En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) llevó a cabo el evento Mujeres en la Contaduría Pública: liderazgo, talento y transformación, el pasado 23 de marzo en el Salón Legisladores de la Cámara de Diputados, consolidándose como un espacio de reflexión sobre el papel de las mujeres en la evolución de la profesión contable en México.
En este contexto, destacó la participación de Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio de Contadores Públicos de México, quien formó parte del panel Liderazgo femenino: retos, avances y nuevas oportunidades, moderado por Ivone Henestrosa Matus, directora General de Auditoría Forense de la Auditoría Superior de la Federación, donde compartió su visión sobre los avances y desafíos del gremio.
Henestrosa Matus abrió la sesión destacando la pasión, creatividad y responsabilidad de las mujeres contadoras, calificándolas como “parteras de sueños” y expresando su orgullo por coordinar un foro que reconoce su talento y liderazgo.
Durante su intervención, Ortega López subrayó que el Colegio, que representa a cerca de un tercio de los contadores del país, ha impulsado acciones concretas para abrir espacios a las mujeres en un ámbito históricamente dominado por hombres. Destacó que hoy las mujeres no solo participan activamente, sino que han logrado incidir en la toma de decisiones, transformando la dinámica de la profesión más allá del ámbito técnico.
Afirmó que este avance es resultado de una lucha colectiva por la igualdad sustantiva, en la que las mujeres buscan no solo su crecimiento individual, sino el fortalecimiento integral del gremio. En este sentido, reiteró el compromiso del Colegio de generar condiciones de respeto, inclusión y escucha activa para todas las profesionales.
En su mensaje dirigido a las nuevas generaciones, Ortega López destacó que el desarrollo profesional requiere preparación constante, disciplina y construcción de oportunidades, al tiempo que enfatizó la relevancia de crear redes de apoyo entre mujeres. Hizo un llamado a ejercer un liderazgo solidario que acompañe a quienes inician su trayectoria, dejando atrás prácticas excluyentes.
Asimismo, dirigió un mensaje a las madres profesionistas, reconociendo su esfuerzo y señalando que su ejemplo impacta de manera significativa en las futuras generaciones, al tiempo que subrayó la necesidad de avanzar hacia esquemas que permitan equilibrar la vida personal y profesional.
En su turno, Claudia Corichi García, presidenta de la Colectiva Sorora, subrayó que la paridad numérica no basta y que es necesario transformar las relaciones entre mujeres para evitar la competencia y la violencia. Destacó la importancia de que las mujeres en puestos de decisión sean referentes y brinden apoyo a quienes no tienen voz, especialmente considerando la feminización de la pobreza. Asimismo, recomendó fomentar la corresponsabilidad desde el hogar y buscar redes de apoyo para perseguir los sueños con autonomía económica.
Por su parte, Gabriela Gutiérrez Mora, presidenta del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas (IMEF), compartió su experiencia como la tercera mujer en liderar el IMEF en 65 años, siendo la primera con un periodo de dos años. Subrayó que solo el 20% de los miembros del instituto son mujeres y destacó la relevancia de la educación financiera y la independencia económica como herramientas de empoderamiento. También recordó que las mujeres dedican más horas al cuidado y el hogar, por lo que es esencial fomentar el equilibrio y disfrutar del trabajo profesional como fuente de felicidad.
Asimismo, Ludivina Leija Rodríguez, presidenta del IMCP, resaltó los avances en inclusión y paridad alcanzados por el instituto en los últimos años. Señaló la importancia de la mentoría y las redes de apoyo para las jóvenes contadoras y destacó que las mujeres aportan detalle, alma y corazón a la profesión. También mencionó la colaboración con autoridades educativas y fiscales para fortalecer la certificación y profesionalización de los contadores públicos.
Entre las participantes legislativas, Irma Jordana Garay Laredo aconsejó a las jóvenes a creer en sí mismas y perder el miedo, reconociendo la importancia del apoyo entre mujeres y el esfuerzo de las madres profesionistas. Otra diputada invitada compartió que, aunque al inicio renegó de la contaduría, descubrió que es una profesión de toma de decisiones que abre múltiples oportunidades, animando a las jóvenes a perseguir sus metas y aprovechar las puertas que la contaduría ofrece.
El evento contó con la participación de diversas figuras del ámbito legislativo, académico y profesional. Entre ellas, la diputada Ana Luisa Del Muro García, secretaria de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados, quien destacó que la contaduría pública es un pilar de la confianza institucional y subrayó el papel de las mujeres como garantes de la transparencia.
Por su parte, Eurípides Flores Pacheco, titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Educación Pública, resaltó la necesidad de fortalecer la equidad de género en el ejercicio profesional, mientras que Ludivina Leija Rodríguez, presidenta del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, destacó los avances del Instituto en materia de inclusión y paridad.
Como parte de la jornada, se llevó a cabo la entrega del reconocimiento Mujeres que dejan huella, a través del Premio Refugio Román Almonte, que distingue la trayectoria y el talento emergente en la contaduría pública. En esta edición, fueron galardonadas la C.P.C. Rosa Bellia Vázquez Sáenz, en la categoría de trayectoria, y la C.P.C. Arlet Soto Ballesteros, en la categoría emergente.
El encuentro concluyó con un llamado a consolidar los avances alcanzados y a continuar impulsando acciones que garanticen la igualdad de oportunidades, reafirmando que el liderazgo de las mujeres en la contaduría pública es un motor de transformación para el país.
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El pasado 17 de abril, el Colegio organizó el foro Ética en la contraloría financiera, un espacio de análisis que promovió en los asistentes una cultura basada en la ética en cada nivel de la organización.En la introducción, Margarita Aranda subrayó que el cumplimiento del Código de Ética Profesional representa una ventaja estratégica fundamental para la gestión de riesgos y la preservación de la confianza en las instituciones. Agregó que la base de la actuación en la contraloría recae en cinco principios: la integridad, la objetividad, la diligencia y competencia profesional, la confidencialidad en el manejo de la información sensible y un comportamiento profesional.Además, habló sobre el análisis de las amenazas emergentes generadas por el uso de la tecnología; en este punto advirtió que la dependencia de herramientas digitales puede vulnerar la ética si los datos disponibles son insuficientes. Por ello, exhortó a los asistentes a no permitir que el uso de sistemas automatizados sustituya su juicio profesional, especialmente si no se cuenta con la especialización necesaria para explicar sus resultados.En tanto, Noé Rafael Wong Serna habló sobre la gobernanza y el ejercicio profesional frente a los desafíos globales. Al respecto, mencionó que las mejores prácticas y procesos efectivos permiten avanzar de manera integral en el cumplimiento de los objetivos institucionales.Al platicar sobre el Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo, el panelista remarcó que este busca trazar un camino desde el rumbo estratégico y la generación de valor hasta la revelación de información; “subraya la importancia de la integridad, la ética y el respeto a los derechos humanos, vinculándolos directamente con la honestidad y la responsabilidad en el cumplimiento legal y convencional”, aseguró.Por su parte, Sergio Sánchez Arciniega profundizó en el papel de la transparencia y la rendición de cuentas como los mecanismos que garantizan la confianza de los inversionistas; sobre ello, aclaró que la transparencia es la vía fundamental para que los grupos de interés tengan acceso real a la información financiera de una entidad, “ya que ofrece una visión clara, completa y oportuna sobre su situación económica y desempeño operativo”.Bajo la misma línea, se resaltó la importancia de la distribución integral de los informes financieros comunes; sin embargo, la rendición de cuentas trasciende el cumplimiento normativo al incorporar cualquier otro informe de utilidad para el monitoreo y la evaluación de la entidad.En su turno, Roxana Cabrera Aldui señaló que muchas organizaciones caen en el error de realizar estrategias fiscales carentes de un sistema de control interno; “es necesario llevar a cabo auditorías, proteger la reputación de la entidad y cumplir cabalmente con los principios de integridad”. Sobre lo anterior, precisó que el papel del contador es actuar como un protector de la legalidad y la ética al interior de las empresas.“La ética no se enseña con manuales, se demuestra con controles bien diseñados, efectivos y decisiones íntegras”, aseguró.Por último, Line Vera compartió un panorama sobre el fraude en las organizaciones en México; ante esto, destacó que el 45% de las compañías ha experimentado intentos o la materialización de fraudes. Sobre este tema, detalló que el 35% de los casos provienen de agentes externos, el 32% corresponden a fraudes internos y un 33% involucran una combinación de ambos factores. “Esto muestra la necesidad de una vigilancia profunda por parte de los órganos de control”.Concluyó el foro mencionando que la capacitación en ética y cultura organizacional es la primera línea de defensa, seguida por el establecimiento de controles antifraude, sistemas de control interno y debida diligencia hacia proveedores y personal.
Este 10 y 17 de abril, el Colegio llevó a cabo el foro sobre los Pronunciamientos Internacionales de Formación (PIF), donde se reunieron Néstor Hernández Vázquez, Rosa Gutiérrez García, Elmer Lara Santacruz y Román Núñez Muñoz, para analizar los estándares globales que rigen la preparación de futuros profesionales de la contabilidad.Durante la presentación, Hernández Vázquez hizo hincapié en la importancia de estos lineamientos emitidos por la Federación Internacional de Contadores (IFAC). También destacó que el interés público como objetivo central es fundamental para establecer requisitos de ingreso a los programas de formación que sean justos y proporcionales.Enfatizó que “estos criterios buscan asegurar que solo las personas con una probabilidad razonable de éxito accedan a la formación profesional, evitando barreras, pero manteniendo la integridad de la carrera”.De igual forma, el contador Hernández profundizó sobre el PIF 2; al respecto explicó que esta norma define la competencia técnica como la capacidad de aplicar el conocimiento profesional según estándares establecidos. En su presentación, señaló las áreas críticas de aprendizaje como la contabilidad financiera, auditoría, impuestos y finanzas, con niveles de competencia que varían de básico a intermedio según el área.Por su parte, la doctora Rosa Gutiérrez habló acerca de las novedades y la relevancia que tiene el PIF 4, el cual está centrado en el desarrollo profesional inicial respecto a valores, ética y actitudes profesionales. En la ponencia, indicó que la formación ética no es un complemento, sino el pilar fundamental que permite a los profesionales actuar en favor del interés público.De igual forma, puntualizó que los atributos clave que deben manifestarse en cada encargo profesional incluyen el cumplimiento irrestricto de los requerimientos de ética, el mantenimiento de la objetividad e integridad, la independencia de criterio y la diligencia debida. A su vez, abordó la importancia de la Norma Internacional de Gestión de Calidad (NIGC 1) y la NIA 220.Para dialogar sobre el PIF 3 se presentó Elmer Lara, quien aclaró que la formación del contador debe trascender el dominio técnico para integrar habilidades interpersonales y organizacionales que garanticen la excelencia en el servicio al interés público. Resaltó que, en las etapas iniciales de la carrera, el profesional requiere de una supervisión estrecha y una estructura de apoyo que permita la transición gradual hacia la autonomía.Advirtió sobre la importancia de este pronunciamiento, ya que se toma como requisito para elevar la calidad de la práctica contable y asegurar que el profesional sea un aliado estratégico en el área financiera.Para cerrar el foro, los panelistas versaron sobre las directrices que marcarán el ejercicio del contador frente a la evolución tecnológica y las nuevas dinámicas de gestión de equipos. Se recalcó que la comunicación transparente y la colaboración son fundamentales para mitigar riesgos y elevar la calidad de los servicios profesionales.
La digitalización financiera ya no es una tendencia futura, sino una realidad que redefine la forma en que las personas interactúan con el dinero. Bajo esta premisa se desarrolló el foro Fintech en acción: de la banca tradicional a la revolución digital, realizado el 16 de abril y organizado por la comisión de Prevención de Lavado de Dinero del Colegio, donde el especialista Alejandro Méndez Rueda expuso los principales cambios, retos y oportunidades del ecosistema financiero en México.Entrando al tema, el expositor ofreció un breve contexto para comprender la evolución del sistema bancario en el país, destacando hitos como la nacionalización de la banca en 1982 y su posterior privatización en los años noventa, proceso que permitió la entrada de nuevos competidores y capital extranjero, impulsando así la modernización del sector.En ese sentido, Méndez Rueda explicó que, aunque las funciones tradicionales de la banca se mantienen, su ejecución ha cambiado de manera significativa con la incorporación de herramientas digitales:Captación de recursos, ahora facilitada mediante plataformas digitales y apertura remota de cuentas Otorgamiento de crédito, apoyado en análisis automatizados y datos en tiempo real Facilitación de pagos, impulsada por herramientas como SPEI, CoDi y aplicaciones móviles Por otro lado, el ponente señaló que el avance tecnológico también ha fortalecido la supervisión del sistema financiero. Instituciones como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el Banco de México y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público continúan desempeñando un papel clave en la estabilidad del sector. También, destacó que la Ley Fintech de 2018 marcó un parteaguas al formalizar nuevas figuras tecnológicas y fomentar la inclusión financiera.Asimismo, hizo hincapié en que la transformación digital conlleva riesgos que no deben subestimarse. Entre los principales desafíos destacan:Incremento en fraudes digitales y esquemas de phishing Mayor dependencia tecnológica en la gestión financiera Diferencias en la protección de depósitos entre bancos tradicionales y plataformas digitales Ante este panorama, el especialista recomendó adoptar medidas de seguridad como la autenticación multifactor, el monitoreo constante de operaciones y la verificación del estatus regulatorio de las plataformas antes de utilizarlas.En otro orden de ideas, Méndez Rueda abordó el impacto de la digitalización en el ámbito fiscal, destacando la transición hacia un modelo de fiscalización electrónica. Explicó que este esquema se basa en cruces automatizados de información provenientes de CFDI, declaraciones, movimientos bancarios y registros contables, lo que permite a la autoridad realizar revisiones en tiempo real.De igual forma, enfatizó que la trazabilidad de las operaciones es un elemento clave en este nuevo modelo, ya que permite validar la congruencia de la información financiera, fiscal y laboral. En este sentido, herramientas como el REPSE y el SIDEIMSS resultan fundamentales para acreditar la materialidad de las operaciones, especialmente en servicios especializados.Finalmente, el expositor concluyó que el rol del contador público ha evolucionado significativamente. Más allá del registro de operaciones, ahora debe asumir una función estratégica y preventiva, enfocada en la validación de información, la gestión de riesgos y el cumplimiento normativo en un entorno cada vez más digitalizado.