Las comisiones de desarrollo y técnica de Seguridad Social en el Colegio presentaron el 11 de julio el curso Aspectos prácticos en los dictámenes del IMSS e Infonavit para hablar de los considerandos más relevantes al momento de elaborar el dictamen ante el IMSS y el correcto llenado de los formatos en el aplicativo del Sistema de Dictamen Electrónico (SIDEIMSS).
Los discursos estuvieron a cargo de Nelly Magdalena Hormigo Martínez y de Leobardo Muñoz Tapia, representantes de las comisiones de Seguridad Social; así como de Edgar Enríquez Álvarez, socio en AE Assessment.
Edgar Enríquez centró su intervención en el dictamen de seguridad social, en el que refirió que el sistema de dictamen electrónico, que fue creado en el 2018, ha dejado a un lado los papeles de trabajo, que permiten la forma de cómo documentar cada una de las áreas que se tienen que revisar en una auditoría de seguridad social, por lo que hizo un llamamiento a no dejarlos de usar.
“El sistema de dictamen electrónico vino a generar un tema de enseñanza para todos, incluso para las propias autoridades. En el 2018, se implementa la presentación del dictamen a través de la plataforma del SIDEIMSS, quienes utilizaron esta herramienta, fue complicado, por cambios derivados de la reforma de subcontratación”.
Al tiempo comentó que en este 2023 ha habido una serie de cambios, por lo que el contador Edgar Enríquez hizo un recorrido por la plataforma del SIDEIMSS, en lo referente a las plantillas de información patronal, así como el tema de los atestiguamientos, las cédulas de dictamen, la generación de los pagos y de los movimientos afiliatorios.
“En materia de responsabilidad en el dictamen está el contador público y el patrón. El patrón, quien va a cumplir con una obligación: presentar una opinión por parte de un contador público autorizado. Los contadores somos responsables de los papeles de trabajo y sobre éstos vamos a descansar nuestra opinión, y vamos a ser testigos de los dichos de la autoridad. Si la empresa dice: ‘He cumplido con mis obligaciones’, nosotros tenemos que verificar que efectivamente estén cumpliendo con sus obligaciones en términos de la Ley del Seguro Social y sus reglamentos, pero para tener esto debidamente soportado, tenemos que hacerlo con base en las normas para atestiguar que es la serie 7000”.
Acerca de los cambios al SIDEIMSS, Edgar Enríquez destacó que en ningún lado del manual ni de las plantillas de cédulas del dictamen se establece el porcentaje de una muestra para la determinación del salario base de cotización.
“Recordemos que había un anexo en el dictamen que se presentaba en papel, que establecía que el número de trabajadores que tuviera un patrón era el porcentaje de la muestra que se tenía que incluir en el dictamen a presentar ante la subdelegación y ese era un porcentaje que establecía la autoridad a través de un instructivo”.
A lo largo de su intervención explicó el procedimiento de pagos complementarios y la presentación de movimientos afiliatorios; las características de las plantillas de los diferentes módulos y de la determinación de movimientos afiliatorios complementarios y movimientos salariales descendentes.
Mientras tanto, Nelly Magdalena Hormigo Martínez basó su participación en el dictamen Infonavit como la opción que tiene el patrón para dictaminar el cumplimiento de sus obligaciones fiscales en materia de vivienda, del análisis de la prueba global de razonabilidad; además de los componentes significativos del análisis de la amortización de créditos y las implicaciones de los adeudos en el portal del Infonavit.
Nelly Hormigo comenzó su intervención poniendo sobre la mesa de diálogo las generalidades del aviso del dictamen, en las que destacó el plazo de presentación dentro de los cuatro meses siguientes a la terminación del ejercicio fiscal a dictaminar por uno, varios o todos los registros patronales, ya sea impreso o electrónico, de acuerdo con lo que determine el Infonavit, formado por representante legal del patrón y por el dictaminador.
“En caso de patrones de la construcción puede suscribirse aviso por cada obra o por todas. Afirmativa ficta después de 15 días hábiles de presentado”.
Al tiempo que comentó que el aviso de dictamen no surte efecto cuando se presente fuera de plazo, no se encuentre firmado por representante legal o dictaminador, que el registro del dictaminador se encuentre suspendido o cancelado o cuando el ejercicio a dictaminar esté siendo auditado por la autoridad.
En lo que concierne al análisis de la prueba global de razonabilidad, la ponente externó que el hecho de que una prueba global de razonabilidad no resulte “razonable” no implica forzosamente que el patrón no esté pagando sus aportaciones de forma correcta, pues es importante determinar la causa de la variación para que sea manifestada en las aclaraciones a la variación en la base de
aportación determinada.
“Esta prueba constituye solamente una determinación aritmética global y no una diferencia irrefutable en el pago de aportaciones”.
En cuanto a las implicaciones de los adeudos en el portal del Infonavit dijo que el dictaminador, en su revisión, debe considerar los adeudos contenidos en el portal como parte de su auditoría, con la finalidad de que se efectúen los pagos de
diferencias o las aclaraciones correspondientes como parte del dictamen.
“Es importante tener en cuenta que en el portal se cargan adeudos de hasta 10
años de antigüedad y la responsabilidad del dictaminador es exclusivamente por el ejercicio dictaminado, por lo que el patrón debe revisar el resto de los créditos para determinar la procedencia y efectuar lo procedente”.
Por último, agregó que en tanto no se aclaren los adeudos que aparecen en el portal, el patrón no podrá obtener una opinión positiva de cumplimiento, por lo que resulta vital estar pendiente de los créditos que puedan aparecer.
Eventos recientes
La comisión de Peritos Contables en la Impartición de Justicia del Colegio realizó el pasado 20 de junio el curso Pericial contable sobre la materialidad de operaciones cuestionadas, impartido por Guadalupe González Lobato y Ricardo Landín Quinto, integrantes de la comisión organizadora, bajo la coordinación de Maribel Ballesteros Celaya.Durante la exposición, se comentó que la prueba pericial contable constituye uno de los medios probatorios técnicos más relevantes en los procedimientos tributarios y contenciosos administrativos, al permitir que los órganos jurisdiccionales cuenten con elementos especializados para valorar hechos relacionados con la contabilidad, la auditoría, las finanzas y los sistemas contables.Los ponentes subrayaron que este tipo de prueba resulta especialmente importante en la actualidad para acreditar la materialidad y existencia de las operaciones fiscales frente a presunciones de simulación por parte de la autoridad. Asimismo, señalaron que para que una prueba pericial sea admitida y valorada eficazmente debe cumplir requisitos procesales como la pertinencia, la idoneidad y la oportunidad de su presentación.Durante la sesión también se explicó que un dictamen pericial sólido debe sustentarse en una metodología objetiva y documentada, capaz de establecer una trazabilidad clara entre registros contables, estados financieros, movimientos bancarios, flujos económicos y comprobantes fiscales digitales por Internet (CFDI). Se enfatizó que la función del perito consiste en emitir opiniones técnicas sustentadas en evidencia documental, sin invadir atribuciones que corresponden exclusivamente a la autoridad jurisdiccional.Otro de los temas abordados fue la intervención del perito tercero en discordia cuando los dictámenes presentados por las partes resultan contradictorios. Se comentó que este especialista actúa como un auxiliar independiente de la justicia, encargado de emitir una opinión técnica imparcial que contribuya a reducir la incertidumbre y a reconstruir objetivamente la realidad económica de las operaciones analizadas.Asimismo, se revisó la evolución de los procesos de fiscalización en México y la manera en que la autoridad fiscal ha fortalecido sus mecanismos de revisión. Los expositores señalaron que actualmente ya no basta con exhibir facturas, contratos o registros contables de manera aislada, sino que es necesario demostrar la trazabilidad financiera de las operaciones, la capacidad operativa de las partes involucradas, la existencia de infraestructura suficiente y una razón de negocios que justifique la operación realizada.También se comentaron los riesgos asociados a la simulación de operaciones y las consecuencias que pueden derivarse de estas prácticas, entre ellas el rechazo de deducciones, la imposición de sanciones económicas e incluso posibles implicaciones penales.Finalmente, se destacó que, ante los actuales esquemas de fiscalización, la acreditación de la materialidad de las operaciones representa uno de los principales desafíos para los contribuyentes, por lo que la participación de los peritos contables resulta cada vez más relevante para aportar certeza técnica y contribuir a una adecuada impartición de justicia.
El Colegio presentó, este 15 y 16 de junio, el foro Fiscalización del SAT, IMSS y resoluciones de tribunales con el objetivo de dar a conocer los principales riesgos fiscales para lo que resta del año, así como las herramientas para anticipar revisiones, atender requerimientos y reducir contingencias para los contribuyentes.A lo largo del encuentro, especialistas fiscales analizaron el panorama en México a partir de la reciente reforma fiscal, el plan estratégico del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y los criterios administrativos y jurisdiccionales más relevantes. Para comenzar, Ángel Turanzas Díaz expuso el Plan de Fiscalización del SAT, el cual prioriza una recaudación más eficiente mediante el uso intensivo de información digital. Destacó que la autoridad buscará incrementar la fiscalización y facilitar el cumplimiento voluntario.Además, destacó que las principales acciones de este plan son el fortalecimiento del prellenado de declaraciones con base en el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), la precarga de información financiera y la simplificación de formatos. Asimismo, explicó que se ampliará la presencia institucional mediante módulos de atención y oficinas móviles con servicios más accesibles.Sin embargo, advirtió que la fiscalización será más selectiva. “El SAT enfocará sus auditorías en contribuyentes con conductas de riesgo, como operaciones con empresas factureras, pérdidas fiscales recurrentes, discrepancias en ingresos, abusos de estímulos fiscales o inconsistencias en comercio exterior”.Por su parte, Jorge Hernández Lara detalló que la fiscalización estará marcada por una mayor coordinación entre autoridades fiscales y de seguridad social. El uso del CFDI de nómina como fuente única de información permitirá cruces automáticos en tiempo real entre SAT, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).“Esta interconectividad facilita la detección de discrepancias entre ingresos declarados y salarios reportados, así como prácticas irregulares”, puntualizó.Asimismo, versó sobre la correcta gestión de las horas extras, particularmente ante la implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas, lo que, en voz del especialista, implicará nuevos retos de cumplimiento para las empresas.Cecilia Bustamante Bejarano abordó los mecanismos de fiscalización más utilizados por la autoridad, como cartas invitación, vigilancia profunda y revisiones electrónicas. Subrayó la importancia de sustentar adecuadamente las deducciones y demostrar la materialidad de las operaciones.En materia jurídica, Carlos Rubio Rojas explicó los criterios más relevantes del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) y del SAT. Señaló que no todos los actos de la autoridad son impugnables, como es el caso de cartas invitación o formularios múltiples de pago, al no constituir resoluciones definitivas.Precisó cuándo un crédito fiscal adquiere firmeza y los plazos con los que cuentan los contribuyentes para ejercer su defensa. En caso de omisión, la autoridad puede proceder al cobro coactivo.Finalmente, Jorge Fuentes Pérez destacó el impacto práctico de la fiscalización en las empresas y la necesidad de implementar estrategias preventivas desde la contabilidad; por ello, recomendó fortalecer la verificación de CFDI, optimizar sistemas electrónicos y utilizar checklist de riesgos fiscales para anticipar posibles contingencias.
La inteligencia artificial, la automatización y el análisis avanzado de datos están transformando aceleradamente la manera en que se realizan los trabajos de auditoría financiera. Con el propósito de explorar estas tendencias y sus implicaciones para la profesión, la comisión de Auditoría del Colegio organizó el foro IA y nuevas tecnologías a utilizar en la auditoría financiera, celebrado el pasado 15 de junio.La actividad fue coordinada por Juan Ramón Carcaño López, integrante de la comisión de Auditoría, y contó con la participación de Carina Herrera Escalante, socia de Auditoría en KPMG; Jorge Alejandro Zúñiga García, director de Auditoría de TI en KPMG; y Jaime González Bosch, manager senior en la misma firma.Durante la sesión, los especialistas coincidieron en que la auditoría financiera vive un proceso de evolución impulsado por la tecnología. Explicaron que las herramientas digitales permiten automatizar tareas operativas que tradicionalmente demandaban una gran cantidad de tiempo, lo que abre la posibilidad de que los auditores concentren sus esfuerzos en actividades de análisis, evaluación de riesgos y emisión de juicios profesionales.Los expositores señalaron que las inversiones realizadas por las firmas en soluciones tecnológicas han permitido mejorar significativamente la cobertura y profundidad de las revisiones. Gracias al análisis de grandes volúmenes de información, es posible examinar poblaciones completas de datos y reducir considerablemente el uso de muestras tradicionales, logrando revisiones más precisas y eficientes.Un aspecto central de la conferencia fue la explicación de conceptos esenciales relacionados con la inteligencia artificial generativa. Los participantes conocieron la importancia de diseñar prompts efectivos para obtener respuestas útiles, así como los riesgos asociados a las denominadas alucinaciones, es decir, respuestas generadas por la IA que pueden contener información incorrecta o sin sustento.Ante estas limitaciones, los especialistas enfatizaron que la supervisión humana sigue siendo indispensable. Bajo el principio de human on the loop, recordaron que la responsabilidad final sobre la información, las conclusiones y las decisiones continúa recayendo en el profesional, independientemente de las herramientas tecnológicas utilizadas.Asimismo, se abordó la relevancia de la gobernanza de datos y de la protección de la información confidencial. Los ponentes advirtieron que el uso indiscriminado de plataformas abiertas puede representar riesgos para la privacidad de los clientes, por lo que recomendaron establecer políticas claras, controles adecuados y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la tecnología sin comprometer la seguridad de la información.La conferencia también ofreció un panorama a las herramientas que están marcando tendencia en el sector. Entre ellas destacaron la inteligencia artificial generativa, las plataformas de análisis de datos, la automatización robótica de procesos (RPA) y los agentes inteligentes. Estos últimos representan una nueva generación de sistemas capaces no solo de responder preguntas, sino también de planificar actividades, ejecutar tareas y coordinar procesos de forma autónoma.A través de ejemplos prácticos, los asistentes observaron cómo estas soluciones pueden aplicarse en actividades cotidianas de auditoría, desde la clasificación automática de correos electrónicos y la extracción de información de facturas hasta la actualización de archivos financieros y la elaboración de análisis preliminares para la toma de decisiones.Los expositores subrayaron que la adopción tecnológica no debe verse como un proceso exclusivo de las grandes organizaciones. Por el contrario, recomendaron implementar estrategias graduales que contemplen proyectos piloto, capacitación y la identificación de casos de uso con beneficios tangibles. De igual forma, destacaron la importancia de fomentar espacios de colaboración entre generaciones mediante esquemas de reverse mentoring, que permitan combinar conocimientos tecnológicos con experiencia profesional.Como conclusión, se destacó que el verdadero valor de la inteligencia artificial no radica únicamente en la automatización, sino en su capacidad para potenciar las habilidades humanas. En este contexto, la auditoría del futuro demandará profesionales capaces de integrar tecnología, criterio profesional y pensamiento crítico para responder a un entorno empresarial cada vez más dinámico y digitalizado.