La casa de la contaduría llevó a cabo su tradicional conferencia mensual con especialistas el 2 de octubre, en el que se presentó el tema de los Retos de financiamiento para Pymes en México con la participación especial del ingeniero Jorge Zenteno Cervantes, director general adjunto de Desarrollo Comercial en Banorte. La presentación del curso estuvo a cargo de Tonantzin González Cervantes, integrante de la comisión de Docencia del Colegio.
Durante su intervención, Zenteno Cervantes, ingeniero industrial, y con 30 años de experiencia en el sector bancario nacional e internacional, ofreció una visión integral sobre los retos de financiamiento para las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) y el perfil requerido para obtenerlo.
El especialista destacó que, si bien el financiamiento es un factor crucial, las Pymes también se enfrentan a múltiples desafíos como la tecnología, la seguridad, la adquisición y retención de talento, y los factores económicos como los aranceles. Sin embargo, "el mayor reto de las Pymes es la obtención de financiamiento”.
Uno de los puntos centrales de la ponencia fue desmitificar algunas creencias sobre el acceso al crédito, entre los que destacó:
"Se requiere tener garantías reales para que te presten". Aunque una buena solvencia financiera demuestra un mejor comportamiento de pago, no siempre se requiere una garantía real para obtener un préstamo.
"Tramitar un crédito es un proceso largo y complicado". Los trámites se vuelven largos cuando las empresas están desorganizadas. La clave es tener la documentación jurídica y financiera en orden.
"Las tasas de interés son altas". Si bien las tasas tienen un componente que cubre el riesgo de impago, el ingeniero Zenteno Cervantes subrayó una frase clave: "El dinero más caro es el que no se tiene" para un proyecto de inversión.
Asimismo, el también responsable de la banca Pyme en Banorte e inversionista enfatizó el papel fundamental que juegan los contadores para facilitar el acceso de las Pymes al financiamiento, pues los contadores, al manejar la información financiera sensible de sus clientes, actúan como un catalizador en el proceso crediticio.
Para que una Pyme acceda de manera exitosa al financiamiento bancario, Zenteno Cervantes delineó un perfil basado en cinco puntos esenciales:
1. Profesionalización: tener una estructura de negocio bien definida. Implica experiencia directiva y operativa.
2. Sana estructura financiera: mantener una salud financiera que demuestre capacidad de pago. Requiere generación de flujo, liquidez, control del apalancamiento, y capitalización.
3. Uso adecuado de la deuda: las Pymes deben buscar y utilizar líneas de crédito (incluso cuando no las necesiten de inmediato) para generar un score positivo y experiencia bancaria. Se pide un buró de crédito limpio, manejo y buen uso de líneas revolventes, y entender el destino del financiamiento.
4. Información financiera consistente: mantener registros claros y ordenados. Debe haber coherencia entre las declaraciones del SAT y los estados financieros, la información de los estados de cuenta debe reflejar los flujos de dinero, y debe haber transparencia.
5. Relaciones bancarias: establecer un historial positivo con las instituciones financieras. Las Pymes trabajan en promedio con bancos, y se requiere conocimiento de cliente, tener relaciones integrales, y entender que la transaccionalidad es igual a crédito.
En este tenor, se destacó que las decisiones de crédito se centran en si la Pyme puede pagar el financiamiento, y no sólo en si lo necesita. El negocio del crédito, en palabras de Jorge Zenteno, "no empieza cuando desembolsamos el dinero, sino cuando nos terminan de pagar".
Para finalizar, Jorge Zenteno Cervantes cerró su participación con la idea de que la Pyme, el contador público, y el banco deben trabajar en conjunto para apoyar el crecimiento de éstas.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.