La comisión de Investigación Fiscal llevó a cabo los días 20 y 21 de noviembre el evento Planeación estratégica para un adecuado cierre de año, un encuentro que reunió a especialistas en materia fiscal y contable para compartir conocimientos, alertar sobre riesgos, y ofrecer herramientas prácticas que permitan a las empresas enfrentar el cierre del ejercicio con mayor solidez y menos contingencias.
Durante su participación, Miguel Ángel Temblador Torres enfatizó que un cierre de año exitoso comienza con una contabilidad sólida y papeles de trabajo bien integrados, elementos indispensables para sustentar declaraciones y dictámenes fiscales frente a cualquier requerimiento de la autoridad.
Explicó que la acumulación de ingresos para personas morales no depende exclusivamente del CFDI, pues este no es el único sustento fiscal. Recordó que el ingreso se acumula al emitir el comprobante, prestar el servicio o recibir el pago, según lo que ocurra primero.
Temblador clarificó también qué conceptos no se consideran ingresos, como los aumentos de capital, el pago de pérdidas por accionistas, primas por colocación de acciones, revaluaciones y dividendos entre personas morales. Su exposición incluyó un repaso detallado de las reglas especiales de acumulación en casos de arrendamiento, pagos en especie, contratos de obra y operaciones financieras, destacando la importancia de mantener la coherencia entre CFDI y pagos provisionales para evitar discrepancias ante la autoridad fiscal.
Por su parte, Elio Fernando Zurita Morales presentó una perspectiva práctica orientada a la detección temprana de riesgos. Señaló que revisar las cuentas de balance, gestionar adecuadamente la cancelación de CFDI, validar deducciones y asegurar el cumplimiento de retenciones son pasos esenciales para evitar sanciones como la cancelación de sellos digitales o multas por errores formales.
Zurita abordó casos específicos que suelen generar controversias, como la deducibilidad de regalías, anticipos a proveedores, gastos de viaje, donativos y cuentas incobrables. Además, resaltó la trascendencia de temas como la materialidad de operaciones, la regla 3.2.4 sobre ingresos acumulables y los intereses intercompañía, insistiendo en que una adecuada comunicación entre departamentos puede prevenir problemas futuros.
Continuando con el evento, José Gerardo Alfaro Osorio se centró en el análisis de operaciones con partes relacionadas y pagos al extranjero, rubros que suelen generar contingencias importantes cuando no se documentan correctamente.
Subrayó la importancia de contar con documentación que acredite la residencia fiscal, la razón de negocios, la materialidad de las operaciones y la correcta presentación de declaraciones informativas, como las relativas a socios extranjeros, préstamos internacionales y las obligaciones en materia de partes relacionadas (local, maestra y país por país).
Alfaro destacó también la necesidad de contar con estudios de precios de transferencia actualizados, especialmente ante modificaciones de estructuras corporativas, ajustes a transacciones o reestructuraciones internas, recordando que el incumplimiento puede derivar en multas significativas y en la no deducibilidad de los gastos.
Finalmente, Humberto Cruz Hernández profundizó en temas esenciales como el tratamiento adecuado de pérdidas fiscales, el acreditamiento del ISR pagado en el extranjero, el cálculo del coeficiente de utilidad y los efectos de la reforma laboral de 2021 en la PTU.
Enfatizó que la contabilidad electrónica y la consistencia de los CFDI son hoy más relevantes que nunca debido a la transformación digital de la Administración Tributaria 3.0 impulsada por la OCDE, que permite un monitoreo en tiempo real del contribuyente mediante analítica predictiva.
Su participación incluyó además reflexiones sobre criterios normativos del SAT, ajustes de precios de transferencia y la importancia de documentar correctamente la CUFIN y la CUCA para evitar interpretaciones incorrectas de la autoridad.
Eventos recientes
Con el propósito de analizar los principales retos en la preparación de la declaración anual, la comisión de Investigación Fiscal del Colegio organizó el 6 de marzo el curso Declaración anual 2025 en Resico: aspectos clave para su elaboración, impartido por los comisionados Elio Fernando Zurita Morales y Edyth Ramírez Sánchez. Durante el evento se abordaron aspectos normativos y prácticos que los contribuyentes deben considerar para cumplir adecuadamente con sus obligaciones fiscales dentro del Régimen Simplificado de Confianza (Resico).En su intervención, Elio Fernando Zurita Morales explicó los elementos centrales para la elaboración de la declaración anual 2025 en Resico, tanto para personas físicas como para personas morales. Señaló que, en el caso de las personas físicas, el régimen es voluntario, se basa en ingresos efectivamente cobrados y no permite deducciones, siempre que los ingresos no excedan los 3.5 millones de pesos anuales. También se permite obtener ingresos adicionales por sueldos o intereses, siempre que no se supere dicho límite.No obstante, advirtió que existen limitaciones en la regla miscelánea que permite combinar ingresos, lo que puede generar riesgos en casos como la venta de una casa no exenta u otros ingresos extraordinarios. En caso de rebasar el límite o incumplir obligaciones, el contribuyente deberá salir del régimen y tributar en el esquema correspondiente.Respecto a las personas morales, destacó que el Resico es obligatorio cuando la sociedad está integrada únicamente por personas físicas y sus ingresos del ejercicio anterior no superan los 35 millones de pesos. Asimismo, subrayó que la participación de socios en otras sociedades mercantiles, especialmente cuando existe control o relación entre ellas, puede impedir tributar en este régimen.En materia de deducciones, explicó que en Resico para personas morales se consideran principalmente las adquisiciones efectivamente pagadas. Las inversiones cuentan con porcentajes de deducción más altos, aunque solo hasta tres millones de pesos, aplicándose posteriormente los porcentajes normales. También mencionó algunos retos prácticos, como la falta de reglas claras para la deducción de inventarios iniciales al cambiar de régimen y la no deducibilidad de los anticipos de remanente en sociedades civiles.Por su parte, Edyth Ramírez Sánchez destacó la importancia de preparar con anticipación la información para la declaración anual, aun cuando el Servicio de Administración Tributaria (SAT) cuenta con un simulador que precarga diversos datos. Subrayó que es indispensable contar con papeles de trabajo y validar la información antes de presentar la declaración.La especialista explicó que la autoridad fiscal dispone de una gran cantidad de información del contribuyente, principalmente a través de los comprobantes fiscales digitales por Internet (CFDI), por lo que resulta fundamental conciliar ingresos, gastos y pagos provisionales con dichos comprobantes. También resaltó la relevancia de los complementos de pago para confirmar cuándo un ingreso ha sido efectivamente cobrado.Asimismo, enfatizó la correcta emisión de CFDI en conceptos como sueldos, viáticos y otras prestaciones, ya que el incumplimiento en retenciones puede impedir la deducción de ciertos gastos. También recomendó justificar adecuadamente la razón de negocios de las erogaciones y mantener actualizadas cuentas fiscales como la CUCA, la CUFIN y las pérdidas fiscales.Finalmente, la expositora reiteró que la información precargada por la autoridad debe utilizarse únicamente como referencia, por lo que es indispensable revisarla y conciliarla con la contabilidad del contribuyente. Una adecuada preparación y verificación de la información permitirá presentar la declaración anual de manera correcta y evitar posibles inconsistencias ante la autoridad fiscal.
Con el objetivo de fortalecer el cumplimiento fiscal y brindar herramientas prácticas a los contribuyentes, la comisión de Auditoría Fiscal del Colegio llevó a cabo el 3 de marzo el curso Criterios relevantes a considerar en la presentación de la ISSIF 2025, impartido por los integrantes de la comisión organizadora Eduardo Acuña Bañuelos y Antonio Salviejo Ávila.Durante la sesión los expositores abordaron los aspectos de la Declaración Informativa sobre la Situación Fiscal (ISSIF), destacando que esta obligación aplica a personas morales con ingresos acumulables iguales o superiores a 1,103,204,520 pesos en el ejercicio fiscal inmediato anterior, así como a aquellas que cotizan en bolsa. También deben presentarla las sociedades mercantiles en régimen fiscal opcional para grupos, entidades paraestatales de la Administración Pública Federal, residentes en el extranjero con establecimiento permanente en México y personas morales residentes en el país con operaciones en el extranjero.Asimismo, se hablaron de la obligación de presentar la ISSIF para contribuyentes que sean partes relacionadas de sujetos obligados a dictaminarse fiscalmente. Explicaron que cuando las operaciones con partes relacionadas superan los 13 millones de pesos —o 3 millones en el caso de servicios profesionales— la presentación se vuelve obligatoria.En este contexto, se subrayaron la importancia de contar con un estudio de precios de transferencia actualizado, ya que su información resulta indispensable para el llenado de diversos anexos de la ISSIF y para la Declaración Informativa de Partes Relacionadas (Anexo 9 de la DIM). Salviejo Ávila profundizó en los métodos aplicables, la correcta selección de comparables y la relevancia de la documentación soporte ante eventuales revisiones de la autoridad.Continuando con el curso, los expositores analizaron las ventajas de presentar la ISSIF, entre ellas:Facilitar revisiones por parte de la autoridad.Mejorar la consistencia entre información fiscal y contable.Fortalecer los mecanismos de control interno.No obstante, también señalaron desafíos importantes, como la coincidencia de su fecha límite con la declaración anual (31 de marzo), la responsabilidad directa del contribuyente en el llenado, el alto nivel de detalle requerido y la estricta validación del aplicativo, que puede impedir la generación del archivo encriptado si existen errores u omisiones.En otro aspecto, se describió que la ISSIF 2025 se incorpora como obligación a través de la herramienta ISSIF del portal del SAT, por lo que el envío se realiza mediante un archivo encriptado con extensión SB2X, generado a partir de apartados elaborados en Excel, junto con notas a los estados financieros e información adicional.Puntualizaron la importancia de respaldar el archivo XSPR durante el proceso de elaboración, así como de atender los requisitos técnicos mínimos del equipo de cómputo.Comentaron que el aplicativo ISSIF contiene 14 plantillas dirigidas a distintos tipos de contribuyentes e incluye catálogos y guías oficiales con claves de entidades federativas, actividades fiscales, tipos de operación, métodos de precios de transferencia y monedas.Precisaron que se debe poner especial atención en la hoja de datos generales, la cual demanda un esfuerzo considerable debido a la amplitud de información solicitada, como datos de nómina y declaraciones informativas. Además, las respuestas proporcionadas pueden habilitar o deshabilitar apartados posteriores, por lo que errores u omisiones pueden generar inconsistencias en el sistema.Respecto a la simulación de actos jurídicos con efectos fiscales, particularmente en operaciones entre partes relacionadas, los ponentes enfatizaron la importancia de documentar exhaustivamente la materialidad y la razón de negocios para evitar que la autoridad determine la no deducibilidad de operaciones o, en casos graves, configure un delito fiscal.Asimismo, se revisaron las fechas de presentación del Local File y el Master File en materia de precios de transferencia, así como las multas por incumplimiento.Comentaron que las sanciones por no presentar la ISSIF pueden oscilar entre 17,000 y 173,000 pesos, además de otras implicaciones como:Requerimientos formales del SAT.Auditorías profundas.Determinación presuntiva de contribuciones.No deducibilidad de operaciones.Suspensión o cancelación de sellos digitales.Limitación para acceder a beneficios fiscales.Los especialistas concluyeron que la consistencia entre la ISSIF, la declaración anual y demás reportes informativos es clave para mitigar riesgos y evitar revisiones innecesarias.
El 26 de febrero, el Colegio llevó a cabo la conferencia mensual universitaria ¿Cómo llevar la contabilidad de un negocio sin ser un experto?, con la participación de los profesores Martha Silva Domínguez, del Tec de Monterrey; Oscar Franco Peña, de la Universidad de Ixtlahuaca; y Juvenal Villaverde Crisantos, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).En la introducción, Martha Silva Domínguez subrayó que todo emprendimiento debe comenzar con claridad y estructura. “Si ya tengo la idea y quiero que mi negocio crezca, necesito orden”, explicó al referirse al control de ingresos y gastos como base para saber si se está ganando o perdiendo.Precisó que no es indispensable iniciar con un software especializado, sino comprender, desde el principio, conceptos básicos como activo, pasivo y capital, así como realizar cortes diarios o semanales que permitan evaluar el desempeño del negocio.Además, destacó la importancia de elegir una plataforma acorde con el tamaño y tipo de empresa, capacitarse en su uso y apoyarse en herramientas tecnológicas e Inteligencia Artificial (IA) para analizar información. No obstante, enfatizó que la clave está en interpretar de forma correcta los datos y convertirlos en decisiones estratégicas.Por su parte, Juvenal Villaverde Crisantos hizo énfasis en que, antes de hablar de registros contables, el emprendedor debe tener claridad sobre la actividad económica que realizará: si transformará productos, comercializará bienes o prestará servicios.Señaló que esta definición debe plasmarse y reflejarse ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), a través del Registro Federal de Contribuyentes (RFC) y la elección del régimen fiscal correspondiente. “La actividad económica es el punto de partida, porque será lo que se facture y lo que determine las obligaciones fiscales”, puntualizó.En tanto, Oscar Franco Peña complementó la conversación al advertir que muchos negocios inician sin planificación ni estudio previo. Recomendó tener clara la meta, capacitarse en el giro elegido y materializar todos los procesos mediante evidencia documental.Entre los elementos básicos para una correcta contabilidad, mencionó el control de ingresos, gastos, activos, préstamos y, en su caso, reparto de utilidades. Asimismo, subrayó la importancia de cumplir con las obligaciones federales, estatales y municipales, no solo por cumplimiento fiscal, sino para sanear las finanzas del negocio.También hizo hincapié en la capacitación continua como una inversión necesaria para distinguir entre la operación diaria y la toma de decisiones estratégicas. “Crear, crecer y creer en el negocio es parte esencial del proceso”, afirmó.Finalmente, Villaverde Crisantos remarcó que llevar contabilidad no es únicamente cumplir con obligaciones fiscales, sino construir información útil para la toma de decisiones.