Por sexto año consecutivo, el Colegio, en coordinación con la comisión de Investigación Fiscal llevaron a cabo del 16 al 19 de mayo la Semana fiscal de donatarias autorizadas, evento que reunió a personalidades de sectores públicos y privados para abordar los aspectos más relevantes de las donatarias autorizadas.
Con la participación especial de María del Pilar Parás García, presidenta del Consejo del Centro Mexicano de la Filantropía (Cemefi), se habló sobre la responsabilidad social con los donantes y el papel que desempeña la institución ante esta actividad.
Señaló que actualmente en México, el origen de los donativos para las donatarias provienen, principalmente, de las personas morales, quien aportan hasta el 71%, en segundo lugar se encuentran las personas físicas con el 23% y finalmente el sector público realiza una aportación de apenas el 6%. Indicó que, a diferencia con Estados Unidos, las personas físicas mexicanas no están acostumbradas a donar.
Declaró que, para incrementar los porcentajes de donaciones, será importante que las donatarias brinden confianza y comprueben que los donativos son correctamente utilizados; para ello, Cemefi, orientan a las asociaciones a lograr ese objetivo. Una de las acciones es dar gracias 7 veces, que, en palabras de Parás García, se tiene que hacer un acercamiento al donante, involucrándolo de alguna forma a las actividades que se realizan, agradecer el donativo a través de una carta o regalándole un objeto simbólico de la causa, así como mantenerlo informado de los logros.
A lo largo de su intervención hablo de las buenas prácticas dentro de las donatarias, las rendiciones de cuentas y el seguimiento a los donantes, precisando que es un trabajo de día con día y no sólo cuando se le necesita.
Al evento, también se dio cita Juan Carlos Roa Jacobo, magistrado del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), quien explicó los precedentes de tribunales de las entidades no lucrativas.
A través de varios casos prácticos, expuso el papel que desempeñan los tribunales ante las donatarias, así como las limitantes que se ven en cuanto a la posibilidad de obtener recursos y las barreras que se le han puesto la actividad de donar.
Daniel Eugenio De la Parra Huerta, integrante de la comisión de Investigación Fiscal del Colegio, dialogó acerca de la actualización sobre prevención de lavado de dinero para las donatarias, específicamente en la recepción de donativos, esto, al ser considerada una actividad vulnerable, de acuerdo con la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI).
Además, habló sobre la iniciativa de reforma a la LFPIORPI, propuesta por MORENA, donde se pretende adicionar un capítulo VI Bis, que sea base para la prevención del financiamiento al terrorismo en la recepción y destino de donativos.
“Las autoridades, deberán aplicar medidas proporcionales y con un enfoque basado en riesgo de financiamiento al terrorismo a aquellas asociaciones y sociedades sin fines de lucro cuyo fin preponderante sea recibir donativos; aún y cuando no se realicen actividades vulnerables, se deberán cumplir con las medidas emitidas por las autoridades”.
Por su parte, Víctor Manuel Pérez Ruíz, integrante de la comisión organizadora, profundizó en el tema de beneficiario controlador. Consideró que al ser de reciente aplicación aún se está en la etapa de interpretación, por lo que todavía no hay un procedimiento de revisión definido.
En cuanto a las donatarias autorizadas, puntualizó que, como personas morales, deben presentar, como parte de su contabilidad, ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) la información de sus beneficiarios controladores; lo anterior conforme al Artículo 32-B Ter. del Código Fiscal de la Federación (CFF).
“Tendrán que identificar quién o quiénes son las personas físicas dentro de su estructura orgánica que se podrían ver beneficiadas de los ingresos, bienes o servicios de las donatarias autorizadas”.
En su turno, Germán Heberto Pancardo Durán, asesor independiente, y Fernando Martínez Coss, socio director en Digital Signature & Busines Advisory, dialogaron a cerca del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) 4.0. y las posibles afectaciones a las donatarias.
Mencionaron que el diseño que se tiene de la factura busca cerrar la brecha entre la información que presentaba el contribuyente anualmente y el hecho generador del impuesto. “Las donatarias deben tener cuidado en la información que está prevista en el comprobante en la versión 3.3 y la que se esta contemplando en la versión 4.0, ya que tendrán que generar facturas por donativos en la versión 3.3 hasta 30 de junio del 2022 o 4.0 a partir del 1 julio del 2022”.
Con el propósito de que los contribuyentes tengan el menor margen de error, a través de diversos casos prácticos, los ponentes explicaron paso a paso la forma del llenado de sus facturas.
Elio Fernando Zurita Morales, integrante de la comisión de Investigación Fiscal del Colegio, enfocó su presentación en el informe anual de transparencia para las donatarias autorizadas, el cual se entrega al SAT en el mes de mayo.
Recordó que es un ejercicio que deben cumplir las donatarias autorizadas, sin excepción; además de que servirá para garantizar la transparencia del patrimonio, el uso y destino de los donativos recibidos y las actividades destinadas a influir en la legislación.
Como sugerencia, resaltó que las donatarias no deben esperarse para presentar su declaración hasta el final del mes, la plataforma donde se envía la información se puede ver saturada conforme pasan los días y se puede llegar a tener contratiempos. “Difícilmente el SAT otorga prórrogas para el cumplimiento de esta obligación”.
Cambiando la temática de las ponencias, Laura Vidales Flores, presidenta honoraria de Aquí nadie se Rinde IAP, compartió con la audiencia la historia de su fundación, la cual comienza con el pequeño Andrés Pérez Vidales, hijo de Laura, quien con tan solo 8 años enfrentó la mayor de sus batallas, el luchar contra el cáncer. Antes de morir, Andrés pidió a sus padres crear una institución para ayudar a “quitar el dolor” a los niños que, como él, también estaban enfrentando la enfermedad.
En la plática, Laura externó con los presentes que, a lo largo de 17 años, la Institución de Asistencia Privada ha apoyado a familias de escasos recursos que les es complicado absorber los gastos médicos de sus enfermos; además, enseñó cómo es que llegan los fondos a Aquí nadie se Rinde.
En otro orden de ideas, Ramiro Arturo García Bello, socio de Galaz, Yamazaki, Ruiz Urquiza; charló sobre los nuevos retos y desafíos del gobierno corporativo, puntualmente en aspectos clave para enfrentar una crisis y las características del perfil que deben tener los consejeros de una ONG bajo una realidad transformadora y demandante.
Sin duda, el cambio continuo trae un sinfín de mejoras a cualquier actividad, por ello Pablo Alejandro Limón Mestre, integrante de la comisión de Investigación Fiscal del Colegio, dialogó sobre la reinvención de las donatarias.
Resaltó que, dentro de las problemáticas que enfrentan este tipo de asociaciones destacan los problemas internos, la competencia en el sector, la falta de donaciones, el exceso de regulación, entre otras; por ello, la importancia de reaventarse debe ser primordial y se deberá enfocar en cuatro puntos: el impacto, las personas, las finanzas y la comunidad.
Afirmó que no se trata de una tarea sencilla, probablemente habrá que cancelar programas, prescindir de personal, disminuir temporalmente beneficiarios, sin embargo, es una gran oportunidad de renovarse y centrarse en una visión clara, definida que genere mayor bienestar.
Continuando con las presentaciones, Pablo Alejandro Limón Arrieta, socio del despacho Limón Mestre, fue el encargado de ahondar sobre el papel que juegan los patronatos dentro del ecosistema, que en términos sencillos es una estructura orgánica de gobierno de una organización de la sociedad civil. Dentro de su análisis, compartió las obligaciones que estos deben tener, sus etapas y procesos dentro de las asociaciones, así como las áreas de oportunidad más comunes.
Con el tema Instituciones de Asistencia Privada: oportunidad de permanencia, José Ángel Fernández Uría, notario 217 de la Ciudad de México, realizó un análisis sobre la importancia de la conservación de las donatarias autorizadas.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.