Con la contingencia sanitaria de 2020, los esquemas de trabajo se fueron modificando y se adaptaron a las nuevas relaciones laborales; con ello, el impacto de las disposiciones fiscales, ajustes a la Ley Federal del Trabajo (LFT) y los efectos psicosociales en los trabajadores juegan un papel fundamental en esta nueva modalidad en los puestos de trabajo.
Ante este panorama, las comisiones de Seguridad Social en el Colegio presentaron el 26 de septiembre el curso LFT y la nueva realidad de las relaciones laborales al mando de Rubén Darío Dávalos Palomera, representante Prodecon y comisionado técnico de Seguridad Social; Juvenal Octaviano Villaverde Crisantos, vicepresidente de la comisión de desarrollo de la citada comisión, y de Leobardo Muñoz Tapia, integrante técnico de la comisión organizadora del evento y moderador de las ponencias.
Dávalos Palomera, expositor de la primera parte del curso, habló de manera magistral de las modificaciones fiscales en material laboral.
Al respecto, comentó que debido a la pandemia por Covid-19 las relaciones laborales sufrieron algunos ajustes en materia fiscal y que esto ha generado una serie de retos en la interacción entre el patrón y sus empleados o posibles candidatos a ocupar algún puesto en la empresa.
“Actualmente, ya se cuentan con modificaciones legales, nuevas disposiciones en leyes e iniciativas. En los últimos años se han presentado cambios significativos en el ámbito del trabajo y el empleo que afectan las relaciones laborales en México. Contamos con la NOM 035, que trata los riesgos psicosociales; Repse, con el tema de subcontratación; NOM 037, en materia de teletrabajo; ampliación del número de vacaciones; iniciativas a la reducción de la jornada de trabajo e incremento del aguinaldo; y de forma más reciente, la denominada Ley Silla”.
Todos estos temas ya están plasmados en alguna ley, disposición, reglamento o en algunas iniciativas. De igual forma se están atendiendo las políticas de interacción de los representantes patronales, de los representantes de los trabajadores o sindicales y también por parte del gobierno federal.
Otro tema que destacó el contador Dávalos Palomera es la situación actual de las relaciones laborales, pues se ha visto reflejada una disminución de convenios de trabajo.
“En 2020 se registró una disminución del 39.4% en la realización de convenios de trabajo prejudicial en comparación con el año anterior, esto relacionado con la legitimación de los contratos de trabajo; aunado a temas como la globalización (pandemia, nearshoring, teletrabajo, nómadas digitales, estilos de trabajo de las generaciones)”.
En este sentido, adicionó que una serie de cambios y retos están modificando el panorama laboral como son la falta de oportunidades laborales para los jóvenes y para los adultos mayores, la escasa preparación de los empleados, la informalidad, el cambio en la pirámide ocupacional y poblacional y la competencia mundial por teletrabajo.
Temas asociados a la transformación del modelo de regulación laboral con leyes poco adecuadas a la realidad y al exceso de requisitos correspondientes a la Informativa de Contratos de Servicios u Obras Especializados (ICSOE), al Sistema de Información de Subcontratación (Sisub), al Registro de Prestadores de Servicios Especializados u Obras Especializadas (Repse) y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
La segunda parte del curso fue tratado por el contador Villaverde Crisantos, quien se centró en los riesgos psicosociales a los que se han enfrentado los empleados por los nuevos esquemas de trabajo que derivaron de la pandemia y que han repercutido en su salud, en especial se refirió a tres temas: NOM 035 enfocado al riesgo psicosocial, a la NOM 037 en materia del teletrabajo y a las revisiones de la STPS y su enfoque fiscalizador.
“En la NOM 035 se establecen elementos y condiciones básicas, necesarias y obligatorias en el área laboral como la identificación, análisis y prevención de riesgo psicosocial, violencia laboral y la promoción de un entorno favorable para los trabajadores, que garanticen su salud mental en el trabajo; en otras palabras, se encarga de la seguridad, medio ambiente y salud en los centros de trabajo”.
Sobre este tema, comentó que si esta norma no se cumple, la multa puede llegar hasta de 500 mil pesos, dado el carácter obligatorio de este tipo de norma (NOM), que no tienen que ver con las normas mexicanas (NMX), que son voluntarias y fungen más como recomendaciones.
Con referencia al teletrabajo y los aspectos importantes en la NOM 037, Villaverde Crisantos agregó que en el 2021 se reformó el artículo 311.° de la LFT en materia de teletrabajo, entendiéndose éste como una forma de organización laboral subordinada que consiste en el desempeño de actividades remuneradas, en lugares distintos al establecimiento del patrón.
No obstante, el contador hizo mención que como mínimo 40% del total de la jornada deberá ser a distancia.
“No será considerado teletrabajo aquel que se realice de forma ocasional o esporádica”.
De igual forma destacó alguna de las obligaciones especiales de los patrones en el esquema de teletrabajo como el de respetar el derecho a la desconexión de los trabajadores al término de la jornada laboral, inscribir a los trabajadores en la seguridad social bajo el régimen obligatorio, establecer mecanismos de capacitación y asesoría para garantizar adaptación, aprendizaje y el uso adecuado de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
En lo que concierne a las obligaciones de los trabajadores en esta modalidad a distancia, se mencionó que es importante que el empleado obedezca las disposiciones en materia de seguridad y salud; atienda las políticas de restricción del uso de la información y almacenamientos; atienda y utilice los mecanismos para la supervisión de sus actividades.
“Otras consideraciones que se debe tener en cuenta es que el cambio en la modalidad de presencial a teletrabajo debe ser voluntario y establecido por escrito; las condiciones de trabajo pueden ser reversibles; es decir, de teletrabajo a presencial; el patrón debe promover el equilibrio para las personas en teletrabajo, a fin de que gocen de un trabajo digno, decente e igualitario (remuneración, capacitación, oportunidades”.
Entrando de lleno a la NOM 037, el ponente comentó que el objetivo de esta norma es cuidar y proteger a los trabajadores de los accidentes y enfermedades relacionados con el teletrabajo (home office); asimismo, busca favorecer la flexibilidad laboral, como el de reconocer el desempeño de los trabajadores en lugares distintos a las instalaciones de la empresa.
“Dentro de las obligaciones del trabajador bajo esta NOM 037 está el de mantener la productividad, cuidar los insumos de trabajo, cumplir con la política de teletrabajo”.
Por parte de la empresa, el incumplimiento de esta NOM 037, puede ser acreedora de multas e incluso, del cierre definitivo de la empresa.
Para cerrar su intervención, Villaverde Crisantos expuso el tema de las revisiones de la STPS y su enfoque fiscalizador.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.