Con el objetivo de fortalecer la gestión financiera de las organizaciones del tercer sector, la comisión SE Entidades con Propósitos no Lucrativos organizó el evento Elaboración y análisis de estados financieros para donatarias, celebrado el 6 de junio. La coordinación estuvo a cargo de César Daniel Pérez Castro, integrante de dicha comisión, y contó con la participación de especialistas que ofrecieron un panorama sobre los desafíos y buenas prácticas contables para las entidades no lucrativas autorizadas para recibir donativos.
Sergio Sánchez Arciniega, integrante de la comisión SE Contraloría Financiera, abrió el encuentro destacando la importancia de una estructura contable que impulse la transparencia y rendición de cuentas. Subrayó que, en las entidades sin fines de lucro, la confianza del donante se construye desde la claridad financiera: “La transparencia es lo que permite generar confianza al donante”, afirmó. En su intervención, resaltó la necesidad de aplicar correctamente las Normas de Información Financiera (NIF), particularmente la NIF B-16 para entidades no lucrativas y el marco conceptual de la NIF A.
Arciniega también señaló los riesgos de perder la autorización como donataria si los ingresos no corresponden con el objeto social: “Si el 80% de tus ingresos son ventas, pues mejor no seas una donataria”. Asimismo, explicó la distinción entre patrimonio contable y capital contable, y cómo deben clasificarse según las restricciones impuestas por los donantes. Finalmente, enfatizó que una auditoría externa no debe verse como un gasto, sino como una inversión en credibilidad: “proporciona certidumbre, transparencia, rendición de cuentas, pero sobre todo... mucha confianza”.
Continuando con el evento, Mario Espadas Sánchez, de la comisión organizadora, centró su presentación en los donativos en especie, advirtiendo que aceptar bienes sin criterio puede comprometer tanto la operación como la reputación de una organización. Destacó la importancia de valorar adecuadamente los donativos con base en la NIF A-1, documentando el valor razonable conforme al mercado y considerando costos adicionales como transporte o aduanas. Recomendó contar siempre con un contrato de donación, emitir el CFDI correspondiente y registrar los bienes de acuerdo con su naturaleza contable. “Una mala reputación acaba con una donación”, sentenció, al advertir sobre los riesgos de aceptar bienes sin verificar su procedencia.
Por su parte, Elizabeth Pérez Esteban, también integrante de la comisión organizadora, presentó un enfoque práctico a partir de un caso real. Mostró cómo, incluso sin sistemas contables sofisticados, es posible organizar la contabilidad de manera eficiente mediante centros de costos o proyectos. Subrayó la importancia de distinguir claramente entre tipos de donativos —en efectivo o en especie, restringidos o no— y recomendó aprovechar los meses de verano para revisar y afinar los sistemas de información contable.
Pérez también insistió en realizar cierres mensuales y en mantener el control del gasto administrativo, que no debe superar el 5% del total según la normativa vigente. Destacó la importancia de las políticas contables internas y de las notas a los estados financieros como elementos esenciales para garantizar la transparencia y el cumplimiento: “Todo debe quedar reflejado en notas, especialmente en los casos de devoluciones o incumplimientos”. Por último, recomendó además el uso del método indirecto para el estado de flujo de efectivo, aunque reconoció que muchos usuarios prefieren el método directo por su mayor claridad.
Eventos recientes
El 19 de mayo, el Colegio fue sede de una celebración por el Día del Maestro para reunir y conmemorar la dedicación del plantel docente de la comisión Académica de Diplomados. El evento fue encabezado por Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; Pedro María Zugarramurdi Martiarena, presidente de la Comisión Académica de Diplomados; y María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Rosalía Ortega recibió a los asistentes con un discurso donde celebró el esfuerzo y dedicación de los docentes asistentes, quienes responden al compromiso de formación continua mediante su disciplina y apoyo al desarrollo disciplinar de vanguardia.Para seguir con la reunión, se galardonó con un reconocimiento a la excelencia académica a cuatro representantes del compromiso y la excelencia que deben reflejar los profesionales contables comprometidos con la educación. Blanca Esthela Landeros Olascoaga, Rodrigo Adrián Ramírez Venegas, Catalina Mejía Balcázar y Miguel Ángel Ávila Milpa fueron las personas destacadas por sus esfuerzos dedicados a la docencia.Finalmente, Pedro María Zugarramurdi agradeció a los asistentes por su asistencia y felicitó el trabajo continuo de todos, recordando que, aunque “no siempre son visibles las horas de trabajo puestas en cada clase, ese esfuerzo es valioso y marca la diferencia”, por lo que este espacio para recompensar, agradecer y prestigiar es enormemente merecido por quienes día con día demuestran sus esfuerzos a enaltecer la disciplina contable con vocación, dedicación y profesionalismo.
Bajo el compromiso de contribuir a la transparencia, legalidad y el combate a la impunidad, el Colegio organizó, este 18 de mayo, el foro Auditoría forense en el proceso penal con apoyo de peritos contables, lugar al que se dieron cita María del Rocío Hernández Romero, José Luis Maya Téllez, Mónica Morales González y Edgar Cruz.En la introducción, Hernández Romero presentó un análisis sobre la evolución del fraude financiero a nivel global y el papel que ha desempeñado la tecnología en su sofisticación, destacando la relevancia de la labor pericial contable en su detección y prevención.Durante su intervención, expuso que, de acuerdo con evaluaciones internacionales, las pérdidas globales por fraude financiero ascienden a 442 mil millones de dólares anuales, con un incremento significativo en los esquemas de fraude asistidos por Inteligencia Artificial (IA). “Este fenómeno obliga a fortalecer las capacidades técnicas de los profesionales en auditoría forense”, remarcó.Además, advirtió que el fraude se ha consolidado como una problemática mundial, ya que organismos internacionales de supervisión financiera advierten que más del 90% de los países enfrentan este tipo de delitos. También, se platicó sobre la naturaleza jurídica de la reforma penal y cómo los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC) se convirtieron en la vía para resolver conflictos de manera rápida y eficiente.Por su parte, José Luis Maya Téllez dirigió su participación hacia la evolución del marco legal mexicano; al respecto, afirmó que la integración de los Estados a los organismos internacionales conlleva responsabilidades normativas indispensables para el crecimiento y desarrollo de las naciones.Desde esta perspectiva, el panelista subrayó que los sistemas jurídico-penales internos tienen la obligación de evitar cualquier tipo de divergencia o rezago entre la tipificación de conductas ilícitas internacionales y las reglamentaciones locales que las sancionan, garantizando un frente común y homogéneo contra la impunidad. De igual forma, Maya Téllez habló sobre los principios que dan identidad al procedimiento penal y que modifican la actuación del auditor forense en el desahogo de pruebas.Finalmente, Mónica Morales González, directora jurídica en la Auditoría Superior de la Federación, hizo hincapié en que el éxito de los casos de fraudes y malversaciones radica en la "sinergia forense", un modelo de colaboración conjunta que une las competencias del auditor con la conducción jurídica del abogado penalista.A su vez, detalló las tres etapas críticas donde la labor del perito contable resulta indispensable para construir un caso sólido ante los tribunales: la planeación y requisitos legales; investigación y cadena de custodia; y la elaboración del informe técnico.Como ejemplo, explicó que la prisión preventiva justificada se aplica únicamente por orden del juez y a solicitud del Ministerio Público o de la víctima, cuando otras medidas resulten insuficientes para garantizar el éxito del proceso.
Con motivo de la celebración del Día del Contador en el Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, la presidenta Rosalía Ortega López compartió con estudiantes y profesores una ponencia titulada ¿Seguirás siendo necesario?: el futuro real de la contaduría, con el fin de compartir el estado actual de la disciplina contable y las áreas de oportunidad que pueden hacer la diferencia para mantenerse a la vanguardia.Para comenzar, la contadora señaló que el estado actual de la contaduría publica está atravesado por la tecnología digital: la automatización, la contabilidad electrónica, el registro digital y la fiscalización con soporte tecnológico forman parte de la realidad contemporánea. El impulso que han tomado estas herramientas ha conducido a preguntarse si la figura del contador o la contadora perderán su posición ante un entorno donde la automatización digital y el soporte de estas tecnologías se han convertido en elementos fundamentales. Ante esta inquietud, Rosalía Ortega comentó que todas estas nuevas tecnologías, aunque cubren la necesidad de algunos procesos como la captura de datos o el registro, no restan al verdadero valor que puede aportar una contadora o contador. Según comenta la experta, un profesional contable destacado será aquel que sume valor mediante un perfil de asesor, analista y estratega clave para la toma de decisiones que, además, represente un elemento de confianza. De esta forma, quien desee desarrollarse en la disciplina contable deberá conducir su formación a una evolución constante que mantenga sus conocimientos a la vanguardia y su práctica en orden para generar confianza, con el objetivo de sumar valor mediante una suma de ambos elementos para convertirse en una pieza clave en la toma de decisiones.Para concluir, la contadora Ortega comentó el papel que tiene el Colegio en esta evolución del contador, ya que un especialista colegiado y certificado representa el perfil de un profesional disciplinado, interesado en el desarrollo disciplinar y preocupado por mantener sus conocimientos y habilidades a la vanguardia; de esta forma, sin importar los cambios tecnológicos, metodológicos o contextuales, un especialista en contabilidad pública debe saber sumar valor mediante un ejercicio profesional destacado. Como síntesis, la presidenta enunció que “no se trata solo de lo que sabemos, se trata de lo que representamos y el valor que aportamos”, e invitó a los asistentes a crear una ruta de desarrollo profesional que les permita destacarse para que cuando se cuestionen si una contadora o contador son necesarios, la respuesta sea clara e intuitiva: sí, las contadoras y contadores públicos son necesarios y, sobre todo, valiosos.