Para dar a conocer el procedimiento del llenado de los anexos en el dictamen de la Ciudad de México, el Colegio, a través de la comisión de Contribuciones Locales, presentó el foro Dictamen de la Ciudad de México, espacio en el que se dieron cita Laila Moreno Sotelo, Óscar Hernández Flores y Adrián Nájera Reynosa.
En el foro, presentado el pasado 19 de abril, los especialistas informaron que los contribuyentes obligados a dictaminar son las personas físicas y morales que hayan contado con Impuesto Sobre Nóminas (promedio mensual 150 o más trabajadores), Impuesto Predial (cuyo valor catastral sea superior $32,021,452), derecho por suministro de agua, derechos de descarga a la red de drenaje e Impuesto por la prestación de servicios de hospedaje; de acuerdo con las reglas de carácter general para el dictamen de cumplimiento de las obligaciones fiscales establecidas en el Código Fiscal de la Ciudad de México (CFCDMX).
En su turno, Hernández Flores platicó acerca del registro del contador público en este ejercicio, al respecto, comentó que la tesorería de la CDMX proporcionará dicho registro en un plazo no mayor a 15 días hábiles en caso de contar con la documentación en regla, ya que, de no ser así, el contador no podrá dictaminar en este ejercicio.
Sobre la sustitución del dictaminador, se compartió que los contribuyentes podrán modificar el aviso presentado siempre y cuando lo comunique a las autoridades fiscales a más tardar un mes antes de que concluya el plazo para la presentación del dictamen, justificando los motivos.
Por otra parte, cuando el contador público señalado en el aviso no pueda formular el dictamen por incapacidad física o impedimento legal, el aviso para sustituirlo se podrá presentar en cualquier tiempo hasta antes de que concluya el plazo para la presentación.
De manera práctica, Moreno Sotelo detalló paso a paso la creación de usuario en el SIPREDI, así como la presentación de los avisos en la misma plataforma y del dictamen correspondiente a cada impuesto y los aspectos relevantes para cada caso.
Sin embargo, la expositora advirtió que en caso de no presentar ante la Subtesorería de Fiscalización los cambios de domicilio, modificaciones a la denominación o razón social, suspensión de actividades; en el plazo de 15 días hábiles en que se realice, se entenderá que la información es incompleta y se amonestará al contador público, además de que no surtirá efectos el aviso. En tanto, si se presenta el dictamen fuera del plazo, o bien, no se señala el domicilio en la Ciudad de México, no surtirá efectos fiscales.
Finalmente, puntualizó que la multa por no presentar el aviso de dictamen va de los $30,867 a $77,166 y por ni presentar el dictamen, la multa va de $27,780 a $69,447.
Eventos recientes
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.
El pasado 24 de marzo se llevó a cabo el foro Auditoría interna de clase mundial: herramientas tecnológicas, organizado por la comisión de Auditoría Interna del Colegio y coordinado por Edgar Cruz Cruz. La sesión fue impartida por los especialistas Raúl Vaca Castro y Raúl Celis Gallegos, quienes compartieron su experiencia en la transformación digital de la auditoría interna.Durante su intervención, Raúl Vaca Castro destacó que la tecnología constituye un elemento fundamental en la práctica actual de la auditoría, subrayando la importancia de mantenerse actualizado ante los avances digitales. En este sentido, Raúl Celis Gallegos señaló que el uso de herramientas tecnológicas permite incrementar la eficiencia operativa, reducir cargas manuales y orientar los esfuerzos hacia actividades de análisis y generación de valor.Ambos expositores compartieron su experiencia en Grupo México, donde han implementado metodologías de auditoría basadas en riesgos con un fuerte componente tecnológico. De acuerdo con lo expuesto por Vaca Castro, este enfoque ha permitido llevar a cabo auditorías completamente digitales, eliminando el uso de papel y la captura manual de información. Por su parte, Celis Gallegos indicó que estos procesos han reducido significativamente los tiempos de ejecución, pasando de varios meses a periodos de tres a cuatro semanas.En el marco del evento, se promovió la participación de los asistentes mediante una encuesta interactiva coordinada por Celis Gallegos, en la que se identificaron la rapidez, eficiencia y agilidad como los principales beneficios del uso de tecnología en auditoría interna. Asimismo, Vaca Castro presentó material audiovisual orientado a reflexionar sobre el impacto de la automatización en diversas industrias y la necesidad de adaptación profesional.En relación con las herramientas tecnológicas, los ponentes abordaron soluciones como Power BI, Excel, Data Sniper y plataformas de inteligencia artificial como ChatGPT y Gemini. Vaca Castro resaltó el potencial de Power BI como una herramienta accesible y eficaz para el análisis de grandes volúmenes de información, mientras que Celis Gallegos enfatizó la posibilidad de analizar la totalidad de los datos, superando los esquemas tradicionales de muestreo.La presentación se estructuró en cuatro fases: Business Intelligence, automatización de pruebas, robotización e inteligencia artificial. En la primera, Vaca Castro mostró tableros orientados al análisis de información financiera y operativa, facilitando la identificación de tendencias, variaciones y cifras de control.En la fase de automatización, Celis Gallegos expuso casos como el monitoreo continuo de inventarios y la validación de proveedores mediante cruces con listas negras del SAT, destacando la reducción de tiempos y la mejora en los controles internos.Respecto a la robotización, Vaca Castro explicó la aplicación de herramientas de RPA de Microsoft para la ejecución de tareas repetitivas, como la extracción de información de sistemas ERP. En complemento, Celis Gallegos subrayó que estas soluciones permiten incrementar la productividad del equipo sin sustituir la labor del auditor.Finalmente, en el apartado de inteligencia artificial, ambos especialistas coincidieron en la relevancia de su adopción responsable. Vaca Castro hizo referencia a los riesgos asociados, como las imprecisiones en los resultados o el uso indebido de la información, mientras que Celis Gallegos enfatizó la necesidad de mantener supervisión humana en su aplicación.Como conclusión, los expositores coincidieron en que la incorporación de herramientas tecnológicas fortalece el rol del auditor interno, posicionándolo como un socio estratégico dentro de las organizaciones. Asimismo, destacaron que los desarrollos implementados por sus equipos han generado información confiable y oportuna para la toma de decisiones.