El pasado 17 de septiembre, el Colegio, en colaboración con la universidad Anáhuac, organizó el evento NIF como herramienta de fiscalización. La sesión, impartida por la académica Carmen Karina Tapia Iturriaga, tuvo como objetivo principal proporcionar un panorama sobre cómo las NIF no solo facilitan la correcta elaboración de estados financieros, sino que también son una pieza clave en los procesos de fiscalización llevados a cabo por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Entrando en tema, Tapia Iturriaga destacó la importancia de contar con un soporte técnico sólido que respalde los registros contables. “Las Normas de Información Financiera son fundamentales para que la contabilidad de una entidad esté alineada con los requerimientos fiscales. No se trata solo de cumplir con la ley, sino de asegurar que la información refleje fielmente la situación financiera de la empresa”, señaló.
Uno de los puntos centrales del evento fue el papel que juegan las NIF en los mecanismos de fiscalización utilizados por el SAT. Según Tapia Iturriaga, el uso correcto de estas normas evita que caigamos en la ceguera de taller, “esa costumbre de enfocarnos únicamente en el cumplimiento fiscal sin considerar los principios contables que también nos rigen”.
Comentó que este enfoque permite a las empresas mitigar riesgos, ya que al basar sus reportes en un marco normativo claro y estructurado, se reducen las posibilidades de incurrir en sanciones o correcciones por parte de las autoridades fiscales.
También abordó los desafíos que enfrentan los contadores en la era digital, especialmente con la incorporación de herramientas como el CFDI, el Buzón Tributario, y la contabilidad electrónica. “Hoy en día, no solo debemos entender las NIF, sino también integrarlas con los sistemas digitales que maneja el SAT. Esto no solo optimiza el trabajo del contador, sino que facilita los procesos de fiscalización”, afirmó la académica.
Tapia Iturriaga subrayó la relevancia de las NIF en el marco jurídico, resaltando que cumplir con las NIF no es solo una opción, es una obligación para las empresas que desean operar de manera transparente y en cumplimiento con las disposiciones fiscales. Además, explicó cómo estos estándares son reconocidos en diversas leyes fiscales, como el Código Fiscal de la Federación y la Ley del Impuesto sobre la Renta, lo que refuerza su relevancia en la fiscalización.
Siguiendo con la plática, razonó cómo la contabilidad financiera, a través de los estados financieros, busca mostrar la posición y el desempeño financiero de una entidad y cómo esta información es fundamental para la toma de decisiones de los usuarios generales. La expositora destacó la naturaleza cuantitativa y descriptiva de los informes financieros, expresados en unidades monetarias, cuya finalidad es proporcionar datos que permitan evaluar el desarrollo de una entidad, así como estimar el comportamiento futuro de los flujos de efectivo.
De manera práctica detalló la estructura de los estados financieros básicos: estado de situación financiera, estado de resultados integral, estado de flujos de efectivo y estado de cambios en el capital contable, junto con las notas complementarias que los acompañan. Tapia Iturriaga también resaltó la importancia de que la información financiera cumpla con los principios establecidos por las NIF, como la sustancia económica y la confiabilidad. "Las autoridades fiscales tienen la facultad de cuestionar la materialidad de los hechos que sustentan los ingresos gravados y los gastos deducidos", señaló, citando el artículo 59, fracción III, del Código Fiscal de la Federación.
Además, la académica abordó cómo los NIF A-1, A-2, A-3 y A-4 proporcionan las bases para la preparación y presentación de los estados financieros, lo que permite una mayor transparencia y comparabilidad de la información. En este sentido, afirmó que "las autoridades fiscales pueden, válidamente, cuestionar la materialidad de una operación, ya que esa es precisamente la finalidad de las compulsas".
Para ir cerrando su participación habló sobre la importancia de los postulados básicos de las NIF, como el postulado de sustancia económica, que obliga a captar la esencia de las transacciones más allá de su forma legal, y el postulado de la unidad económica, que define a la entidad que presenta los estados financieros. De acuerdo con Tapia Iturriaga, estos principios son fundamentales para asegurar que los registros contables reflejen de manera precisa las operaciones de una entidad, lo cual resulta esencial en los procesos de fiscalización.
Finalmente, la expositora reflexionó sobre el creciente valor que las NIF están adquiriendo en el entorno jurídico mexicano, señalando que "se han emitido tesis en los tribunales que reconocen el uso de las NIF como herramienta para resolver problemas no solo contables, sino también jurídicos y financieros. Este hecho, agregó, podría llevar a que más tribunales adopten estos criterios, lo que subraya la importancia de que los contadores estén familiarizados con las NIF y su aplicación en controversias legales.
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En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.
El pasado 24 de marzo se llevó a cabo el foro Auditoría interna de clase mundial: herramientas tecnológicas, organizado por la comisión de Auditoría Interna del Colegio y coordinado por Edgar Cruz Cruz. La sesión fue impartida por los especialistas Raúl Vaca Castro y Raúl Celis Gallegos, quienes compartieron su experiencia en la transformación digital de la auditoría interna.Durante su intervención, Raúl Vaca Castro destacó que la tecnología constituye un elemento fundamental en la práctica actual de la auditoría, subrayando la importancia de mantenerse actualizado ante los avances digitales. En este sentido, Raúl Celis Gallegos señaló que el uso de herramientas tecnológicas permite incrementar la eficiencia operativa, reducir cargas manuales y orientar los esfuerzos hacia actividades de análisis y generación de valor.Ambos expositores compartieron su experiencia en Grupo México, donde han implementado metodologías de auditoría basadas en riesgos con un fuerte componente tecnológico. De acuerdo con lo expuesto por Vaca Castro, este enfoque ha permitido llevar a cabo auditorías completamente digitales, eliminando el uso de papel y la captura manual de información. Por su parte, Celis Gallegos indicó que estos procesos han reducido significativamente los tiempos de ejecución, pasando de varios meses a periodos de tres a cuatro semanas.En el marco del evento, se promovió la participación de los asistentes mediante una encuesta interactiva coordinada por Celis Gallegos, en la que se identificaron la rapidez, eficiencia y agilidad como los principales beneficios del uso de tecnología en auditoría interna. Asimismo, Vaca Castro presentó material audiovisual orientado a reflexionar sobre el impacto de la automatización en diversas industrias y la necesidad de adaptación profesional.En relación con las herramientas tecnológicas, los ponentes abordaron soluciones como Power BI, Excel, Data Sniper y plataformas de inteligencia artificial como ChatGPT y Gemini. Vaca Castro resaltó el potencial de Power BI como una herramienta accesible y eficaz para el análisis de grandes volúmenes de información, mientras que Celis Gallegos enfatizó la posibilidad de analizar la totalidad de los datos, superando los esquemas tradicionales de muestreo.La presentación se estructuró en cuatro fases: Business Intelligence, automatización de pruebas, robotización e inteligencia artificial. En la primera, Vaca Castro mostró tableros orientados al análisis de información financiera y operativa, facilitando la identificación de tendencias, variaciones y cifras de control.En la fase de automatización, Celis Gallegos expuso casos como el monitoreo continuo de inventarios y la validación de proveedores mediante cruces con listas negras del SAT, destacando la reducción de tiempos y la mejora en los controles internos.Respecto a la robotización, Vaca Castro explicó la aplicación de herramientas de RPA de Microsoft para la ejecución de tareas repetitivas, como la extracción de información de sistemas ERP. En complemento, Celis Gallegos subrayó que estas soluciones permiten incrementar la productividad del equipo sin sustituir la labor del auditor.Finalmente, en el apartado de inteligencia artificial, ambos especialistas coincidieron en la relevancia de su adopción responsable. Vaca Castro hizo referencia a los riesgos asociados, como las imprecisiones en los resultados o el uso indebido de la información, mientras que Celis Gallegos enfatizó la necesidad de mantener supervisión humana en su aplicación.Como conclusión, los expositores coincidieron en que la incorporación de herramientas tecnológicas fortalece el rol del auditor interno, posicionándolo como un socio estratégico dentro de las organizaciones. Asimismo, destacaron que los desarrollos implementados por sus equipos han generado información confiable y oportuna para la toma de decisiones.