Con un enfoque técnico y preventivo, la comisión Fiscal del Colegio organizó la 35.ª Semana Fiscal, realizada en cuatro sesiones los días 4, 11, 18 y 25 de septiembre. Todos los expositores fueron integrantes de la comisión organizadora, y pusieron sobre la mesa temas críticos como los esquemas reportables, el beneficiario controlador, los tratados internacionales y la creciente fiscalización inteligente, anticipando un 2026 fiscalmente desafiante.
Adolfo Ramírez Fernández del Castillo, presidente del Colegio, dio la bienvenida al evento destacando que la Semana Fiscal es un referente de análisis, reflexión y actualización para la profesión. Enfatizó la relevancia de estar preparados frente a la próxima Miscelánea Fiscal y el paquete económico 2026, que marcarán la pauta para las estrategias empresariales.
Para dar inicio Allen Saracho Carrillo habló sobre el fortalecimiento de las facultades del SAT. Explicó que, aunque desde 2014 no se han implementado reformas estructurales, sí se han introducido múltiples adecuaciones que han transformado el panorama tributario. Añadió que la autoridad cuenta hoy con información en línea más completa que nunca, lo que permite una fiscalización inmediata, basada en riesgos y obligaciones como el reporte de operaciones mediante la forma 76. “El incumplimiento puede generar sanciones importantes”, advirtió.
Por otro lado, Rodolfo Jerónimo Pérez profundizó en los esquemas reportables, explicando que estas disposiciones buscan frenar la planeación fiscal agresiva y que su umbral de aplicación es de 100 millones de pesos. “No toda consulta constituye un esquema reportable. Hay que actuar con prudencia para evitar ubicarse innecesariamente en supuestos de responsabilidad”, puntualizó.
En otros temas, Mario Ramón Escobosa Barojas abordó el concepto de beneficiario controlador, señalando que este concepto se adopta para combatir el lavado de dinero, la evasión fiscal y el financiamiento al terrorismo. Detalló que identificar a las personas físicas que realmente ejercen control es ahora una obligación fiscal, con severas sanciones en caso de incumplimiento.
En el mismo tono, Israel Bastida Ventura habló sobre la materialidad de las operaciones, una idea que, si bien carece de definición legal, ha adquirido gran peso. Explicó que las autoridades exigen expedientes de defensa sólidos que acrediten la efectiva realización de los actos jurídicos. “No hay una fórmula única, pero la adecuada integración de documentación preventiva es clave”.
En su turno, Alejandro Rico Nieto expuso sobre los criterios normativos y no vinculativos del SAT, destacando que, aunque no imponen obligaciones, sí orientan la actuación de la autoridad y pueden derivar en controversias. Alertó sobre prácticas indebidas, como el uso de estímulos fiscales sin sustancia económica, y remarcó la importancia de documentar la materialidad y sustancia de las operaciones.
Por su parte, Mirella Mirandina Plácido Hernández detalló los procesos de devolución de IVA, sugiriendo que, si bien el acreditamiento es más ágil, la devolución es necesaria en ciertos casos. Indicó que estos procesos pueden tomar hasta 12 meses si hay compulsa con terceros o facultades de comprobación, por lo que subrayó la necesidad de contar con una documentación exhaustiva.
Continuando con el programa, Pablo Ramírez Morales explicó que las fusiones son una fuente de problemas para contribuyentes y asesores”, especialmente si no se justifica la razón de negocios. Detalló los pasos legales y fiscales del proceso, y alertó sobre el riesgo de que la autoridad revierta los efectos si no se cumple con los requisitos.
En esa línea, Eduardo Enrique García Hidalgo comentó que la fusión permite la transmisión de activos sin que se considere enajenación, siempre que se presente el aviso de fusión. Sin embargo, señaló que la ficha de trámite 316 para cancelar el RFC suele ser rechazada por inconsistencias. También abordó el tratamiento fiscal de pérdidas, inversiones y aspectos laborales relacionados.
En un panel doble, Eduardo Sánchez Lemoine y Oswaldo Méndez Álvarez hablaron sobre la escisión y liquidación, destacando que la escisión no tiene una definición formal en la ley, lo que genera incertidumbre. Acentuaron la importancia de justificar cada operación con una razón de negocios real y citaron ejemplos globales como General Electric o Siemens para ilustrar buenas prácticas.
En la última jornada, Alberto Gabriel Cárdenas González abordó el tema de la restricción y cancelación de los sellos digitales, destacando su importancia para la fiscalización y la evolución del CFDI desde 2001. En ese sentido, detalló los antecedentes, los criterios normativos y las causales de restricción, incluyendo la omisión de declaraciones, la no localización del contribuyente, operaciones inexistentes o ilícitas, y la oposición a facultades de comprobación. También hizo mención a las modificaciones propuestas para 2026, como la adición de causales relacionadas con créditos fiscales firmes no pagados y la ley aduanera, así como la importancia de la conciliación de CFDI y la atención a las cartas invitación para evitar problemas con la autoridad.
Asu vez, Ignacio Sosa López explicó que cualquier contrato con un extranjero que implique desembolso desde México se considera un pago al extranjero y por tanto puede generar obligaciones fiscales. Señaló que los tratados para evitar la doble tributación deben analizarse cuidadosamente, y que es indispensable emitir CFDI aun si no hay retención.
Finalmente, Laura Elena Acevedo Solís concluyó con una exposición sobre el instrumento multilateral adoptado en 2024, el cual busca armonizar más de mil tratados. “Este instrumento añade complejidad al análisis y exige que las transacciones tengan razones de negocio más allá del beneficio fiscal”, afirmó.
Eventos recientes
Expertos en materia fiscal se dieron cita este jueves 22 de octubre en la conferencia mensual para universitarios en línea para hablar sobre los retos y la digitalización que marcarán el rumbo de las obligaciones tributarias en los próximos años. Con el tema El futuro de la declaración fiscal, los panelistas abrieron la mesa de diálogo para responder tres temas fundamentales: ¿La Inteligencia Artificial (IA) reemplazará a los contadores?, la IA en los impuestos y el contador público en el futuro. La conferencia contó con la participación de tres destacados especialistas: Abril Méndez Atilano, integrante del Comité de Integración de Contadores Universitarios (CICU); Angélica Valladares López, integrante de la comisión de Docencia; y Guillermo Guerrero Aguilar, socio director de GMVB, Contadores y Abogados. Durante la jornada, los ponentes coincidieron que la IA no reemplazará a los contadores, sino que transformará la manera de trabajar. En este tenor, advirtieron sobre la confianza que genera el uso de estas herramientas; no obstante, se hizo énfasis que la IA carece de criterio propio y no garantiza fuentes verídicas o actualizadas. Ante esta premisa, el contador debe hacer siempre su trabajo con base en las leyes vigentes y el marco normativo, pues se corre el riesgo de pensar que la IA arroja fuentes 100% confiables sin previa validación humana. Durante la mesa de análisis, se habló de la importancia de no delegar el juicio profesional a las plataformas digitales, ya que la tecnología es un ejecutor y una herramienta, pero la responsabilidad ética, legal y fiscal frente a la autoridad es del profesional contable. Referente al tema de la IA en los impuestos, los especialistas hablaron de que las plataformas son apoyos, pero no son de decisiones. Si bien es cierto, algunas instituciones hacen uso de la de modelos para la fiscalización, la interpretación de las normas requiere de la participación humana. La IA debe verse como un catalizador de crecimiento. Por último, se abordó el tema de las habilidades que definirán al contador del futuro, el cual será un asesor estratégico que combinará conocimientos profundos de la profesión contable aunado a la de la tecnología digital; tendrá la capacidad para interpretar sesgos o errores del IA antes de presentar información, pero, sobre todo, mantendrá la ética por encima de la automatización. El cierre del panel fue claro: El contador del futuro no compite contra la IA, la utiliza como un aliado estratégico para ofrecer un servicio más preciso. La tecnología avanza, pero la responsabilidad, el razonamiento y la ética no pueden ser programados.
Con el propósito de analizar los principales desafíos que enfrenta el ejercicio independiente de la Contaduría Pública, del 20 al 22 de octubre, el Colegio llevó a cabo las Jornadas de consultoría, organizadas por la comisión de Apoyo al Ejercicio Independiente y coordinadas por Ignacio Antonio Zorrilla Medina, integrante de dicha comisión.Durante la primera jornada, Orlando Plá Tomás, socio director en Saeta Consulting, explicó cómo ha evolucionado la creación de valor en las empresas, al pasar de un modelo centrado en activos físicos a otro en el que predominan los intangibles. Como referencia, señaló que estos últimos representaban 17% del valor de mercado de las empresas del S&P 500 en 1975, mientras que en 2025 alcanzaron 92%. Asimismo, destacó que la integración de datos, inteligencia artificial (IA) y criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) ha transformado la manera en que las organizaciones aprovechan sus recursos y capacidades.Posteriormente, Demetrio Filadelfo Navarro García, integrante de la comisión organizadora, abordó las obligaciones relacionadas con la identificación del beneficiario controlador, así como los criterios para determinar las cadenas de titularidad y control. En su participación, detalló los requisitos para integrar y conservar los expedientes correspondientes y las sanciones por incumplimiento. Por su parte, José Humberto Cárdenas Cabrera explicó los procedimientos para atender cartas invitación, requerimientos y oficios de vigilancia profunda emitidos por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Mediante un caso práctico sobre discrepancias de IVA, ejemplificó el proceso de aclaración y destacó las disposiciones aplicables al buzón tributario.En la segunda jornada, David Henry Foulkes Woog, integrante de la comisión de Prevención de Lavado de Dinero (PLD), analizó las Reglas de Carácter General de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), publicadas en agosto de 2026. Durante su exposición, explicó la aplicación del enfoque basado en riesgos para quienes realizan actividades vulnerables, los criterios de identificación de personas políticamente expuestas y beneficiarios controladores, así como los requisitos de las auditorías en materia de PLD. Continuando con el programa, Raúl Joel Díaz Pérez, director general de Zárate, Cervantes, Díaz & Asociados, examinó las tendencias en la verificación de actividades vulnerables y destacó que las revisiones de la autoridad han evolucionado hacia un modelo que incorpora herramientas tecnológicas, trazabilidad de operaciones y análisis del origen de los recursos. También compartió estrategias preventivas para fortalecer el cumplimiento y la seguridad jurídica durante las visitas de verificación.Para el tercer día, Carina Herrera Escalante, Sonia Vera Gálvez, Jorge Alejandro Zúñiga García y Jaime González Bosch, especialistas de KPMG, participaron en un panel sobre la incorporación de IA en los servicios de contabilidad, auditoría y consultoría. A través de demostraciones prácticas, explicaron las diferencias entre chats, asistentes y agentes inteligentes, así como sus aplicaciones para automatizar actividades como la conciliación de CFDI con movimientos bancarios. De igual forma, analizaron los riesgos relacionados con la confidencialidad, seguridad y gobernanza de datos, y enfatizaron la importancia de mantener la supervisión humana, el juicio profesional y la ética en el uso de estas herramientas.Finalmente, Alfredo Ballesteros y César Andrés Hernández, representantes de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), abordaron los principales errores en la emisión y cancelación de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI). Durante su intervención, explicaron los requisitos, plazos y motivos de cancelación, además de advertir sobre las consecuencias fiscales de registrar información incorrecta, entre ellas multas, discrepancias y pérdida de deducibilidad. Asimismo, compartieron recomendaciones para prevenir estas situaciones y recordaron los servicios gratuitos de orientación y asesoría que ofrece la institución.
Con el propósito de acercar a los estudiantes universitarios a los desafíos que implica emprender, integrantes de la comisión técnica del Sector Empresarial del Colegio se reunieron en la Escuela Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA), unidad Santo Tomás. En el lugar, Jorge Alvarado Cordero, Fermín Martínez González, U Khrzyszkowiak Cuellar y Luis Leonardo López Juárez brindaron una conferencia llamada Empresas y proyectos de éxito, dedicada a la creación, administración y consolidación de negocios, donde recuperaron reflexiones sobre el éxito empresarial desde las experiencias de su trayectoria profesional y su formación técnica.Para comenzar, los ponentes cuestionaron la percepción del éxito empresarial asociada exclusivamente con grandes ingresos y bienes materiales, donde explicaron que vender más no necesariamente significa obtener mejores resultados, especialmente cuando existen deudas, problemas operativos o clientes insatisfechos. En este sentido, señalaron que el éxito empresarial se construye a partir de tres elementos: la creación de valor, la solidez financiera y la capacidad de mantener un impacto a lo largo del tiempo.Al abordar las oportunidades de emprendimiento, los especialistas alentaron a los estudiantes a desarrollar proyectos desde su etapa universitaria y reconocer los errores como oportunidades de aprendizaje. Explicaron que el punto de partida de cualquier negocio consiste en identificar un problema, conocer a los consumidores que requieren una solución, comprobar que existe una necesidad real antes de realizar grandes inversiones y mantener apertura para aprender sobre sobre el problema para realizar ajustes estratégicos.Los especialistas señalaron que transformar una idea en un proyecto exige establecer objetivos medibles, asignar plazos y dar seguimiento a los resultados. Estas acciones permiten identificar áreas de oportunidad, corregir desviaciones y determinar qué actividades generan beneficios para la organización.En materia financiera, explicaron las diferencias entre rentabilidad y liquidez, así como la necesidad de vigilar la rotación de inventarios, los plazos de recuperación de cuentas por cobrar y el flujo de efectivo. Advirtieron que una empresa puede registrar ventas importantes y, aun así, enfrentar dificultades para cumplir sus obligaciones si no administra adecuadamente sus recursos.Los expertos abordaron sobre el uso de tecnologías para conseguir el éxito empresarial, incluyendo la Inteligencia Artificial (IA), la cual indicaron como herramienta para optimizar procesos, automatizar actividades y mejorar la atención al cliente; además, compartieron algunas implementaciones prácticas para ejemplificar su alcance. Sin embargo, advirtieron que estas herramientas deben utilizarse con criterio profesional, especialmente cuando se trabaja con información confidencial o se toman decisiones relevantes. Destacaron que formular instrucciones precisas, verificar los resultados y comprender el funcionamiento de la tecnología son condiciones necesarias para aprovechar sus beneficios sin comprometer las operaciones.Asimismo, se explicó que la automatización puede contribuir a la gestión de riesgos mediante sistemas que identifican posibles incumplimientos y generan alertas para su revisión. En este contexto, los especialistas reiteraron que ninguna empresa está exenta de cometer errores, pero contar con controles adecuados permite anticipar situaciones y reducir sus consecuencias.Hacia la parte final, los conferencistas reflexionaron sobre el perfil profesional que requiere el entorno empresarial, destacando la especialización, el liderazgo, el pensamiento crítico, la comunicación y la capacidad de adaptación tecnológica. Con esta reflexión, los especialistas concluyeron la incertidumbre y los errores forman parte del desarrollo empresarial, por lo que la ejecución, la medición de resultados y la toma de decisiones son determinantes para alcanzar los objetivos. Además, reiteraron que el crecimiento debe acompañarse de controles de calidad, responsabilidad financiera y una evaluación constante de las capacidades del negocio. Invitaron a los estudiantes a comenzar sus propios proyectos, aprender de la experiencia y convertir sus ideas en iniciativas capaces de generar valor y mantenerse en el tiempo.