El 12 de noviembre se inauguró el 12.° Evento magno de ética, rol ético del contador público ante los principales retos del futuro, que se llevó a cabo en el aula magna del Colegio en su modalidad híbrida.
La inauguración estuvo a cargo del presidente del Colegio, Adolfo Ramírez Fernández del Castillo, quien destacó que "cuando la tecnología avanza más rápido que los valores, la ética se convierte en el único punto de equilibrio entre el progreso y la responsabilidad”.
De igual forma, señaló que la profesión contable encara tres grandes retos en el que el Código de Ética Profesional se convierte en el eje rector para 1) el cumplimiento legal y fiscal; 2) para el uso de la tecnología e Inteligencia Artificial (IA) y la 3) sostenibilidad.
Ramírez Fernández del Castillo concluyó al afirmar que el Código de Ética Profesional refuerza el rol del contador como garante de la confianza pública, “sosteniendo su credibilidad en la independencia, la objetividad y la competencia profesional”.
En materia del evento, la presidenta de la comisión de Ética y Responsabilidad Profesional, Lourdes Nabor Cadena, presentó a los panelistas de la tarde: Edgar Alejandro Romero León (vocero de la comisión de Ética y Responsabilidad Profesional), Francisco Salvador García Dayo (Chief Information Security Officer en BNP Paribas), Francisco José Sánchez González (coordinador de cursos de la comisión técnica de Gobierno Corporativo) y Gerardo Nochez Cerón (director general y coordinador en Alta Inteligencia en CNT), quienes contaron con el apoyo de los moderadores, Adriana Berenice Villagómez Palatto, Daniel Ramón Ham Valencia y Tannia Elisseth Cortés Pastrana, todos integrantes de la comisión organizadora del evento.
Con el tema Principales retos del contador en la era digital y la ética se abrió la jornada con la participación de Romero León, quien abordó la evolución de la ética profesional y los desafíos que enfrenta el contador público ante la transformación digital. Con esta premisa habló de la evolución histórica de la ética profesional en el tiempo y de cómo el IMCP converge con el Código de Ética Internacional para Contadores Profesionales (IESBA) y en la adopción de las Normas Internacionales de Auditoría (NIA) en 2012.
En el tema de la era digital y la contaduría pública, Romero León dijo que la profesión contable ha adoptado la tecnología al migrar a la automatización en áreas como la elaboración de estados financieros, conciliación de CFDI, cruce de bases de datos, y gestión de inventarios. En este tenor, resaltó que esta transformación digital conlleva implicaciones en la privacidad y protección de datos, la ciberseguridad, el Código de Ética y la ética profesional.
Aunque en México aúno no existen leyes, figuran iniciativas legislativas como la Ley de regulación ética de la inteligencia artificial y robótica (PAN 2023) y la Ley federal que regula la inteligencia artificial (Morena 2024).
Otro tema abordado fue el de los programas académicos, que se han diversificado (Contaduría Pública y Finanzas, Contaduría Analítica y Finanzas Corporativas, etc.) y han incorporado asignaturas como: Empresa, sociedad y desarrollo sostenible, Prevención de Lavado de Dinero, Ley Fintech y activos virtuales, Contabilidad internacional y Auditoría forense.
Por último, habló que los retos para las nuevas generaciones se centran en la adaptación al mundo digital, la sostenibilidad y ASG, y los cambios laborales temas que demandan un adecuado juicio profesional y aplicación de la normativa.
Romero León concluyó con recomendaciones para los contadores: “Tener pasión por la profesión, certificarse, capacitarse y actualizarse, liderar, compartir el conocimiento y adoptar sanas y éticas prácticas”.
En esa línea, Francisco Salvador García Dayo abordó el tema de la Ética en las empresas y tecnología en el entorno global, quien destacó que la ética es dinámica y evoluciona con la práctica profesional, tomando como referencia a la ética individual.
En su intervención, habló del concepto de tecnoética como el uso moral de la tecnología, misma que debe apegarse a principios de transparencia, honestidad, responsabilidad y, crucialmente, privacidad de la información.
Asimismo, destacó que la tecnología no es una solución mágica. Para que un sistema funcione, necesita procedimientos, políticas y sentido común en la gente que lo utiliza.
A lo largo de su exposición, García Dayo hizo hincapié en la honestidad en la comunicación por parte de los tecnólogos, quienes deben ser transparentes sobre las limitaciones de la tecnología y no sobredimensionar sus capacidades.
Para finalizar su intervención, presentó casos ilustrativos de faltas a la ética en el ámbito tecnológico y empresarial.
Francisco José Sánchez González abrió su participación con el tema Competencias éticas del contador del futuro, en el que tuvo la oportunidad de señalar que el futuro ya está presente y la profesión contable ha sido transformada por cambios tecnológicos, económicos y sociales.
En este tenor, Sánchez González se centró en definir el perfil del profesionista que el mundo necesita actualmente, en el que resaltó tres grandes cambios: a) el tecnológico, en el que la realidad de las caricaturas futuristas ya nos alcanzó y llegó para quedarse, simplificando la vida y automatizando tareas; b) el económico, en el que la economía ha evolucionado desde el trueque hasta el complejo mundo de los derivados e instrumentos financieros; y c) el cambio social, la cual ha traído consigo un impacto en el comportamiento del ser humano, mismo que se ha regido históricamente por códigos, como el Código de Hammurabi y los mandamientos de las religiones, que hoy se reflejan en los códigos de ética empresariales y profesionales.
Sánchez González destacó que estos cambios configuran un nuevo entorno laboral que incluye la globalización, el teletrabajo y el enfoque en finanzas sostenibles debido a la presión por cuidar el medio ambiente.
Al respecto, ante la automatización y la IA, la ética se presenta como el diferenciador clave que permitirá al profesionista mantenerse en el mercado, pues "la tecnología puede procesar datos, pero solo el ser humano puede decidir con integridad".
Acerca del papel que tiene la ética en el aspecto social, Sánchez González comentó que la presión social exige mayor transparencia y rendición de cuentas en todos los campos de acción del contador (docencia, empresarial, gobierno, etc.), por lo que la ética se convierte en la base de la confianza frente a la incertidumbre tecnológica y social.
Por último, habló de la esencia del contador que tiene su base en seis principios fundamentales, considerados como la biblia de la profesión:
1.- Integridad, la cual se debe alimentar con el actuar con honestidad y calidad de la información.
2.- Objetividad, con ella evitar prejuicios y conflictos de interés.
3.- Competencia profesional y debido cuidado, es mantener actualizado.
4.- Confidencialidad, protección de la información.
5.- Comportamiento profesional, al cumplir con leyes y normas.
6.- Reputación, ésta se construye con el tiempo, pero se puede perder en minutos.
Para cerrar su intervención, Sánchez González coincidió con un comentario de la audiencia al señalar que la integridad y la objetividad son los principios en los que la profesión debe seguir trabajando más arduamente. Reconoció que todos los principios son difíciles de cumplir, pero enfrentar disyuntivas en la integridad y objetividad son los retos más grandes.
La jornada cerró con Nochez Cerón, quien participó con el tema De la ética contable a la inteligencia preventiva: el papel estratégico del contador público en la detección de riesgos emergentes e híbridos.
La exposición comenzó al señalar que cada profesión debe estar fundamentada en principios éticos, morales y de conducta. En la actualidad, cualquier profesión está conectada al sistema tributario, lo que la convierte en un elemento clave para cualquier organización. Por esta razón, el contador público necesita transformarse de ser un simple analista de números a convertirse en un profesional que prevenga riesgos, amenazas y vulnerabilidades que puedan surgir de la manipulación o mal uso de esos números.
Con base en esta introducción, Nochez Cerón definió a la inteligencia como un proceso sistemático y un mecanismo de análisis de información basado en metodologías científicas con la finalidad de proveer información fehaciente y oportuna al tomador de decisiones.
De este modo, el punto central de su participación fue la convergencia entre ética e inteligencia. La primera se basa en los principios morales y normas, mientras tanto la inteligencia es toma como el análisis científico de datos. Ambas no pueden operar de forma aislada. Al tiempo que subrayó que la ética sin inteligencia es un idealismo ciego o ingenuidad moral, mientras que la inteligencia sin ética puede derivar en manipulación, abuso de información, espionaje y corrupción. Ambas deben converger para generar integridad (rectitud de acción y rectitud de conocimiento) y garantizar el humanismo estratégico dentro de las organizaciones.
En palabras de Nochez Cerón comentó que el contador público se enfrenta a riesgos emergentes e híbridos en el siglo XXI, como fraude, soborno, evasión fiscal, y la posible asociación con la delincuencia organizada. Se citaron casos históricos como Enron, cuya quiebra por enriquecimiento ilícito aparente arrastró a una de las firmas auditoras más grandes del mundo, y el caso FTX, vinculado a la falta de transparencia en criptoactivos y jurisdicciones flexibles.
Esta situación exige la inteligencia preventiva como la nueva frontera profesional, orientada a ser preventiva antes que reactiva. Esto se logra mediante la anticipación (identificación de vulnerabilidades), la detección (establecimiento de indicadores y señales de alerta), la mitigación (diseño de respuestas oportunas) y el aprendizaje (retroalimentación y fortalecimiento continuo). La profesión tiene una responsabilidad internacional vinculada a la Agenda 2030 (Objetivo 16) y la GAFI, obligando a realizar una debida diligencia constante.
Finalmente, la exposición abordó la ética tecnológica, planteando preguntas críticas sobre la responsabilidad cuando la (IA) o los algoritmos programados toman decisiones financieras. Como conclusión, externó que, a pesar de la tecnología, la responsabilidad última siempre recae en el usuario.
Eventos recientes
Expertos en materia fiscal se dieron cita este jueves 22 de octubre en la conferencia mensual para universitarios en línea para hablar sobre los retos y la digitalización que marcarán el rumbo de las obligaciones tributarias en los próximos años. Con el tema El futuro de la declaración fiscal, los panelistas abrieron la mesa de diálogo para responder tres temas fundamentales: ¿La Inteligencia Artificial (IA) reemplazará a los contadores?, la IA en los impuestos y el contador público en el futuro. La conferencia contó con la participación de tres destacados especialistas: Abril Méndez Atilano, integrante del Comité de Integración de Contadores Universitarios (CICU); Angélica Valladares López, integrante de la comisión de Docencia; y Guillermo Guerrero Aguilar, socio director de GMVB, Contadores y Abogados. Durante la jornada, los ponentes coincidieron que la IA no reemplazará a los contadores, sino que transformará la manera de trabajar. En este tenor, advirtieron sobre la confianza que genera el uso de estas herramientas; no obstante, se hizo énfasis que la IA carece de criterio propio y no garantiza fuentes verídicas o actualizadas. Ante esta premisa, el contador debe hacer siempre su trabajo con base en las leyes vigentes y el marco normativo, pues se corre el riesgo de pensar que la IA arroja fuentes 100% confiables sin previa validación humana. Durante la mesa de análisis, se habló de la importancia de no delegar el juicio profesional a las plataformas digitales, ya que la tecnología es un ejecutor y una herramienta, pero la responsabilidad ética, legal y fiscal frente a la autoridad es del profesional contable. Referente al tema de la IA en los impuestos, los especialistas hablaron de que las plataformas son apoyos, pero no son de decisiones. Si bien es cierto, algunas instituciones hacen uso de la de modelos para la fiscalización, la interpretación de las normas requiere de la participación humana. La IA debe verse como un catalizador de crecimiento. Por último, se abordó el tema de las habilidades que definirán al contador del futuro, el cual será un asesor estratégico que combinará conocimientos profundos de la profesión contable aunado a la de la tecnología digital; tendrá la capacidad para interpretar sesgos o errores del IA antes de presentar información, pero, sobre todo, mantendrá la ética por encima de la automatización. El cierre del panel fue claro: El contador del futuro no compite contra la IA, la utiliza como un aliado estratégico para ofrecer un servicio más preciso. La tecnología avanza, pero la responsabilidad, el razonamiento y la ética no pueden ser programados.
Con el propósito de analizar los principales desafíos que enfrenta el ejercicio independiente de la Contaduría Pública, del 20 al 22 de octubre, el Colegio llevó a cabo las Jornadas de consultoría, organizadas por la comisión de Apoyo al Ejercicio Independiente y coordinadas por Ignacio Antonio Zorrilla Medina, integrante de dicha comisión.Durante la primera jornada, Orlando Plá Tomás, socio director en Saeta Consulting, explicó cómo ha evolucionado la creación de valor en las empresas, al pasar de un modelo centrado en activos físicos a otro en el que predominan los intangibles. Como referencia, señaló que estos últimos representaban 17% del valor de mercado de las empresas del S&P 500 en 1975, mientras que en 2025 alcanzaron 92%. Asimismo, destacó que la integración de datos, inteligencia artificial (IA) y criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) ha transformado la manera en que las organizaciones aprovechan sus recursos y capacidades.Posteriormente, Demetrio Filadelfo Navarro García, integrante de la comisión organizadora, abordó las obligaciones relacionadas con la identificación del beneficiario controlador, así como los criterios para determinar las cadenas de titularidad y control. En su participación, detalló los requisitos para integrar y conservar los expedientes correspondientes y las sanciones por incumplimiento. Por su parte, José Humberto Cárdenas Cabrera explicó los procedimientos para atender cartas invitación, requerimientos y oficios de vigilancia profunda emitidos por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Mediante un caso práctico sobre discrepancias de IVA, ejemplificó el proceso de aclaración y destacó las disposiciones aplicables al buzón tributario.En la segunda jornada, David Henry Foulkes Woog, integrante de la comisión de Prevención de Lavado de Dinero (PLD), analizó las Reglas de Carácter General de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), publicadas en agosto de 2026. Durante su exposición, explicó la aplicación del enfoque basado en riesgos para quienes realizan actividades vulnerables, los criterios de identificación de personas políticamente expuestas y beneficiarios controladores, así como los requisitos de las auditorías en materia de PLD. Continuando con el programa, Raúl Joel Díaz Pérez, director general de Zárate, Cervantes, Díaz & Asociados, examinó las tendencias en la verificación de actividades vulnerables y destacó que las revisiones de la autoridad han evolucionado hacia un modelo que incorpora herramientas tecnológicas, trazabilidad de operaciones y análisis del origen de los recursos. También compartió estrategias preventivas para fortalecer el cumplimiento y la seguridad jurídica durante las visitas de verificación.Para el tercer día, Carina Herrera Escalante, Sonia Vera Gálvez, Jorge Alejandro Zúñiga García y Jaime González Bosch, especialistas de KPMG, participaron en un panel sobre la incorporación de IA en los servicios de contabilidad, auditoría y consultoría. A través de demostraciones prácticas, explicaron las diferencias entre chats, asistentes y agentes inteligentes, así como sus aplicaciones para automatizar actividades como la conciliación de CFDI con movimientos bancarios. De igual forma, analizaron los riesgos relacionados con la confidencialidad, seguridad y gobernanza de datos, y enfatizaron la importancia de mantener la supervisión humana, el juicio profesional y la ética en el uso de estas herramientas.Finalmente, Alfredo Ballesteros y César Andrés Hernández, representantes de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), abordaron los principales errores en la emisión y cancelación de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI). Durante su intervención, explicaron los requisitos, plazos y motivos de cancelación, además de advertir sobre las consecuencias fiscales de registrar información incorrecta, entre ellas multas, discrepancias y pérdida de deducibilidad. Asimismo, compartieron recomendaciones para prevenir estas situaciones y recordaron los servicios gratuitos de orientación y asesoría que ofrece la institución.
Con el propósito de acercar a los estudiantes universitarios a los desafíos que implica emprender, integrantes de la comisión técnica del Sector Empresarial del Colegio se reunieron en la Escuela Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA), unidad Santo Tomás. En el lugar, Jorge Alvarado Cordero, Fermín Martínez González, U Khrzyszkowiak Cuellar y Luis Leonardo López Juárez brindaron una conferencia llamada Empresas y proyectos de éxito, dedicada a la creación, administración y consolidación de negocios, donde recuperaron reflexiones sobre el éxito empresarial desde las experiencias de su trayectoria profesional y su formación técnica.Para comenzar, los ponentes cuestionaron la percepción del éxito empresarial asociada exclusivamente con grandes ingresos y bienes materiales, donde explicaron que vender más no necesariamente significa obtener mejores resultados, especialmente cuando existen deudas, problemas operativos o clientes insatisfechos. En este sentido, señalaron que el éxito empresarial se construye a partir de tres elementos: la creación de valor, la solidez financiera y la capacidad de mantener un impacto a lo largo del tiempo.Al abordar las oportunidades de emprendimiento, los especialistas alentaron a los estudiantes a desarrollar proyectos desde su etapa universitaria y reconocer los errores como oportunidades de aprendizaje. Explicaron que el punto de partida de cualquier negocio consiste en identificar un problema, conocer a los consumidores que requieren una solución, comprobar que existe una necesidad real antes de realizar grandes inversiones y mantener apertura para aprender sobre sobre el problema para realizar ajustes estratégicos.Los especialistas señalaron que transformar una idea en un proyecto exige establecer objetivos medibles, asignar plazos y dar seguimiento a los resultados. Estas acciones permiten identificar áreas de oportunidad, corregir desviaciones y determinar qué actividades generan beneficios para la organización.En materia financiera, explicaron las diferencias entre rentabilidad y liquidez, así como la necesidad de vigilar la rotación de inventarios, los plazos de recuperación de cuentas por cobrar y el flujo de efectivo. Advirtieron que una empresa puede registrar ventas importantes y, aun así, enfrentar dificultades para cumplir sus obligaciones si no administra adecuadamente sus recursos.Los expertos abordaron sobre el uso de tecnologías para conseguir el éxito empresarial, incluyendo la Inteligencia Artificial (IA), la cual indicaron como herramienta para optimizar procesos, automatizar actividades y mejorar la atención al cliente; además, compartieron algunas implementaciones prácticas para ejemplificar su alcance. Sin embargo, advirtieron que estas herramientas deben utilizarse con criterio profesional, especialmente cuando se trabaja con información confidencial o se toman decisiones relevantes. Destacaron que formular instrucciones precisas, verificar los resultados y comprender el funcionamiento de la tecnología son condiciones necesarias para aprovechar sus beneficios sin comprometer las operaciones.Asimismo, se explicó que la automatización puede contribuir a la gestión de riesgos mediante sistemas que identifican posibles incumplimientos y generan alertas para su revisión. En este contexto, los especialistas reiteraron que ninguna empresa está exenta de cometer errores, pero contar con controles adecuados permite anticipar situaciones y reducir sus consecuencias.Hacia la parte final, los conferencistas reflexionaron sobre el perfil profesional que requiere el entorno empresarial, destacando la especialización, el liderazgo, el pensamiento crítico, la comunicación y la capacidad de adaptación tecnológica. Con esta reflexión, los especialistas concluyeron la incertidumbre y los errores forman parte del desarrollo empresarial, por lo que la ejecución, la medición de resultados y la toma de decisiones son determinantes para alcanzar los objetivos. Además, reiteraron que el crecimiento debe acompañarse de controles de calidad, responsabilidad financiera y una evaluación constante de las capacidades del negocio. Invitaron a los estudiantes a comenzar sus propios proyectos, aprender de la experiencia y convertir sus ideas en iniciativas capaces de generar valor y mantenerse en el tiempo.