El Congreso de la Contaduría Pública 2025, organizado por el Colegio, reunió a expertos para discutir las principales actualizaciones en los marcos regulatorios y éticos que guían la práctica contable. Entre los temas tratados se incluyó la evolución de los códigos de gobierno corporativo y la adaptación de las empresas a los retos del entorno global.
En su discurso de bienvenida, Ramírez Fernández del Castillo, presidente del Colegio, subrayó la relevancia del evento como un espacio de actualización profesional, señalando que los contadores juegan un rol crucial frente a desafíos económicos, éticos y de gobernanza. El presidente invitó a los asistentes a fortalecer sus competencias y a comprometerse con la excelencia, elementos esenciales para afrontar los nuevos retos que impone un entorno económico y empresarial en constante cambio.
El congreso continuó con una serie de ponencias, comenzando con la intervención de Bernardo M. Rivadeneyra Pérez, presidente de la Comisión de Gobierno Corporativo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Rivadeneyra presentó la nueva versión del Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo 2025, destacando que México es uno de los pocos países que se autorregula en materia de gobernanza empresarial. La actualización del código, que ha evolucionado desde su creación en 1999, alinea sus principios con los estándares internacionales y pone un énfasis particular en la sostenibilidad, la inclusión y la ciberseguridad. "El desarrollo sostenible es el que satisface las necesidades presentes sin comprometer las capacidades de las generaciones futuras", expresó Rivadeneyra, quien además hizo un llamado a la institucionalización de las empresas familiares, advirtiendo sobre los riesgos de la falta de profesionalización. En este sentido, resaltó la importancia de los contadores en la toma de decisiones estratégicas dentro de las empresas, al considerar que son la conciencia de la empresa.
En un tono similar, Noemí Elizabeth Cortés Llamas, vicepresidenta de la Comisión SE Auditoría Interna del Colegio, abordó la importancia de democratizar el conocimiento sobre gobierno corporativo. Cortés Llamas destacó que es esencial que los contadores públicos se involucren activamente en los consejos de administración, promoviendo prácticas basadas en la objetividad, integridad y compromiso. En su intervención, hizo un llamado a los jóvenes contadores para que desarrollen tanto habilidades técnicas como éticas, a fin de enfrentar los desafíos de gobernanza en el país. Subrayó además que el código no solo es aplicable a grandes empresas, sino también a pequeñas y medianas, promoviendo principios de integridad, respeto a los derechos humanos y sostenibilidad.
Por su parte, Alberto Ruiz Rioja, experto en política comercial y comercio internacional, ofreció un análisis exhaustivo sobre las políticas comerciales implementadas por el gobierno de Donald Trump, particularmente en relación con los aranceles impuestos a México y Canadá bajo el marco del T-MEC. Explicó que, aunque el tratado establece que los países no deben incrementar ni adoptar nuevos aranceles, Estados Unidos ha justificado sus decisiones invocando leyes internas para proteger su seguridad nacional, lo que complica las relaciones comerciales entre los tres países. Ruiz también discutió las estrategias que México podría adoptar para mitigar los efectos de estos aranceles, destacando la importancia de optimizar la producción y las reglas de origen del tratado, así como las iniciativas gubernamentales que buscan mejorar la infraestructura industrial y generar empleo.
María Margarita Aranda Martínez, quien presentó la actualización del Código de Ética Profesional 2024, profundizó en la importancia de adaptar las normas éticas a las disposiciones nacionales e internacionales. En su exposición, resaltó el refuerzo de la independencia y la objetividad de los contadores, especialmente en los trabajos de atestiguamiento. Además, abordó la necesidad de capacitar a los contadores frente a los nuevos retos de la automatización y el uso de sistemas, advirtiendo sobre los riesgos de los sesgos y la dependencia excesiva de la tecnología. La actualización del código también incluye medidas para asegurar la independencia de la auditoría interna, como el periodo de "enfriamiento" para los revisores de calidad.
Finalmente, Catalina Mejía Balcázar, vicepresidenta de Desarrollo y Capacitación Profesional, clausuró el evento con un mensaje claro sobre la importancia de mantener la contaduría a la vanguardia, impulsada por la responsabilidad profesional y social. Agradeció a los expositores por sus valiosas contribuciones e invitó a los participantes a seguir fortaleciendo su formación profesional y a asistir a futuros eventos para continuar en el camino hacia la excelencia.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.