El próximo 31 de marzo, concluye el plazo para presentar la declaración anual de las personas morales; por tal motivo, es importante considerar algunos aspectos para entregar este requisito correctamente al fisco, minimizando de manera oportuna el mayor número de errores.
Bajo este panorama, el Colegio en coordinación con la comisión Fiscal, llevaron a cabo el curso Ingresos acumulables y deducciones de personas morales, los días 9 y 10 de febrero a través de la plataforma Webex.
Como punto de partida los ponentes, Miguel Mena Bustamante, integrante de la comisión organizadora y Victor Oliver Mercado, síndico de contribuyente ante el gobierno de la Ciudad de México por parte de la Coparmex, hablaron sobre los fundamentos legales de los ingresos, de acuerdo a la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR).
Dentro del artículo 16 de la LISR, existe una clasificación para los ingresos, que a decir de Mena Bustamante se pueden catalogar en cuatro rubros, acumulable, no acumulable, no ingreso e ingreso al extranjero. Para efectos del tema a tratar, mencionó que dentro de la ley existen diferentes momentos de acumulación del ingreso, destacando y analizando (artículo 17 fracciones I, II, III), la enajenación de bienes o prestación de servicios, el uso o goce temporal de bienes, y el arrendamiento financiero.
En cuanto a los aspectos relevantes a considerar en este año, los expositores señalaron que las autoridades adicionaron la regla 3.9.19 a la Resolución Miscelánea Fiscal 2021, la cual estipula que los pagos provisionales vendrán precargados con el monto total de los CFDI emitidos en los meses correspondientes, con la información de la declaración anual del ejercicio anterior.
Oliver Mercado aclaró que la regla comentada, no tendrá valor hasta que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) la habilite en su portal, por lo que los contribuyentes continuarán presentando sus declaraciones a través del formato R1 ISR personas morales.
Finalmente, los ponentes coincidieron que habrá que ver cómo va a actuar la autoridad para evitar la discrepancia fiscal entre lo calculado por el sistema y lo calculado por el contribuyente.
En el segundo día de actividades se contó con la participación de Juan Manuel Franco Gallardo, integrante de la comisión Fiscal del Colegio y Jessica Rocío Medina Gómez, miembro de la comisión de desarrollo Fiscal 4 del Colegio, quienes profundizaron en el tema de deducciones autorizadas para efectos del ISR.
Para la autoridad fiscal existen dos pilares fundamentales para las deducciones, que son, las estructurales y las no estructurales; “en el primer caso se respeta el principio de proporcionalidad tributaria, el cual busca determinar una base para contribuir al gasto público, y para el segundo, simplemente auxilian a la base contributiva disminuyendo de los ingresos acumulables, las erogaciones con fines extrafiscales”, comentó Medina Gómez.
Franco Gallardo explicó que una empresa puede deducir los gastos que realiza en el transcurso del año, siempre y cuando estos sean indispensables para la realización de sus actividades. Recalcó que todos los gastos tendrán que estar amparados por una factura o CFDI, y registrados en la contabilidad de la empresa.
En esta línea, los ponentes analizaron de forma práctica diversas deducciones aplicables para las personas morales, entre las que destacaron las cuentas incobrables, los descuentos, bonificaciones o devoluciones, inversiones, las pérdidas por caso fortuito, los inventarios obsoletos, regalías pagadas en el extranjero, así como los pagos que se consideren como ingresos exentos para el trabajador.
A lo largo de la charla se presentaron diversos casos prácticos, desmenuzando los problemas que llegasen a tener los contribuyentes al momento de realizar las deducciones antes mencionadas, además de resolver de manera oportuna los cuestionamientos por parte de la audiencia.
Eventos recientes
El 19 de mayo, el Colegio fue sede de una celebración por el Día del Maestro para reunir y conmemorar la dedicación del plantel docente de la comisión Académica de Diplomados. El evento fue encabezado por Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; Pedro María Zugarramurdi Martiarena, presidente de la Comisión Académica de Diplomados; y María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Rosalía Ortega recibió a los asistentes con un discurso donde celebró el esfuerzo y dedicación de los docentes asistentes, quienes responden al compromiso de formación continua mediante su disciplina y apoyo al desarrollo disciplinar de vanguardia.Para seguir con la reunión, se galardonó con un reconocimiento a la excelencia académica a cuatro representantes del compromiso y la excelencia que deben reflejar los profesionales contables comprometidos con la educación. Blanca Esthela Landeros Olascoaga, Rodrigo Adrián Ramírez Venegas, Catalina Mejía Balcázar y Miguel Ángel Ávila Milpa fueron las personas destacadas por sus esfuerzos dedicados a la docencia.Finalmente, Pedro María Zugarramurdi agradeció a los asistentes por su asistencia y felicitó el trabajo continuo de todos, recordando que, aunque “no siempre son visibles las horas de trabajo puestas en cada clase, ese esfuerzo es valioso y marca la diferencia”, por lo que este espacio para recompensar, agradecer y prestigiar es enormemente merecido por quienes día con día demuestran sus esfuerzos a enaltecer la disciplina contable con vocación, dedicación y profesionalismo.
Bajo el compromiso de contribuir a la transparencia, legalidad y el combate a la impunidad, el Colegio organizó, este 18 de mayo, el foro Auditoría forense en el proceso penal con apoyo de peritos contables, lugar al que se dieron cita María del Rocío Hernández Romero, José Luis Maya Téllez, Mónica Morales González y Edgar Cruz.En la introducción, Hernández Romero presentó un análisis sobre la evolución del fraude financiero a nivel global y el papel que ha desempeñado la tecnología en su sofisticación, destacando la relevancia de la labor pericial contable en su detección y prevención.Durante su intervención, expuso que, de acuerdo con evaluaciones internacionales, las pérdidas globales por fraude financiero ascienden a 442 mil millones de dólares anuales, con un incremento significativo en los esquemas de fraude asistidos por Inteligencia Artificial (IA). “Este fenómeno obliga a fortalecer las capacidades técnicas de los profesionales en auditoría forense”, remarcó.Además, advirtió que el fraude se ha consolidado como una problemática mundial, ya que organismos internacionales de supervisión financiera advierten que más del 90% de los países enfrentan este tipo de delitos. También, se platicó sobre la naturaleza jurídica de la reforma penal y cómo los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC) se convirtieron en la vía para resolver conflictos de manera rápida y eficiente.Por su parte, José Luis Maya Téllez dirigió su participación hacia la evolución del marco legal mexicano; al respecto, afirmó que la integración de los Estados a los organismos internacionales conlleva responsabilidades normativas indispensables para el crecimiento y desarrollo de las naciones.Desde esta perspectiva, el panelista subrayó que los sistemas jurídico-penales internos tienen la obligación de evitar cualquier tipo de divergencia o rezago entre la tipificación de conductas ilícitas internacionales y las reglamentaciones locales que las sancionan, garantizando un frente común y homogéneo contra la impunidad. De igual forma, Maya Téllez habló sobre los principios que dan identidad al procedimiento penal y que modifican la actuación del auditor forense en el desahogo de pruebas.Finalmente, Mónica Morales González, directora jurídica en la Auditoría Superior de la Federación, hizo hincapié en que el éxito de los casos de fraudes y malversaciones radica en la "sinergia forense", un modelo de colaboración conjunta que une las competencias del auditor con la conducción jurídica del abogado penalista.A su vez, detalló las tres etapas críticas donde la labor del perito contable resulta indispensable para construir un caso sólido ante los tribunales: la planeación y requisitos legales; investigación y cadena de custodia; y la elaboración del informe técnico.Como ejemplo, explicó que la prisión preventiva justificada se aplica únicamente por orden del juez y a solicitud del Ministerio Público o de la víctima, cuando otras medidas resulten insuficientes para garantizar el éxito del proceso.
Con motivo de la celebración del Día del Contador en el Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, la presidenta Rosalía Ortega López compartió con estudiantes y profesores una ponencia titulada ¿Seguirás siendo necesario?: el futuro real de la contaduría, con el fin de compartir el estado actual de la disciplina contable y las áreas de oportunidad que pueden hacer la diferencia para mantenerse a la vanguardia.Para comenzar, la contadora señaló que el estado actual de la contaduría publica está atravesado por la tecnología digital: la automatización, la contabilidad electrónica, el registro digital y la fiscalización con soporte tecnológico forman parte de la realidad contemporánea. El impulso que han tomado estas herramientas ha conducido a preguntarse si la figura del contador o la contadora perderán su posición ante un entorno donde la automatización digital y el soporte de estas tecnologías se han convertido en elementos fundamentales. Ante esta inquietud, Rosalía Ortega comentó que todas estas nuevas tecnologías, aunque cubren la necesidad de algunos procesos como la captura de datos o el registro, no restan al verdadero valor que puede aportar una contadora o contador. Según comenta la experta, un profesional contable destacado será aquel que sume valor mediante un perfil de asesor, analista y estratega clave para la toma de decisiones que, además, represente un elemento de confianza. De esta forma, quien desee desarrollarse en la disciplina contable deberá conducir su formación a una evolución constante que mantenga sus conocimientos a la vanguardia y su práctica en orden para generar confianza, con el objetivo de sumar valor mediante una suma de ambos elementos para convertirse en una pieza clave en la toma de decisiones.Para concluir, la contadora Ortega comentó el papel que tiene el Colegio en esta evolución del contador, ya que un especialista colegiado y certificado representa el perfil de un profesional disciplinado, interesado en el desarrollo disciplinar y preocupado por mantener sus conocimientos y habilidades a la vanguardia; de esta forma, sin importar los cambios tecnológicos, metodológicos o contextuales, un especialista en contabilidad pública debe saber sumar valor mediante un ejercicio profesional destacado. Como síntesis, la presidenta enunció que “no se trata solo de lo que sabemos, se trata de lo que representamos y el valor que aportamos”, e invitó a los asistentes a crear una ruta de desarrollo profesional que les permita destacarse para que cuando se cuestionen si una contadora o contador son necesarios, la respuesta sea clara e intuitiva: sí, las contadoras y contadores públicos son necesarios y, sobre todo, valiosos.