Con la participación de diversas autoridades federales y estatales, la comisión técnica de Contabilidad y Auditoría Gubernamental del Colegio llevó a cabo del 23 al 27 de mayo la Semana nacional de contabilidad gubernamental.
Juan Manuel Puebla Domínguez, presidente del Colegio, fue el encargado de inaugurar las actividades; en su mensaje destacó que para el Colegio contar con el aporte del sector gubernamental es de gran relevancia para los socios, además, puntualizó que, dentro de las estrategias del comité ejecutivo, facilitar la inscripción de los colegas que se encuentran en el sector es de las principales acciones que se tendrán.
Para abrir con las ponencias se contó con la presencia de Juan Torres García, titular de la Unidad de Contabilidad Gubernamental en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), quien compartió con los asistentes en qué consiste la participación de la SHCP en la elaboración de la Cuenta pública Federal.
Externó que este ejercicio de rendición de cuentas no solamente es el poder ejecutivo, también el legislativo y el judicial
“Es un ejercicio muy amplio de captar información y entregarla a usuarios internos, usuarios externos, auditores y a la ciudadanía en su conjunto”.
Refirió que el marco normativo vine desde la constitución política, en su artículo 73, fracción XXVIII; pasando por Ley General de Contabilidad Gubernamental (LGCG), que entró en vigor en 2008; y por el Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC), órgano encargado de emitir las normas contables y los lineamientos para la generación de información financiera que aplicarán los entes públicos.
“La Cuenta pública, no solamente se entrega a la ciudadanía, sino que se entrega directamente al poder legislativo que es la contraparte, donde se encuentran las auditorias superiores estatales y federal, para dar un seguimiento a los resultados que se están reportando año con año e ir evaluando y revisando cómo va la gestión financiera y cuáles son los principales retos que se tienen para transparentar la información”.
Explicó que la Unidad de Contabilidad Gubernamental en la SHCP se encarga de integrar y consolidar la Cuenta pública Federal y demás informes que deba presentar el Ejecutivo Federal sobre la gestión pública en materia de contabilidad gubernamental de los recursos públicos federales.
También detalló el proceso de la integración de la Cuenta pública por niveles (federal, estales y municipales), que son: la SHCP, Secretaría de Finanzas o su equivalente, y las tesorerías municipales. Cada órgano deberá presentar las cuentas públicas al Poder Legislativo de la entidad Federativa correspondiente para los efectos conducentes.
Adicional a la información de los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y órganos autónomos; la estructura de la Cuenta pública del Gobierno Federal y de las Entidades Federativas, deberá contener:
Resultados generales que contengan, entre otros temas, el análisis de los indicadores de la postura fiscal.
Información contable que contenga los estados financieros consolidados.
De manera práctica, mostró el proceso de integración de la Cuenta pública del Gobierno Federal, así como la forma en que la autoridad recopila y consolida la información de todos los entes públicos obligados a través del Sistema para la Integración de la Cuenta pública (SICP).
Gerardo Almonte López, director general de Armonización Contable y Rendición de Cuentas en la Subsecretaría de Egresos en la Secretaría de Administración y Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México, habló sobre las actualidades y retos de la rendición de cuentas de la Ciudad de México.
De manera breve, compartió un resumen de las normas que obligan a las Entidades Federativas a reforzar la Cuenta pública, asimismo detalló los informes que de manera trimestral se deben de reportar (información contable, presupuestaría y programática).
“Tanto la Cuenta pública como los informes de avance trimestral se elaboran con la información que emana del sistema SAP-GRP de la Secretaría de Administración y Finanzas y se complementa con información enviada por cada una de las Unidades Auxiliares del Gasto”.
Dentro de los retos, el ponente consideró cuatro aspectos importantes:
José Luis Mundo Ruiz, director adjunto de Tesorería Municipal de Hermosillo, Sonora; realizó un análisis de los retos que enfrentan las entidades federativas en la integración de información contable y su presentación en la Cuenta pública del Gobierno del Estado. Por su parte, Rodolfo Pérez Garrido, integrante de la comisión organizadora, abordó los tópicos más relevantes de la normatividad internacional y nacional aplicable a la actividad contable gubernamental.
Para entender la parte de la contabilidad gubernamental en el sector paraestatal, el titular de la Unidad de Auditoría a Contrataciones Públicas de la Secretaría de la Función Pública y encargado de la Subsecretaría de Fiscalización y Combate a la Corrupción, Eduardo Gurza Curiel, fue el encargado de profundizar en el tema.
Precisó que, desde su independencia, México ha establecido formalmente las bases de la contabilidad gubernamental, en la que se ha incluido al Sector Paraestatal Federal; tal es el caso de la LGCG, que establece una organización institucional que permite la armonización contable del sector.
Además, de definir las características del sistema de contabilidad gubernamental, así como la información mínima a integrarse en la Cuenta pública.
David Nava Tepichin, director de Control y Auditoría en el Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización del Estado de Sonora, centró su participación en dialogar sobre el control interno y la contabilidad gubernamental. Por otro lado, Cristian Félix Hernández Gutiérrez, director de Contabilidad en la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado de Puebla, brindó un repaso sobre la información de disciplina financiera, parte integrante de la Cuenta pública en el Gobierno de los Estados.
En su turno, Claudia Laura Mancera Monroy, directora General de Programación, Organización y Presupuesto en la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), presentó el diseño e implementación del Sistema de Contabilidad Gubernamental.
Informó que, de acuerdo con el artículo 19 de la LGCG, los entes públicos deberán asegurarse de que el sistema:
Para la aplicación, recalcó que es importante considerar que el desarrollo del sistema deberá incluir un plan integral de administración y control, el cual debe integrar; la estrategia, el plan de trabajo, la metodología de implantación, el personal asignado al proyecto, las etapas del proyecto, cronogramas, períodos de informes de estatus, esquemas para el control de calidad, estrategia de pruebas y migración de datos.
Cynthia Guadalupe Gastelum Bojórquez, subdirectora de Contabilidad del Municipio de Hermosillo, Sonora; versó sobre la implementación de los estados financieros y la Cuenta pública.
Con la finalidad de coadyuvar en la prevención de actos de corrupción, Mercedes Santoyo Domínguez, contralora General del Estado de Veracruz, dio a conocer, de manera general, el Sistema de Control Interno en el proceso de contabilidad gubernamental. Laura Olivia Villaseñor Rosales, integrante de la comisión organizadora, y Alfonso Chávez Fierro, consultor Gubernamental, trataron, respectivamente, temas como la transparencia desde la perspectiva de la LGCG, así como de los retos que enfrentan las entidades federativas y la Federación en la integración de información contable consolidada.
En otro orden de ideas, Elizabeth Medina Martínez, directora ejecutiva de integración de informes de rendición de cuentas de la Secretaría de Administración y Finanzas del Gobierno de la CDMX, charló sobre como las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) han optimizado, a lo largo de los años, la actividad contable y de rendición de cuentas. Gabriela Karem Loya Minero, consultora Gubernamental Independiente, platicó acerca de los puntos a considerar en la Integración de Informes para la Rendición de Cuentas de las Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México.
Finalmente, Gustavo Arturo Leal Maya, secretario de Finanzas del Poder Ejecutivo del Estado de Querétaro y encargado de cerrar las actividades del magno evento, habló sobre el valor de la armonización contable en la rendición de cuentas, así como la importancia de la constante capacitación y profesionalización de los funcionarios públicos.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.