Tras cumplir 30 años en la impartición de diplomados, el Colegio celebró a lo grande su aniversario con una cena de gala, en la que los invitados especiales fueron alumnos egresados de las tres décadas y maestros, quienes impartieron cátedra durante este tiempo.
Los encargados de abrir el evento fueron Mónica Isela Galindo Cosme, presidenta de la comisión Académica de Diplomados; Catalina Mejía Balcázar, vicepresidente de Normatividad Institucional, y Juan Manuel Puebla Domínguez, presidente del Colegio.
En sus palabras de bienvenida, Catalina Mejía dijo: “Hoy celebramos 30 años de impartir diplomados en la casa de la contaduría, un viaje que comenzó como una semilla de conocimiento y se ha convertido en un árbol robusto de sabiduría y experiencia. Hace tres décadas, nos embarcamos en esta misión con la visión de empoderar a nuestra comunidad con el conocimiento. Hoy, miramos hacia atrás con orgullo y gratitud. Cada diplomado, cada lección, cada discusión ha sido un paso en este viaje de aprendizaje continuo”.
En ese sentido, Juan Manuel Puebla, presidente del Colegio, dijo: “Esta noche celebramos tres décadas de compromiso con la formación de excelencia en el ámbito contable a través de los programas de diplomados. Este proyecto nació como iniciativa del Comité Ejecutivo en turno, en 1993, y se ha ido fortaleciendo durante los distintos bienios, que han complementado, extendido y adaptado los programas de Diplomados para enfocar el perfil de la profesión hacia los nuevos servicios que requieren las empresas e instituciones”.
De igual forma agregó que en estos 30 años han estado llenos de grandeza, pues no sólo celebraban logros pasados, sino que también miraban hacia el futuro con entusiasmo y compromiso.
El presidente del Colegio aprovechó su intervención para reconocer el esfuerzo de la vicepresidencia de Normatividad Institucional, por darle continuidad al proyecto para hacerlo crecer; a los integrantes de la comisión académica de Diplomados por su dedicación y compromiso con el nivel académico de los programas; así como a los coordinadores y profesores por hacer posible la transmisión de conocimientos.
La presidenta de la comisión Académica de Diplomados fue la encargada de nombrar a algunos de los profesores, quienes con su tiempo y dedicación han formado parte de este gran proyecto que nació hace 30 años:
*Ricardo Suárez
*David
Alberto de la Llave Fernández
*Juan Anaya Pérez
Marco
*Antonio Merino Pereira
*Luis Carlos Ledesma Villar
*David Henry Foulkes Woog
*Lydia Fernández Mejía
*Silvestre Vite Bandala
*Hortencia Rodríguez Sánchez
*Carlos Orozco Felgueres Loya
*Fulgencio Palacios Noyola
Posterior a esta mención, Luis Carlos Ledesma Villar, quien tuvo a su cargo la coordinación de la primera generación del Diplomado en Laboral y Seguridad Social en el año 2008, compartió su experiencia y palabras de inspiración a lo largo de estos años. El contador Ledesma abrió su participación del por qué estudiar un diplomado.
“Lo primero que se debe conocer es que un diplomado no es un grado académico, se trata de un curso especializado para quienes desean adquirir conocimientos de una rama específica; es decir, adquirir herramientas, conocimientos, aptitudes y habilidades para el mejoramiento del desempeño profesional. El aprendizaje es la adquisición de muchas capacidades especializadas que permiten pensar en una variedad de cosas. Este mundo global de cara al 2030 le va a exigir cada día tener mayores competencias”.
Por último, el contador Ledesma Villar adicionó que la educación es un proceso continuo y más en estas épocas tan competitivas, y que la ventaja de estudiar diplomados permite una capacitación enfocada, catapulta las oportunidades profesionales y laborales, amplía el networking, permite los vínculos profesionales entre profesores y alumnos, es de corta duración, pero sobre todo, apoya al contador público en el proceso de estudio para su certificación, actualización o reafirmación de conocimientos.
Acto seguido se hizo mención especial de los coordinadores que actualmente con entrega y pasión desarrollan, actualizan y dan seguimiento a cada diplomado como un reto constante y compromiso con la sociedad:
*Catalina Mejía Balcázar, vicepresidenta de Normatividad Institucional
*Mónica Isela Galindo Cosme, presidente de la CAD
*Rodrigo Adrián Ramírez Venegas, coordinador del Diplomado NIF
*Julio César Suárez Domínguez, coordinador del Diplomado Certificación
*Jesús F. Hernández Rodríguez, coordinador del Diplomado RISS e Impuestos
*Raúl Moreno Carranza, coordinador del Diplomado en Contraloría Financiera
*Luis M. Liñero, coordinador del Diplomado en Tributación Internacional
*Carlos Chavolla Gómez, coordinador del Diplomado en Finanzas
*Georgina Álvarez Regil, coordinador del Diplomado en Formación Estratégica Gerencial y Alta Dirección
*María de Lourdes Argüello Eguren, coordinador del Diplomado en Precios de Transferencia
*Blanca Esthela Landeros Olascoaga, coordinador del Diplomado en NIIF y módulo de finanzas
*Juan Carlos Cervantes Córdova, coordinador de PLD UIF, coordinador de PLD CNBV
*Román Rubén Estrada García, coordinador del Diplomado de Contabilidad y Auditoría Gubernamental
*Arturo Hernández De la Cruz, coordinador de Comercio Exterior
De igual manera se entregaron los reconocimientos a los profesores por su trayectoria (más de 15 años como docente de diplomados):
*Yolanda Ramírez Soltero
*Virginia Ríos Hernández
*Olivia Castañeda Zarco
*Blanca Estela Landeros Olascoaga
*Jaime Carballo Maradiaga
*Manuel Baltazar Mancilla
*Jesús Fidel Hernández Rodríguez
*Mónica Isela Galindo Cosme
*Juan Anaya Pérez
*Julio César Suárez Domínguez
Como parte de este reconocimiento, Yolanda Cristina Ramírez Soltero, coordinadora de 69 generaciones del Diplomado en Impuestos, compartió algunas experiencias que se enfrentó como mujer y como madre de familia, pero con las ganas de salir adelante.
“Estudiar es un llamado, es una vocación, es una disciplina. La Contaduría es la profesión más grande en América Latina. Somos ejemplo, entonces tenemos que sentirnos muy orgullosos”, al tiempo que sumó una serie de anécdotas tras su paso durante estas tres décadas, en la que puso de manifiesto su amor por la docencia y su respeto por una profesión que le ha otorgado satisfacciones personales como profesionales.
A continuación, se dio un espacio para agradecer y reconocer la lealtad de dos contadores, quienes, a lo largo de los años, han elegido, en más de siete ocasiones, los Diplomados del Colegio:
*Juan de la Cruz Manrique Sánchez
*Gustavo Alfredo López Rojas
López Rojas tomó la palabra para hablar de su participación en siete diplomados del Colegio, los cuales le han permitido adquirir conocimientos y a reforzado la parte profesional.
“A lo largo de estos diplomados hemos cosechado un tesoro de conocimiento y aprendizaje, pero también de reflexión porque hemos superado desafíos y hemos forjado amistades duraderas. La filosofía del Colegio se caracteriza porque se empeña en forjar el desarrollo profesional de cada uno de nosotros. Sabemos que el conocimiento es un camino continuo, nunca para. Cierro estas palabras citando a Sócrates, filósofo griego, quien dijo que la verdadera sabiduría está en saber que no sabemos nada. Y esto nos da un recordatorio de que a medida que acumulamos conocimiento, tenemos que abrazar con humildad y con voluntad el hecho de querer seguir aprendiendo”.
Para finalizar el evento, Mejía Balcázar dio por clausurado el 30 aniversario de Diplomados con la tradicional partida del pastel, con un brindis, una deliciosa cena de gala y mucho baile.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.