La comisión Sector Empresarial del Colegio realizó el 14 de marzo el evento Estadística de los delitos fiscales, espacio que contó con la participación de Josué Miguel Contreras Saldívar, abogado litigante, quien ofreció una visión amplia sobre el tema.
Para iniciar con la presentación, el expositor destacó la urgencia de enfrentar estos desafíos, “nos enfrentamos a una realidad donde la evasión y defraudación fiscal representan una amenaza no solo para el sistema tributario, sino también para la estabilidad económica y la justicia social”.
Bajo esa línea, y para entender la magnitud de este fenómeno, Contreras Saldívar consideró esencial comprender las diferentes conductas que constituyen delitos fiscales. “El Código Fiscal de la Federación establece claramente las acciones que se consideran como infracciones a la normativa tributaria”; en ese sentido, explicó que, desde el uso de documentos falsos hasta la omisión de contribuciones obligatorias, cada acto ilícito tiene implicaciones directas en la estabilidad financiera del país.
Asimismo, externó que, en la lucha contra los delitos fiscales, el sistema penal acusatorio desempeña un papel crucial. “Este sistema, basado en la igualdad de oportunidades entre las partes y la intervención de un juez imparcial, busca garantizar la aplicación justa de la ley”. Sin embargo, mencionó que su implementación plantea desafíos específicos en el contexto de los delitos fiscales, donde la complejidad de los casos y la necesidad de pruebas contundentes son aspectos fundamentales a considerar.
Respecto a la reforma penal-fiscal de 2019, dijo que esta marcó un antes y un después en la legislación mexicana, pero no estuvo exenta de controversia. “La determinación de los delitos fiscales como amenazas a la seguridad nacional generó debates intensos en la comunidad jurídica”.
Al respecto, reconoció que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) tuvo un papel determinante al pronunciarse sobre la constitucionalidad de dicha reforma, resaltando la importancia del Estado de Derecho en la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos.
Durante la plática, el abogado compartió estadísticas importantes sobre los delitos fiscales, donde los números presentados revelaron una realidad preocupante. “Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los delitos fiscales han aumentado casi un 30% en México durante el año 2023”. Explicó que esta tendencia al alza refleja la necesidad urgente de fortalecer las estrategias de prevención y persecución de estos delitos, así como de promover una cultura de cumplimiento tributario entre los contribuyentes.
Manifestó que, a pesar de los desafíos, existen avances significativos en la persecución de los delitos fiscales. "El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha logrado incrementar la eficiencia en la recaudación y fiscalización, obteniendo resultados positivos en la recuperación de ingresos", destacó Contreras Saldívar.
Sin embargo, externó que la tarea está lejos de estar completa, y que es necesario continuar fortaleciendo las capacidades institucionales y promoviendo la cooperación entre las autoridades fiscales y judiciales.
Ante este panorama, consideró que el Plan Maestro 2024 del SAT, actualmente, cobra una relevancia especial. “Este plan establece una hoja de ruta clara para fortalecer la fiscalización y el cumplimiento de las obligaciones fiscales”. Precisó que esto se podrá lograr a través de acciones coordinadas y estrategias innovadoras, que busquen incrementar la eficiencia y la transparencia en la gestión tributaria, sentando las bases para un sistema fiscal más justo y equitativo.
Para cerrar el evento, e ilustrar los desafíos y las complejidades de la persecución de los delitos fiscales, Contreras Saldívar, presentó un caso práctico basado en situaciones reales; asimismo se dio paso a una sección de preguntas y repuestas, donde se esclarecieron las dudas de los participantes.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.