Dada la cercanía de la fecha límite para la presentación de la declaración anual 2024, el Colegio ha brindado espacios de formación para preparar a los profesionales contables con herramientas y conocimientos para completar actividades relacionadas con estas responsabilidades fiscales en tiempo y forma.
En ese sentido, el 18 y 19 de marzo se brindó el curso Régimen simplificado de confianza para personas físicas: consideraciones, bajo la coordinación de Juan Edgardo Beltrán Ávila, integrante de la comisión D. Fiscal 3. En el encuentro se contó con la participación de Alejandro Bolaños Pérez, integrante de la comisión de Desarrollo Fiscal 4; Ricardo Martín González, integrante de la comisión D. Fiscal 1; Oswaldo Méndez Álvarez, Alberto Gabriel Cárdenas González, Eduardo Sánchez Lemoine y Roberto Iván Colín Mosqueda, integrantes de la comisión T. Fiscal.
Para comenzar, Ricardo Martín señaló los antecedentes de los regímenes optativos de tributación, cuyo objetivo es brindar opciones accesibles a los contribuyentes para incluirlos en la economía formal e incrementar la recaudación. Para este caso, el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) está soportado en la Sección IV del Capítulo II del Título IV, en la Ley de Impuesto Sobre la Renta (LISR), como una opción sencilla de tributación para actividades empresariales, profesionales u otorguen el uso/goce temporal de bienes, con una menor capacidad administrativa.
Posteriormente, el expositor describió a detalle los beneficios, limitaciones y requisitos del régimen para, finalmente, señalar la importancia de considerar esta alternativa con todos sus por menores, para tomar una decisión consiente y sustentada. En esa línea, Alejandro Bolaños retomó dicha idea y exhortó a los asistentes a documentarse apropiadamente y no dejarse llevar por la búsqueda de simplificación máxima del régimen, ya que hay complejidad en esa sencillez y es responsabilidad del contador integrar todas las consideraciones necesarias para un seguimiento responsable a esta opción tributaria.
Oswaldo Méndez continuó detallando los requisitos que debe cumplir una persona física para optar por el RESICO y destacó que es posible suspender y reanudar este régimen en ventanas de oportunidad mensuales, con lo que brinda flexibilidad a los contribuyentes; pero debe considerarse que esa flexibilidad también tiene sus limitaciones.
Para profundizar en esta flexibilidad, Alfonso Cárdenas describió el régimen transitorio competente al RESICO; para ello, refirió a las normas temporales establecidas para facilitar la transición de los contribuyentes desde otros regímenes fiscales.
Sumado a ello, Eduardo Sánchez comentó los aspectos controvertidos relacionados con el régimen, donde abonó con más complejidad a la comprensión de este. Dentro de su exposición, comentó que el límite máximo de ingresos de tres millones quinientos mil pesos supone una complicación mayor para algunos casos específicos, como la enajenación de activo fijo, que no se excluye para el cálculo de este límite según la regla 3.13.4 de las Reglas de la Miscelánea Fiscal (RMF); lo que puede traducirse en una salida del régimen si no se tiene en cuenta esta consideración.
Para cerrar la jornada, Roberto Colín, amplió en los artículos del Código Fiscal de la Federación que tienen relación con el RESICO. Durante su presentación señaló que todos los aspectos vistos durante el curso son un indicativo de que, pese a su sencillez, la figura del contador es importante para brindar acompañamiento apropiado e integral a los contribuyentes.
Eventos recientes
El 19 de mayo, el Colegio fue sede de una celebración por el Día del Maestro para reunir y conmemorar la dedicación del plantel docente de la comisión Académica de Diplomados. El evento fue encabezado por Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; Pedro María Zugarramurdi Martiarena, presidente de la Comisión Académica de Diplomados; y María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Rosalía Ortega recibió a los asistentes con un discurso donde celebró el esfuerzo y dedicación de los docentes asistentes, quienes responden al compromiso de formación continua mediante su disciplina y apoyo al desarrollo disciplinar de vanguardia.Para seguir con la reunión, se galardonó con un reconocimiento a la excelencia académica a cuatro representantes del compromiso y la excelencia que deben reflejar los profesionales contables comprometidos con la educación. Blanca Esthela Landeros Olascoaga, Rodrigo Adrián Ramírez Venegas, Catalina Mejía Balcázar y Miguel Ángel Ávila Milpa fueron las personas destacadas por sus esfuerzos dedicados a la docencia.Finalmente, Pedro María Zugarramurdi agradeció a los asistentes por su asistencia y felicitó el trabajo continuo de todos, recordando que, aunque “no siempre son visibles las horas de trabajo puestas en cada clase, ese esfuerzo es valioso y marca la diferencia”, por lo que este espacio para recompensar, agradecer y prestigiar es enormemente merecido por quienes día con día demuestran sus esfuerzos a enaltecer la disciplina contable con vocación, dedicación y profesionalismo.
Bajo el compromiso de contribuir a la transparencia, legalidad y el combate a la impunidad, el Colegio organizó, este 18 de mayo, el foro Auditoría forense en el proceso penal con apoyo de peritos contables, lugar al que se dieron cita María del Rocío Hernández Romero, José Luis Maya Téllez, Mónica Morales González y Edgar Cruz.En la introducción, Hernández Romero presentó un análisis sobre la evolución del fraude financiero a nivel global y el papel que ha desempeñado la tecnología en su sofisticación, destacando la relevancia de la labor pericial contable en su detección y prevención.Durante su intervención, expuso que, de acuerdo con evaluaciones internacionales, las pérdidas globales por fraude financiero ascienden a 442 mil millones de dólares anuales, con un incremento significativo en los esquemas de fraude asistidos por Inteligencia Artificial (IA). “Este fenómeno obliga a fortalecer las capacidades técnicas de los profesionales en auditoría forense”, remarcó.Además, advirtió que el fraude se ha consolidado como una problemática mundial, ya que organismos internacionales de supervisión financiera advierten que más del 90% de los países enfrentan este tipo de delitos. También, se platicó sobre la naturaleza jurídica de la reforma penal y cómo los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC) se convirtieron en la vía para resolver conflictos de manera rápida y eficiente.Por su parte, José Luis Maya Téllez dirigió su participación hacia la evolución del marco legal mexicano; al respecto, afirmó que la integración de los Estados a los organismos internacionales conlleva responsabilidades normativas indispensables para el crecimiento y desarrollo de las naciones.Desde esta perspectiva, el panelista subrayó que los sistemas jurídico-penales internos tienen la obligación de evitar cualquier tipo de divergencia o rezago entre la tipificación de conductas ilícitas internacionales y las reglamentaciones locales que las sancionan, garantizando un frente común y homogéneo contra la impunidad. De igual forma, Maya Téllez habló sobre los principios que dan identidad al procedimiento penal y que modifican la actuación del auditor forense en el desahogo de pruebas.Finalmente, Mónica Morales González, directora jurídica en la Auditoría Superior de la Federación, hizo hincapié en que el éxito de los casos de fraudes y malversaciones radica en la "sinergia forense", un modelo de colaboración conjunta que une las competencias del auditor con la conducción jurídica del abogado penalista.A su vez, detalló las tres etapas críticas donde la labor del perito contable resulta indispensable para construir un caso sólido ante los tribunales: la planeación y requisitos legales; investigación y cadena de custodia; y la elaboración del informe técnico.Como ejemplo, explicó que la prisión preventiva justificada se aplica únicamente por orden del juez y a solicitud del Ministerio Público o de la víctima, cuando otras medidas resulten insuficientes para garantizar el éxito del proceso.
Con motivo de la celebración del Día del Contador en el Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, la presidenta Rosalía Ortega López compartió con estudiantes y profesores una ponencia titulada ¿Seguirás siendo necesario?: el futuro real de la contaduría, con el fin de compartir el estado actual de la disciplina contable y las áreas de oportunidad que pueden hacer la diferencia para mantenerse a la vanguardia.Para comenzar, la contadora señaló que el estado actual de la contaduría publica está atravesado por la tecnología digital: la automatización, la contabilidad electrónica, el registro digital y la fiscalización con soporte tecnológico forman parte de la realidad contemporánea. El impulso que han tomado estas herramientas ha conducido a preguntarse si la figura del contador o la contadora perderán su posición ante un entorno donde la automatización digital y el soporte de estas tecnologías se han convertido en elementos fundamentales. Ante esta inquietud, Rosalía Ortega comentó que todas estas nuevas tecnologías, aunque cubren la necesidad de algunos procesos como la captura de datos o el registro, no restan al verdadero valor que puede aportar una contadora o contador. Según comenta la experta, un profesional contable destacado será aquel que sume valor mediante un perfil de asesor, analista y estratega clave para la toma de decisiones que, además, represente un elemento de confianza. De esta forma, quien desee desarrollarse en la disciplina contable deberá conducir su formación a una evolución constante que mantenga sus conocimientos a la vanguardia y su práctica en orden para generar confianza, con el objetivo de sumar valor mediante una suma de ambos elementos para convertirse en una pieza clave en la toma de decisiones.Para concluir, la contadora Ortega comentó el papel que tiene el Colegio en esta evolución del contador, ya que un especialista colegiado y certificado representa el perfil de un profesional disciplinado, interesado en el desarrollo disciplinar y preocupado por mantener sus conocimientos y habilidades a la vanguardia; de esta forma, sin importar los cambios tecnológicos, metodológicos o contextuales, un especialista en contabilidad pública debe saber sumar valor mediante un ejercicio profesional destacado. Como síntesis, la presidenta enunció que “no se trata solo de lo que sabemos, se trata de lo que representamos y el valor que aportamos”, e invitó a los asistentes a crear una ruta de desarrollo profesional que les permita destacarse para que cuando se cuestionen si una contadora o contador son necesarios, la respuesta sea clara e intuitiva: sí, las contadoras y contadores públicos son necesarios y, sobre todo, valiosos.