En una emotiva velada celebrada este 20 de marzo, el Colegio llevó a cabo la clausura de ocho diferentes diplomados, los cuales han marcado un punto de referencia en la formación profesional de poco más de 200 egresados. La ceremonia contó con la participación de Adolfo Ramírez Fernández del Castillo, presidente del Colegio; Orlando Corona Lara, vicepresidente de Normatividad Institucional; y Rafael Mendoza Aguilar, presidente de la comisión Académica de Diplomados.
En este año, los graduados pertenecen a diversas especialidades, reflejando la amplia gama de conocimientos requeridos en el ámbito contable y financiero, tales como Auditoría, Precios de Transferencia, Contraloría Financiera, Finanzas, Impuestos, Normas de Información Financiera (NIF), así como el programa para la preparación del Examen Uniforme de Certificación (EUC) y su modalidad e-learning.
Durante la ceremonia, los participantes recibieron sus diplomas en un ambiente cálido y lleno de entusiasmo. Por su parte, el presidente de la institución destacó la importancia de estos programas de formación continua, afirmando que "con este logro han demostrado que el aprendizaje continuo es el motor que impulsa el progreso personal y profesional; este éxito es fruto de largas horas de estudio, disciplina y visión clara”. Asimismo, Orlando Corona reconoció el esfuerzo y la determinación de cada uno de los estudiantes en culminar sus diplomados; además, los exhortó a formular más objetivos.
En representación de los estudiantes, la contadora Leticia González Reséndiz, del grupo de Finanzas, dirigió unas palabras a compañeros y colegas de clase; en su discurso agradeció al Colegio, compañeros y profesores quienes hicieron posible consumar este nuevo logro en su trayectoria.
El evento también sirvió como un espacio de networking, donde los egresados, al finalizar la ceremonia, pudieron interactuar con colegas y expertos del sector, fomentando así un ambiente de colaboración y aprendizaje continuo. La noche concluyó con los tradicionales brindis, un gesto significativo para cada uno de los egresados.
De esta forma, el Colegio reafirma su compromiso con la excelencia educativa y la formación de profesionales altamente capacitados, esenciales para el desarrollo económico del país.
Eventos recientes
La tarde del 6 de agosto, el Colegio presentó la conferencia mensual con especialistas en la que participó la contadora y presidenta de la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF), Betsy Eslava, quien analizó las mejores prácticas, tendencias y oportunidades del modelo de franquicias como un mecanismo para robustecer la economía nacional. La coordinación del evento corrió a cargo de Manuel Tamez, vicepresidente de Comunicación e Imagen de la institución.Durante la introducción, la ponente compartió un panorama integral del sector de franquicias en el país. Al respecto, informó que “existen 1,500 marcas, de las cuales aproximadamente 300 forman parte de la AMF, generando más de un millón de empleos y superando los 95 mil puntos de venta”.También precisó que cerca del 80% de las franquicias en México son de origen nacional, lo que refuerza el papel como plataforma del crecimiento para las pequeñas y medianas empresas (Pymes). En este sentido, enfatizó que este modelo no se limita a grandes corporaciones internacionales, sino que abarca negocios cotidianos que forman parte del entorno inmediato de la población, como cafeterías, gimnasios o escuelas.La presidenta explicó que uno de los principales objetivos de la asociación es promover la profesionalización del sector mediante esquemas de capacitación, certificación y vinculación institucional. Además, destacó la implementación de estándares que permiten a las franquicias cumplir con requisitos de calidad y operar bajo lineamientos internacionales.En este ámbito global, abordó la participación de México en el Consejo Mundial de Franquicias, integrado por representantes de más de 40 países, donde se analizan tendencias globales y se establecen estrategias para enfrentar los retos del sector. Eslava resaltó la presencia de México en la toma de decisiones internacionales, “lo que ha permitido posicionar al país como un actor relevante en la agenda global de franquicias”.A su vez, compartió experiencias en mercados internacionales, particularmente en Asia, donde identificó desafíos relacionados con hábitos de consumo, digitalización y logística. De igual forma, destacó la necesidad de incorporar tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA) y sistemas de entrega automatizados, para responder a las nuevas dinámicas del mercado y demandas de los consumidores.En cuanto a los retos para la competitividad, subrayó la importancia de la estandarización, la adaptación cultural y la innovación tecnológica como ejes estratégicos. Del mismo modo, subrayó el valor del distintivo “Hecho en México” como un elemento de identidad.La contadora finalizó su exposición con un llamado a fortalecer la colaboración entre instituciones, organismos empresariales y profesionales, “a fin de consolidar un ecosistema que impulse el crecimiento sostenido del sector”, cerró.
El 30 de julio el Colegio fue sede del curso Auditoría interna basada en riesgos, un espacio para actualizar y desarrollar herramientas que permitan a los asistentes fortalecer el control interno y la gestión de riesgos ante el entorno actual, caracterizado por incertidumbre, regulación y cambio constante. El curso fue presentado por la comisión T. SE de Auditoría Interna, con la participación de sus integrantes Georgina Galicia Reyes y Omar Hinojosa Badillo y la coordinación de Edgar Cruz Cruz.Para comenzar, se delineó el camino de transformación de la Auditoría Interna, que comenzó con tareas de verificación y detección de errores para orientar en el cumplimiento de políticas y procedimientos; posteriormente, amplió su alcance a la evaluación de controles internos, convirtiéndose en una herramienta clave para la gestión operativa; hasta finalmente llegar al enfoque actual basado en riesgos que consolida esta disciplina como un elemento fundamental para preservar la continuidad de un negocio mediante la planeación estratégica y la gestión de riesgos.Durante su ponencia, los expertos resaltaron que la Auditoría interna basada en riesgos tiene un ciclo de vida reiterativo de cuatro fases: evaluación de riesgos y planeación, ejecución del encargo de auditoría, informes de auditoría y la gestión de incidencias. Al desarrollar cada uno, se hizo notar que el mayor valor de estas fases no reside en sus características individuales, sino en su articulación cíclica que permite trazar un camino de mejora continua y constante atención a los riesgos operativos del negocio, facilitando su preservación en el tiempo mediante la revisión y adaptación constante.Adicionalmente, se señalaron algunos aspectos clave que deben orientar la planeación con un enfoque basado en riesgos, entre ellos la comprensión del negocio. Si el auditor consigue apropiarse de los objetivos y prioridades de una organización, le permite entender la lógica de sus estrategias y obligaciones regulatorios; sin embargo, se destacó que esta labor es una tarea continua, donde el se debe analizar información propia del negocio y de su sector para mantener al auditor consciente del contexto de la empresa para identificar apropiadamente sus riesgos.Estos riesgos, según describen, deben identificarse y medirse para poder tomar decisiones sobre ellos, para ellos es fundamental explorar en qué consiste cada riesgo, cómo impide los objetivos de la organización, de qué manera se están gestionando y qué tan aceptable es para la continuidad del negocio.Tras puntualizar recomendaciones y enfoques para identificar riesgos externos e internos que permitan clasificarlos por su nivel de impacto, se produjo un ejercicio donde se desarrolló una planeación anual de Auditoría con base en Riesgos, que comenzó con un análisis de macroprocesos y procesos de una organización que permitió establecer el nivel de criticidad de cada uno a fin de enfocar apropiadamente los esfuerzos de la organización de manera óptima.Posteriormente, tras la identificación de riesgos, estos se mapean mediante una matriz de riesgos que ubica cada uno según la probabilidad de que éstos ocurran y la magnitud de sus consecuencias, en alineación con lo estipulado en la ISO 31000, que enmarca un proceso de identificación, análisis, evaluación, tratamiento y monitoreo para los riesgos identificados. Así, mediante este ejercicio práctico y la fundamentación teórica compartida por los especialistas, quedó de manifiesto que la auditoría interna es un ejercicio fundamental que evalúa y analiza el cumplimiento, control interno y operación de una organización; además, la perspectiva basada en riesgos brinda a este proceso la capacidad de priorizar apropiadamente el uso de los recursos del negocio, convirtiéndose en un motor fundamental para la toma de decisiones, la generación de valor y la preservación de la organización a través del tiempo.
Con el objetivo de fortalecer las competencias de los profesionales en materia de análisis e interpretación de la información financiera, la comisión de Finanzas y Sistema Financiero del Colegio llevó a cabo el Taller de elaboración de informes financieros el pasado 30 de julio, con las exposiciones de Ramón Miranda Lagunas y Tomás Francisco Palacio Fernández, integrantes de la comisión organizadora. La coordinación del evento estuvo a cargo de Laura Becerra Rodríguez.Durante la primera parte del taller, Ramón Miranda Lagunas presentó los fundamentos contables que sustentan la elaboración de informes financieros y la toma de decisiones dentro de las organizaciones. Explicó que la contabilidad se divide en cuatro grandes segmentos: financiera, de costos, administrativa y fiscal, cada uno con funciones específicas para evaluar la rentabilidad, determinar costos, generar información para la gestión y optimizar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.Asimismo, realizó un recorrido por la estructura de las Normas de Información Financiera (NIF), haciendo énfasis en los ocho postulados básicos de la NIF A-2, entre ellos la sustancia económica, la entidad económica y el negocio en marcha. Destacó que estos principios constituyen la base para la elaboración de los cuatro estados financieros básicos: estado de situación financiera, estado de resultados integrales, estado de flujo de efectivo y estado de cambios en el capital contable, herramientas indispensables para respaldar las decisiones de operación, inversión y financiamiento de cualquier empresa.El expositor también abordó conceptos como la devengación contable, la valuación a valor razonable y el análisis del flujo de efectivo mediante el método indirecto. Como parte del componente práctico del taller, los participantes desarrollaron un ejercicio utilizando un archivo de Excel con fórmulas y la herramienta de inteligencia artificial Claude, con la que generaron de forma inmediata un informe financiero que incluyó gráficas, fortalezas, áreas de oportunidad y recomendaciones estratégicas. Durante la sesión se destacó que la inteligencia artificial representa un apoyo para agilizar tareas operativas, sin sustituir el juicio profesional, la experiencia y la capacidad de análisis del especialista.En la segunda conferencia, Tomás Francisco Palacio Fernández presentó el concepto de "pulso financiero", un modelo de gestión sustentado en cuatro elementos estratégicos: los OKR (objetivos y resultados clave), los KPI (indicadores clave de desempeño) y los KCI (indicadores de confianza, integridad y calidad), los cuales permiten alinear la estrategia, medir resultados y fortalecer el control de riesgos en las organizaciones.A lo largo de su exposición profundizó en los principales indicadores financieros relacionados con la rentabilidad, la eficiencia y la liquidez, destacando la importancia de métricas como el margen bruto, el EBITDA y la capacidad para cubrir obligaciones de corto plazo. Asimismo, subrayó la necesidad de contar con presupuestos o parámetros de comparación para evaluar objetivamente el desempeño financiero de una empresa.Como parte de la explicación del capital de trabajo, definido como la diferencia entre el activo circulante y el pasivo circulante, el expositor recurrió a un ejemplo cotidiano para ilustrar cómo la falta de liquidez inmediata puede impedir concretar una venta, aun cuando el negocio sea rentable.Finalmente, mediante un ejercicio con información real anonimizada procesada en Excel y PowerPoint, mostró cómo el análisis de cuatro variables fundamentales (ingresos cobrados, ingresos facturados, gastos pagados y gastos facturados) permite detectar tendencias, identificar alertas financieras y anticipar posibles riesgos para la organización. Con ello, destacó el papel del analista financiero como un profesional capaz de diagnosticar oportunamente la situación de una empresa y aportar información estratégica para prevenir problemas futuros y fortalecer la toma de decisiones.