Con el objetivo de fortalecer el conocimiento técnico en materia societaria y fiscal, la comisión Fiscal organizó el curso Fusión, escisión y liquidación de sociedades en lo fiscal y legal, los días 11 y 12 de noviembre, donde se abordaron los principales aspectos legales, contables y tributarios relacionados con esas figuras.
Los expositores, integrantes de la comisión organizadora, compartieron su experiencia y análisis sobre los requisitos legales, las implicaciones fiscales y los retos que enfrentan las empresas al llevar a cabo estos procesos.
Durante su intervención, Israel Bastida Ventura explicó que estas figuras se encuentran reguladas por la Ley General de Sociedades Mercantiles, el Código Fiscal de la Federación (CFF), la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) y la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Bastida detalló que la fusión implica la integración de dos o más sociedades en una sola —ya sea mediante absorción o creación de una nueva entidad—, mientras que la escisión se refiere a la división del patrimonio social en dos o más partes. La liquidación, por su parte, marca el cierre definitivo de la vida jurídica de la empresa.
Asimismo, señaló es que estas operaciones no deben considerarse enajenación de bienes para efectos fiscales, siempre que cumplan con los requisitos del artículo 14-B del CFF, como la presentación de avisos, la continuidad de operaciones durante al menos un año, la existencia de una razón de negocios válida y la presentación de dictámenes financieros.
El ponente destacó la importancia de inscribir los acuerdos en el Registro Público de Comercio, respetar los plazos de oposición de acreedores (45 días) y cumplir con las disposiciones fiscales relativas a la CUFIN, la CUCA y las pérdidas fiscales establecidas en los artículos 57 y 77 de la LISR.
Por otro lado, Miguel Zárraga Zárraga profundizó en las implicaciones fiscales de la fusión de sociedades. Subrayó que la autoridad fiscal ha endurecido su vigilancia desde 2022, con el fin de evitar abusos en la transmisión de pérdidas y detectar fusiones sin sustancia económica.
“La fusión debe tener una razón de negocios real, no únicamente el propósito de obtener beneficios fiscales”, enfatizó Zárraga. Recordó que el SAT revisa los actos corporativos realizados cinco años antes y cinco años después del proceso, para asegurar que no se trate de una enajenación encubierta.
Zárraga explicó las diferencias entre fusiones horizontales (entre empresas sin relación accionaria) y verticales (cuando existe participación accionaria), así como entre fusión por absorción y por integración. También describió los avisos y fichas de trámite del SAT, como la 316 (revisión de fusión), la 86 (cancelación del RFC) y la 48 (autorización en fusiones previas).
El especialista abordó, además, el tratamiento de la CUCA, la CUFIN, los intereses netos, el acreditamiento del IVA e IEPS, y el impuesto sobre adquisición de inmuebles, recordando que la dictaminación de estados financieros antes y después de la fusión es obligatoria.
Por su parte, Manuel Toledo Espinosa abordó las implicaciones económicas y fiscales de la escisión de sociedades, comparándola con un “divorcio” empresarial. Explicó que la escisión puede responder a conflictos entre socios, necesidades de reorganización patrimonial o separación de líneas de negocio, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 15-A del CFF y en la Ley General de Sociedades Mercantiles.
Toledo subrayó que para evitar que la escisión sea considerada enajenación fiscal, debe mantenerse al menos el 51% de las acciones con derecho a voto en manos de los mismos accionistas durante un periodo determinado, y que las acciones deben estar totalmente pagadas. También resaltó la importancia de contar con avalúos comerciales actualizados, la consideración de intangibles y la intervención de un auditor externo.
En caso de incumplimiento, advirtió, la operación puede reclasificarse como reducción de capital o enajenación fiscal, con los correspondientes efectos en ISR, IVA y otras contribuciones.
Finalmente, Rodolfo Jerónimo Pérez comentó que la disolución y liquidación representan la etapa final de la vida social de una empresa. “Así como las personas tienen un ciclo de vida, las sociedades también nacen, operan y eventualmente terminan”, expresó.
El expositor enumeró las causales de disolución —como la expiración del plazo social, la pérdida de capital o la imposibilidad de cumplir el objeto social— y enfatizó que los administradores pueden incurrir en responsabilidad solidaria si continúan operando tras una causal de disolución.
Pérez destacó la disolución simplificada, disponible para sociedades conformadas solo por personas físicas que no hayan tenido operaciones ni facturación en los últimos dos años, siempre que cuenten con opinión positiva ante el SAT y el IMSS.
Finalmente, recordó que el liquidador asume una responsabilidad solidaria por las contribuciones no pagadas, incluso de los cinco años previos a la disolución, y que la liquidación implica el cierre anticipado del ejercicio fiscal y la presentación de declaraciones finales ante la autoridad.
Eventos recientes
El Colegio de Contadores Públicos de México celebró el pasado 30 de mayo la 33ª edición de su tradicional Gran Paellada, uno de los encuentros más representativos de la institución y que forma parte de las actividades conmemorativas por el Día del Contador.Desde temprana hora, socios, familiares y amigos comenzaron a reunirse en un ambiente de convivencia, donde el aroma de las paellas recién preparadas anticipaba una tarde llena de reencuentros, música y celebración.La bienvenida estuvo a cargo de la presidenta del Colegio, Rosalía Ortega López, quien agradeció la asistencia de los asociados y sus familias, así como el trabajo de todo el personal y colaboradores que hicieron posible la realización del evento. Durante su mensaje, destacó que el éxito de este tipo de actividades es resultado del esfuerzo conjunto de quienes, desde distintas áreas, contribuyen al fortalecimiento de la institución.Acompañada por integrantes de su Comité Ejecutivo, la presidenta reiteró el compromiso de continuar generando espacios que promuevan la cercanía entre los asociados y fortalezcan el sentido de pertenencia al Colegio.Como parte del acto protocolario, se reconoció la presencia de distinguidos expresidentes de la institución, cuyo liderazgo y visión han sido fundamentales para el desarrollo del Colegio a lo largo de sus 77 años de historia. Entre ellos estuvieron Adolfo Ramírez Fernández del Castillo, Juan Carlos Bojorge Pérez, José Carlos Cardoso Castellanos, Rosa María Cruz Lesbros, Manuel Gutiérrez García, Eduardo Ojeda López Agudo, Jorge Alberto Reza Monroy y Juan Manuel Puebla.Posteriormente se presentó el CONTATÓN, iniciativa impulsada por El Rostro Humano de la Contaduría Pública, cuyo objetivo es recaudar recursos para organizaciones dedicadas a mejorar la calidad de vida de niñas, niños y adolescentes. Carlos de la Fuente Aguirre invitó a los asistentes a sumarse a esta causa solidaria, destacando que la unión de esfuerzos puede generar importantes cambios sociales. La respuesta de los participantes fue positiva y permitió superar la meta de recaudación establecida, alcanzando más de $52,000 pesos.Concluidos los mensajes institucionales, llegó uno de los momentos más esperados de la jornada: la apertura de las paellas. Los asistentes pudieron degustar una amplia variedad de propuestas gastronómicas, entre ellas paellas valencianas, mixtas, vegetarianas, negras y de mariscos, mientras disfrutaban de bocadillos, bebidas y la música de una marimba que amenizó el encuentro.La competencia reunió a reconocidos paelleros y representantes de diversas instituciones educativas, entre ellas el Instituto Leonardo Bravo, la Universidad UTC, la Universidad de Londres, la UAEM Ecatepec y la ESCA Santo Tomás del Instituto Politécnico Nacional. Mediante una votación electrónica realizada por los propios asistentes, se eligió a la mejor preparación del día, reconocimiento que fue otorgado a la ESCA Santo Tomás del IPN por su paella mixta.Más tarde se llevó a cabo la tradicional rifa organizada por el Colegio, encabezada por la presidenta Rosalía Ortega López y el vicepresidente de Promoción y Membresía, Héctor Vázquez González. Los ganadores recibieron diversos premios, entre ellos pantallas, bicicletas, maletas, hornos de microondas, freidoras de aire, tabletas electrónicas, audífonos y otros obsequios proporcionados por patrocinadores.La diversión continuó con la presentación del comediante Carlos Eduardo Rico, quien ofreció un espectáculo lleno de humor que provocó risas y aplausos entre los asistentes.Durante la tarde también se reconoció el apoyo de las empresas patrocinadoras que contribuyeron al éxito del evento, entre ellas Piel Canela, Nice, Bendita Paleta, Instituto Tecnológico de Monterrey, Grupo ABC CDMX, Editorial Themis, CONTPAQi, Siigo Aspel, The Moon Silver, Paella El Valenciano, Ópticas Lux, Hoteles Copacabana y Casa Maderas Coyoacán, entre otras.La celebración alcanzó uno de sus momentos más animados con la presentación de Los Yaguarú, agrupación que puso a bailar a los asistentes con algunos de sus éxitos más representativos y llenó la pista de familias, amigos y colegas.Para cerrar la jornada, los asistentes disfrutaron de tacos al pastor y mariachi, prolongando la convivencia en un ambiente de alegría y compañerismo.De esta manera concluyó la 33ª Gran Paellada, una tradición que año con año fortalece los vínculos entre los integrantes del Colegio y reafirma los valores de amistad, pertenencia y compromiso social que distinguen a la comunidad contable.
La comisión de Prevención de Lavado de Dinero llevó a cabo el foro UIF y bloqueo de cuentas: nuevo enfoque de la Suprema Corte, realizado el pasado 29 de mayo, en el que se analizaron los recientes criterios emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en torno al bloqueo de cuentas bancarias por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).La exposición estuvo a cargo de Karen Rueda Calvo, integrante de la Comisión de Prevención de Lavado de Dinero, mientras que la moderación fue realizada por Noé Froylán González Domínguez, también integrante de dicha comisión.Durante su exposición, Karen Rueda Calvo señaló que anteriormente el criterio jurisprudencial establecía que la UIF únicamente podía ordenar el bloqueo de cuentas cuando existiera una solicitud expresa de una autoridad internacional. Sin embargo, comentó que este panorama cambió tras el análisis realizado por el Pleno de la Suprema Corte en la acción de inconstitucionalidad 58/2022 y el amparo directo en revisión 6320/2024.La ponente explicó que la Corte determinó la constitucionalidad del artículo 116 Bis 2 de la Ley de Instituciones de Crédito, disposición que faculta a la UIF para ordenar el bloqueo de cuentas sin necesidad de una orden judicial previa, siempre que existan indicios suficientes, objetivos y verificables.Karen Rueda destacó que la Suprema Corte consideró que el bloqueo de cuentas constituye una medida administrativa de carácter cautelar y preventivo, y no una sanción penal. Asimismo, enfatizó que esta medida no sustituye las funciones del Ministerio Público, sino que forma parte de las herramientas administrativas para prevenir operaciones relacionadas con lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.Asimismo, explicó que el nuevo criterio abandona jurisprudencias anteriores, como las identificadas con los números 46/2018 y 101/2024, permitiendo ahora que el bloqueo de cuentas también pueda originarse a partir de solicitudes de autoridades nacionales.En materia de defensa para los afectados, Karen Rueda detalló que el procedimiento inicia con la notificación que realiza la institución financiera al titular de la cuenta bloqueada. Indicó que, a partir de ese momento, la persona afectada cuenta con cinco días hábiles para solicitar por escrito su derecho de audiencia ante la UIF y con diez días hábiles, prorrogables hasta veinte, para aportar pruebas y argumentos que acrediten la licitud de los recursos.La expositora añadió que posteriormente la UIF dispone de quince días hábiles para emitir una resolución, misma que debe notificarse al afectado dentro de los diez días siguientes. Contra dicha resolución, explicó, procede el recurso de revisión previsto en la Ley Federal de Procedimiento Administrativo.Durante el foro, Karen Rueda también planteó diversos cuestionamientos sobre el nivel de protección jurídica de las personas afectadas por esta medida. Señaló que el bloqueo impacta directamente el patrimonio antes de que exista una revisión judicial y comentó que, en la práctica, la carga probatoria recae sobre el particular, quien debe demostrar la licitud de sus recursos.La integrante de la comisión de Prevención de Lavado de Dinero subrayó además que el bloqueo de cuentas no puede mantenerse indefinidamente, sino únicamente durante el tiempo que subsista la investigación correspondiente. También mencionó que la UIF debe conservar registros y elementos de análisis que sustenten la emisión de la medida.En otro momento de la exposición, Karen Rueda habló sobre la importancia de las recomendaciones emitidas por organismos internacionales en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, así como de su incorporación al marco jurídico mexicano.Asimismo, explicó que las instituciones financieras tienen la obligación de notificar por escrito al afectado sobre el bloqueo de sus cuentas y precisó que, aun cuando exista restricción de operaciones, en principio debe mantenerse el acceso a los estados de cuenta.Como conclusión, la ponente destacó que el bloqueo de cuentas representa actualmente una medida administrativa previa a una investigación penal y advirtió que las personas morales pueden enfrentar consecuencias legales relevantes, incluso su liquidación, cuando se acrediten deficiencias de control organizacional en un procedimiento penal.
Con el objetivo de acercar a estudiantes y profesionistas a las nuevas tendencias tecnológicas aplicadas al ámbito financiero, se llevó a cabo el evento Q&A Universitaria: Apps y herramientas para llevar la contabilidad, organizado por la vicepresidencia de Vinculación Universitaria. La actividad contó con la participación de Roberto Ernesto Juárez Jiménez, catedrático en la Escuela Superior de Comercio y Administración del Instituto Politécnico Nacional; Óscar Moreno Eufracio, integrante de la Comisión de Finanzas y Sistema Financiero del Colegio; y Laura Gabriela Fernández Contreras, integrante del Comité de Integración de Contadores Universitarios del Colegio. La moderación estuvo a cargo de Miguel Ángel Ávila Milpa, presidente de la Comisión de Docencia del Colegio.Roberto Ernesto Juárez Jiménez abrió la conversación abordando la evolución de la contabilidad hacia entornos digitales. Explicó que los cierres mensuales suelen representar uno de los mayores retos para las empresas debido al alto volumen de operaciones, errores derivados del mal uso de herramientas y las exigencias fiscales actuales. En ese sentido, destacó la relevancia de utilizar correctamente plataformas como Excel, Aspel (COI, NOI), QuickBooks, Xero y sistemas ERP como SAP Business One, Odoo y SAP Hana.El académico del IPN señaló que la automatización se ha vuelto fundamental para garantizar el cumplimiento fiscal, fortalecer el control interno y facilitar la toma de decisiones estratégicas. Asimismo, recomendó que las empresas realicen diagnósticos adecuados antes de implementar herramientas tecnológicas, además de capacitar al personal y planear correctamente la migración de información para lograr cierres contables más rápidos y con menor margen de error.Por su parte, Óscar Moreno Eufracio enfatizó la importancia de identificar primero las necesidades específicas de cada negocio antes de elegir una herramienta tecnológica. Recordó que la contabilidad ha evolucionado desde los registros manuales hasta sistemas basados en la nube, impulsados por la necesidad de obtener información inmediata y trazabilidad en las operaciones.Moreno Eufracio explicó que la trazabilidad permite conocer el ciclo completo de una operación o producto, aspecto que actualmente resulta indispensable ante las exigencias de conciliación y supervisión fiscal del SAT. Además, sostuvo que el contador moderno debe dejar de verse únicamente como un “pagador de impuestos” para convertirse en un asesor estratégico capaz de interpretar información y generar valor para las organizaciones.Desde la perspectiva estudiantil, Laura Gabriela Fernández Contreras señaló que aún existen deficiencias en la enseñanza de herramientas digitales dentro de las universidades. Indicó que programas como Excel, plataformas de facturación y herramientas de análisis de datos deberían formar parte esencial de la preparación académica de los futuros contadores.Fernández Contreras destacó también la importancia de la capacitación continua para reducir tiempos de trabajo, minimizar errores humanos y mejorar la calidad del servicio profesional. En particular, mencionó la utilidad de herramientas como Power BI para presentar información financiera de manera más visual y comprensible para los clientes.Durante el bloque dedicado a finanzas personales, Roberto Ernesto Juárez Jiménez subrayó que en México aún existe una importante falta de educación financiera. Por ello, invitó a los asistentes a consultar recursos gratuitos ofrecidos por instituciones como Banco de México y Condusef. Además, recomendó el uso de aplicaciones bancarias con inteligencia artificial capaces de analizar hábitos de gasto y ahorro, así como herramientas básicas como Excel y Google Sheets para llevar un mejor control financiero.El especialista también compartió alternativas para iniciar en el mundo de las inversiones, como CETES Directo y plataformas de brokers digitales. Asimismo, explicó la regla financiera del 50-30-20, la cual consiste en destinar 50 por ciento de los ingresos a necesidades básicas, 30 por ciento a gastos personales y 20 por ciento al ahorro o inversión.En su intervención, Óscar Moreno Eufracio coincidió en que ninguna aplicación puede sustituir el conocimiento financiero y contable. Señaló que conceptos como interés compuesto, anualidades y planeación financiera continúan siendo fundamentales para interpretar adecuadamente la información generada por las herramientas digitales. Añadió que la inteligencia artificial no reemplazará al contador, sino que dará ventaja competitiva a quienes aprendan a utilizarla de manera eficiente.Finalmente, Laura Gabriela Fernández Contreras sostuvo que las herramientas de inteligencia artificial representan una oportunidad para reducir errores y agilizar procesos, siempre y cuando exista una adecuada supervisión humana. Asimismo, insistió en la necesidad de incorporar el aprendizaje de estas tecnologías desde la formación universitaria para preparar a los futuros profesionistas ante los cambios tecnológicos y legislativos que enfrenta actualmente la profesión contable.En la sesión de preguntas y respuestas, los ponentes abordaron temas relacionados con herramientas para declaraciones mensuales, aplicaciones contables con inteligencia artificial, criptomonedas y plataformas para la administración de despachos contables. Entre las recomendaciones destacaron softwares como Aspel, CONTPAQi, Alegra y Luca, además de complementos especializados para Excel, herramientas que —coincidieron— seguirán marcando el futuro de la contabilidad digital.