El Colegio de Contadores Públicos de México celebró, este 20 de junio, el cierre de los festejos por sus 75 años con una velada memorable, que reunió a expresidentes, directores, asociados, amigos y familiares, quienes son parte fundamental del legado de la profesión contable.
En la apertura, el presidente del Colegio, Adolfo Ramírez, dirigió un emotivo mensaje a todos los presentes, en el que destacó la trayectoria y legado de la institución como un pilar fundamental en la contaduría pública del país.
Asimismo, subrayó la importancia que tiene el Colegio en la formación y el desarrollo de contadores públicos, así como su compromiso con la sociedad. “Hoy celebramos no sólo un aniversario, sino un legado de dedicación y servicio a nuestra comunidad. Gracias a todas y a todos los que han hecho posible esta celebración, a quienes nos han acompañado durante este año conmemorativo y, sobre todo, a cada asociado que cree y vive el Colegio”, afirmó Ramírez, resaltando los logros alcanzados en estas siete décadas y media.
Durante el evento, los asistentes disfrutaron de una exquisita cena acompañada de un espectáculo del reconocido artista e “imitador de América”, Gilberto Gless, quien animó la noche e hizo cantar a más de uno, creando un ambiente de celebración a través de sus interpretaciones de Juan Gabriel, Luis Miguel, Vicente Fernández, Ricardo Arjona, entre otros. Su talento y carisma hicieron que todos revivieran grandes momentos musicales, uniendo a todos los presentes.
Entre los asistentes, se destacó la presencia de figuras clave en el ámbito financiero y académico, tales como Armando Tomé González, director de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM; Elsa Beatriz García Bojorges, presidenta del Consejo Emisor en el CINIF; autoridades del INAP; Luis F. Kudo y Manuel Niño de Rivera de KNR Abogados; entre otros.
Además, en el marco de esta celebración, se llevó a cabo la reapertura del Aula Magna, un espacio modernizado con luces y audio de última tecnología, que ahora cuenta con áreas inclusivas, reafirmando el compromiso de la institución con la accesibilidad y la innovación. Este renovado espacio estará disponible para conferencias, talleres y eventos, permitiendo a los contadores públicos acceder a formación continua en un entorno cómodo y adaptado a las necesidades actuales. Del mismo modo, se inauguró el Museo virtual de la Contaduría Pública, el cual ofrece una visión interactiva de la historia y evolución de la profesión; este espacio permanecerá abierto para todo el público que visite las instalaciones.
La velada incluyó momentos emotivos, donde los expresidentes y miembros del comité ejecutivo recordaron los retos superados y las transformaciones que ha vivido la institución. La interacción entre generaciones, desde los contadores más experimentados hasta los jóvenes profesionales, fue un recordatorio de la importancia de la colaboración y el aprendizaje mutuo en el fortalecimiento de la profesión.
Este evento no solo celebró el pasado, sino que también iluminó el camino hacia un futuro lleno de oportunidades para el Colegio y todos sus miembros.
Eventos recientes
Con el fin de revisar las disposiciones éticas aplicables a la al contador público en México, el 28 de abril se presentó un curso donde se analizaron las actualizaciones de Código de Ética Profesional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) 2026 para fortalecer el criterio de los asistentes en la toma de decisiones ante dilemas éticos: Modificaciones al Código de Ética Profesional.María Margarita Aranda Martínez, integrante de la comisión de Ética y Responsabilidad Profesional y presidenta de la Comisión Nacional de Ética Profesional, fue la asignada a compartir estas actualizaciones en el Código de Ética Profesional (CEP). Para iniciar su ponencia señaló que estas modificaciones derivan de una armonización con las disposiciones del Código Internacional de Ética para Profesionales de la Contabilidad del Consejo de Normas Internacionales de Ética para Contadores (IESBA, por sus siglas en inglés).La especialista comentó la estructura actual del CEP y los cinco principios fundamentales sobre los cuales se sustenta: integridad, objetividad, diligencia, confidencialidad y comportamiento profesional. Posteriormente, se desarrollaron los tres ejes de los cambios promulgados el 2025 en el código: tecnología de la información, auditoría de grupos y planificación fiscal.Para el primer caso, los cambios integran los retos y oportunidades impulsados por la aplicación de distintas tecnologías de la información en la labor del contador público y se enfocan en reforzar principios fundamentales como la confidencialidad y la diligencia profesional. Según lo comentado por la contadora Aranda, el uso de nuevas tecnologías demanda un nivel de supervisión y control que permita su uso adecuado para cada propósito. Poder discernir el uso apropiado requiere conocimiento especializado y, en consecuencia, capacitación continua; además, se debe sustentar el uso de la tecnología en controles y supervisión que brinden parámetros apropiados para la correcta toma de decisiones. Con estos cambios se promueve a que las personas especialistas en contaduría pública conozcan los medios digitales que emplean y desarrollen los conocimientos necesarios para cada actividad que los involucre. A manera de resumen, la experta brindó un panorama general sobre los aspectos que debe considerar un contador público al usar la tecnología, como el alcance de la dependencia en un producto tecnológico o si ésta ya está probada y evaluada para su uso apropiado.En segunda instancia, se habló sobre el eje de planificación fiscal, que busca la adopción de terminología alineada con el CEP y las legislaciones aplicables; esta adición permite disipar la incertidumbre y promover el cumplimiento de los principios fundamentales en concordancia con el ejercicio profesional. Aranda señaló que, al prestar servicios de planificación fiscal, el contador público se expone a amenazas como interceder por el cliente o a la intimidación, por lo que fortalecer el CEP en esta materia es fundamental para permitir al prestador de servicios evaluar las amenazas y preservar los principios fundamentales.El último eje, relacionado a Auditoría de grupos, incluye consideraciones para mantener la independencia en este tipo de auditorías a los estados financieros y se enfatiza en la importancia de la comunicación adecuada entre las partes. De esta forma, se exalta la responsabilidad del profesional en hacer un ejercicio de sincronización y coordinación que permita el intercambio de observaciones e integre esfuerzos para recuperar hallazgos precisos y de valor para la toma de decisiones.Para cerrar la presentación, el foro contó con la participación de tres expertos que compartieron ejemplos de cómo el CEP media sus ejercicios profesionales de manera práctica: Hatzel Misael Gómez Sandoval, en su práctica docente; Claudia Balderas Conde, como auditora externa; y Edgar Alejandro Romero León, en el área de finanzas. En conjunto, estas participaciones permitieron demostrar a la audiencia que el Código de Ética Profesional fundamenta las bases de un actuar profesional responsable, objetivo e íntegro.
La comisión de Sostenibilidad del Colegio organizó el foro Control Interno ASG: del reporteo al aseguramiento, espacio enfocado en los cambios que están redefiniendo la forma en que las organizaciones reportan y gestionan su información ambiental, social y de gobernanza (ASG).Durante la sesión, realizada el 28 de abril, Diana Sánchez García, Nicte Yara Hidalgo Valdivieso y Carlos Carrillo Contreras compartieron sus perspectivas sobre este proceso de transformación. A pesar de abordar el tema desde distintos ángulos, los tres especialistas coincidieron en un punto fundamental: la sostenibilidad se consolida como un elemento estratégico que requiere estructuras formales de control y mecanismos de aseguramiento que respalden la confiabilidad de la información.Diana Sánchez García abrió la jornada abordando la transformación de los reportes de sostenibilidad. Explicó que, durante años, las empresas divulgaron información bajo criterios propios, lo que generó inconsistencias, comparabilidad limitada y riesgos de manipulación. “Este contexto dio paso a la creación de normas estandarizadas, tanto internacionales como nacionales, que buscan dotar de mayor transparencia y confiabilidad a los datos ASG”, comentó.En su intervención, destacó que a partir de 2026 la divulgación de información de sostenibilidad dejará de ser opcional, lo que incrementa la necesidad de contar con procesos sólidos de aseguramiento. En este sentido, subrayó el papel del control interno como un elemento esencial, apoyado en marcos como COSO, no como una carga burocrática, sino como un sistema que fortalece la gestión, previene errores y protege la confianza de los usuarios. Casos como el de Volkswagen ilustran las consecuencias de una débil trazabilidad en la información reportada. Asimismo, señaló que la presión por adoptar prácticas ASG no solo recae en grandes corporaciones, sino también en pequeñas y medianas empresas, impulsadas por cadenas de suministro y exigencias del sistema financiero.Por su parte, Nicte Yara Hidalgo Valdivieso profundizó en la integración transversal del control interno en materia de sostenibilidad. Señaló que las organizaciones que ya operan bajo marcos robustos deben incorporar los temas ASG en todos sus procesos, desde la generación hasta la divulgación de información.Durante su exposición, presentó la nueva norma ISA 5000, que entrará en vigor en diciembre de 2026, y que regulará los encargos de aseguramiento sobre información de sostenibilidad. Esta norma permitirá emitir conclusiones tanto de aseguramiento limitado como razonable, dependiendo del alcance y profundidad de los procedimientos aplicados. También enfatizó que los profesionales encargados de estos trabajos deberán contar con experiencia comprobable y operar bajo estándares de calidad.Hidalgo Valdivieso detalló algunos de los principales retos que enfrentan las organizaciones, como la ausencia de controles adecuados, la falta de evidencia suficiente, criterios mal definidos o sesgos en la información. Para enfrentar estos desafíos, destacó la importancia de establecer condiciones previas, entre ellas procesos claros de identificación de información ASG, criterios accesibles y una gobernanza alineada al control interno.Finalmente, Carlos Carrillo Contreras abordó el papel de la tecnología en el ecosistema de sostenibilidad. Explicó que el ciclo de la información ASG, desde su captura hasta su aseguramiento, está siendo transformado por plataformas digitales que permiten mayor integración y trazabilidad. Sin embargo, advirtió que estas herramientas también implican retos, como costos elevados o dependencia de la calidad de los datos internos.Señaló que existen soluciones integrales y también herramientas especializadas para aspectos específicos, como la medición de emisiones de carbono, lo que puede generar fragmentación si no se gestiona adecuadamente. Asimismo, destacó el crecimiento de soluciones basadas en inteligencia artificial y la incorporación de funcionalidades ASG en sistemas empresariales tradicionales. A pesar de ello, herramientas como Excel continúan siendo ampliamente utilizadas, especialmente por organizaciones pequeñas, aunque con riesgos importantes de error.Carrillo concluyó que más allá de la tecnología, el verdadero diferenciador radica en la calidad de los datos, el gobierno de la información y la solidez del control interno. En su visión, la adopción de criterios ASG no solo responde a exigencias regulatorias, sino que impulsa la institucionalización de las empresas, mejora su acceso a financiamiento y fortalece su credibilidad ante el mercado.
El 24 de abril se celebró en el Colegio una sesión de profunda actualización organizada por la comisión técnica de Contribuciones Locales bajo la coordinación de Jazmín Vera Montes de Oca, precedido por Ariel Morales García y José Antonio Suasnávar Lerdo de Tejada: Servicio Integral de Registro de Obras de Construcción (SIROC). Durante el espacio se dio análisis del Reglamento del Seguro Social (RSS) aplicable a los trabajadores de la construcción por obra o tiempo determinado y a las complejidades del Servicio Integral de Registro de Obras de Construcción (SIROC), con el fin de promover medidas preventivas a los riesgos de fiscalización de este sector.Para comenzar, se destacó la importancia de la industria de la construcción a nivel nacional, ya que cuenta con 1.7 millones de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que equivale al 7.5% del total nacional. Sin embargo, también es una industria con retos críticos, ya que se contabilizan más de 60 accidentes diarios en ella. Por ello es fundamental tener una apropiada gestión de riesgos y cumplimiento patronal.Los expositores dieron a conocer los marcos legales aplicables al sector, encabezado por el Reglamento del Seguro Social Obligatorio para los Trabajadores de la Construcción por Obra o Tiempo Determinado (ROTIC) y el Artículo 15 de la Ley del Seguro Social (LSS). Entre otros puntos, se comentó la importancia de la correcta identificación del patrón de una construcción, ya que propietarios de las obras, y constructores son sujetos a obligaciones; así los propietarios se convierten en patrones obligados que asumen una responsabilidad solidaria que debe ser acreditada fehacientemente. Con esta información preliminar se presentó el SIROC, una herramienta digital que sustituyó en 2017 al Sistema de Afiliación de Trabajadores de la Industria de la Construcción (SATIC) y se ha convertido en un eje fundamental para el registro de obras públicas y privadas, con el fin de cumplir con las obligaciones de seguridad social de forma digital, eficiente y transparente. Durante la ponencia se dio un recorrido por el sistema digital y se brindaron detalles para poder reportar incidencias de manera apropiada que incluyen la suspensión o reanudación de las obras, su cancelación y los reportes bimestrales, obligación que determina el estatus de cumplimiento de la obra y coteja el avance financiero contra el avance real.Finalmente, como recomendación final, los ponentes señalaron a la importancia de complementar estos registros digitales con un expediente administrativo y contable robusto que incluya, entre otros elementos, contratos, planos arquitectónicos, análisis de mano de obra, nóminas, facturas de subcontratistas, registros ante el REPSE, etc. La preservación de este expediente es fundamental para esta industria que, según los expertos, demanda un control interno impecable que permita mitigar riesgos que puedan poner en peligro a los trabajadores, la fiscalización de la obra o deriven en visitas domiciliarias y multas.