Sin duda el ejercicio profesional independiente es un área en la cual el contador público presta sus servicios en materia de auditoría de estados financieros, desarrollo de sistemas administrativos, asistencia en problemas fiscales y asesoría en servicios administrativos, por lo que la actualización brindada en este evento es de gran ayuda para su ejercicio diario.
Entrando en materia, Elsa Beatriz García Bojorges, presidenta del Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF) y Salvador García Briones, integrante de comisión Apoyo al Ejercicio Independiente del Colegio, fueron los encargados de abordar las actualidades en materia de Normas de Información Financiera (NIF), así como la relación de las NIF con la materialidad, fecha cierta y razón de negocio.
En su turno, García Bojorges presentó cinco reportes técnicos (RT) emitidos por el órgano al cual representa durante el 2021 (RT50, RT51, RT52, RT53 y RT54), los cuales son guías para el reconocimiento contable, pero no son normativos. También, dio a conocer algunas de las mejoras de las NIF para 2022 y los cambios en marco conceptual de las NIF, que tendrán vigencia a partir de enero de 2023.
Por su parte, García Briones explicó la relación que tienen las NIF con la materialidad, la fecha cierta y la razón de negocio. Comentó que, fiscalmente estos conceptos ya tienen un peso muy importante para las autoridades, lo que está provocando que exista mayor recaudación, además, externó que se debe tener más cuidado con los registros y con los controles contables.
Los encargados de hablar sobre los aspectos relevantes en las auditorías de estados financieros en 2021 fueron Fernando Espinosa López, socio director de Mancera Ernst & Young y Juan Pablo Soto Ferrer, socio de Sovi Consulting.
En su participación coincidieron que la crisis económica derivada de la pandemia requiere de un análisis cuidadoso de planeación, evidencia y conclusiones del trabajo realizado en las auditorias de estados financieros. “Dentro de los aspectos relevantes en el trabajo se deberá tener mayor cuidado en la evaluación de los impactos a largo plazo generados por la Covid-19”, externó Soto Ferrer.
Miguel Buitrón Pineda, socio director de Buitrón y Asociados y Jesús Patiño Soto, Socio de Patiño Soto y Cía., expusieron, respectivamente, acerca de la persecución simultánea de los delitos fiscales y de lavado de dinero en México, así como de del régimen simplificado de confianza (RSC) para personas físicas y morales.
Buitrón Pineda realizó una descripción detallada del artículo 113 Bis. del Código Fiscal de la Federación (CFF) y su relación con el artículo 400 Bis del Código Penal Federal, que, de acuerdo con la autoridad fiscal, los delitos previstos en estos artículos se podrán perseguir simultáneamente, lo que pone en tela de juicio al quehacer del profesional.
Por su parte, Patiño Soto centró su charla en el tema del Régimen simplificado de confianza, la cual es una regla fiscal impulsada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), que busca la reducción del pago de impuestos y de la administración para las personas físicas y morales de menores ingresos.
Otros temas abordados en el mago evento fueron los relacionados a la liquidación de empresas, las Reformas Fiscales para 2022 y la actualización en materia de PLD, los cuales fueron expuestos por Guillermo Álvaro Ruíz Ramírez, presidente de la comisión de Prevención de Lavado de Dinero del Colegio; Mauricio Ricardo Cristante Skinfield, integrante de la comisión de Apoyo al Ejercicio Independiente del Colegio; y Pablo Octaviano Mendoza García, director general de Crowe México
Para finalizar las actividades de la semana se tocaron temas referentes a la gestión de la calidad, el liderazgo y la ética, las cuales estuvieron comandadas por Horacio Zúñiga Gómez, integrante de la comisión de Auditoría; Heidi Martínez Marín, presidenta de la comisión técnica de Control de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos; Ricardo González Escobar, Presidente LATAM de Instituto de Neurociencias Australiano "About my Brain"; Juan Carlos Bojorges Pérez, presidente de Colegio de Contadores Públicos de México; y Javier Díaz Brassetti, socio de Díaz Brassetti y Cía.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.