades, obligaciones y derechos del comisario, se explicaron los artículos 21, 155, 166, 167, 181 y 192 de la Ley General de Sociedades Mercantiles. Asimismo, se detallaron las responsabilidades en el desempeño del comisario, desde las individuales, solidaria, penal y civil.
Como parte de las formalidades para crear un comité de apoyo al consejo de administración en una S.A. (sociedad anónima) los Estatutos Sociales de la Sociedad deberán tener contemplado la posibilidad de que el Consejo de Administración pueda contar con comités de apoyo, asimismo, el Órgano de Administración deberá establecer las bases para la creación, operación del comité, así como establecer cuáles serían las obligaciones y responsabilidades de sus integrantes. Para este último punto, se deberán atender los compromisos que se deriven de los estatutos sociales respecto de las reglas para la creación y operación del comité y aquellas que pudieran generarse por la omisión de informar al órgano de administración o al comisario sobre las irregularidades que pudieran detectar, e indirectamente a la Asamblea de Accionistas por conducto de los órganos antes mencionados.
En su turno, Cardoso Castellanos habló sobre el desempeño del comisario, su responsabilidad legal y la vigilancia de las sociedades anónimas. Al respecto, comentó que la vigilancia de la sociedad es una función de enorme trascendencia que debe estar a cargo de profesionales experimentados y vinculados con las ciencias administrativas y las finanzas.
Además de que el empresario de sociedades de mediana magnitud debe concientizarse de los beneficios que aporta un comisario profesional, que agrega valor a servicios profesionales. De igual forma, el crecimiento de los negocios trae aparejada una mayor complejidad en la administración de las empresas, por lo que el consejo de administración determinará en qué momento deberá apoyarse en comités para poder ejercer adecuadamente la función de vigilancia.
“Estamos viviendo una época de cambios tecnológicos vertiginosos que inducen al cambio acelerado de los métodos y procedimientos de la función de vigilancia de las sociedades anónimas. Es tiempo de innovar y de adaptarnos a las nuevas tecnologías de información”.
Como último punto, añadió que la integración del consejo de administración y la conformación de sus órganos de vigilancia es una labor delicada que requiere de reflexión para elegir a los profesionales que habrán de integrar el comité de auditoría y en su caso el de prácticas societarias, capacitados, experimentados que se involucren en la empresa. “Es preferible hombres que nombres”, concluyó.
García Vega profundizó sobre las tecnologías de información (TI) y su relación con las funciones de comisarios y comités de auditoría. Al respecto, dijo que es necesario administrarlas correctamente para evitar fugas de información y afectaciones a terceros, las cuales también afectan el cumplimiento de las funciones del comisario.
En procesos de control interno de las empresas van de la mano con los controles de TI, por lo que, para que se tenga una armonía, deberán contar con:
Otro punto abordado fue el de gobierno de TI, el cual es una estructura de relaciones y procesos destinados a dirigir y controlar la empresa, con la finalidad de alcanzar sus objetivos y añadir valor mientras se equilibran los riesgos y el retorno sobre TI y sus procesos.
Dicho gobierno se compone de los siguientes elementos, donde lo primordial es entender el contexto donde se desenvuelve la TI:
El ponente aclaró que es necesario determinar el marco que mejor se adapta a las necesidades de la organización.
Finalmente, Méndez Rodríguez abundó sobre el papel del contador público en su carácter de comisario, así como en cuestionario de autoevaluación del comisario y del comité de auditoría, donde de manera práctica fue presentado y contestado por los asistentes.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.