El pasado 4 de junio, la ética no sólo fue tema de reflexión, sino el eje central del Maratón de conocimiento de Ética 2025, una jornada académica vibrante organizada con entusiasmo y precisión por la Vicepresidencia de Vinculación Universitaria, bajo la dirección de Héctor Vázquez González.
El evento congregó a 73 estudiantes distribuidos en 12 equipos, quienes demostraron su compromiso y pasión por esta disciplina al enfrentarse en una competencia tan exigente como enriquecedora. Desde el inicio, el ambiente estuvo cargado de emoción, nervios y una clara disposición al aprendizaje.
La inauguración estuvo a cargo del Vázquez González, quien brindó la bienvenida a los participantes recordándoles que esta es su casa, e hizo énfasis en que el verdadero premio es el conocimiento, las habilidades y la experiencia adquirida. Invitó a los estudiantes a confiar tanto en sí mismos como en sus equipos, señalando que “la colaboración puede llevarlos más lejos de lo que imaginan”. Agradeció también a los docentes por su acompañamiento y concluyó deseando a todos el mayor de los éxitos.
La primera etapa de la competencia consistió en un examen de 34 preguntas de opción múltiple, resuelto en equipo con ayuda de una tablet. Cada grupo tuvo 60 minutos para debatir, reflexionar y elegir el momento exacto de enviar sus respuestas. Una vez concluido el tiempo, los dispositivos fueron recogidos para asegurar la transparencia y equidad en el proceso.
Con el examen entregado, llegó un breve respiro. Mientras los participantes salían a tomar aire y relajarse, el jurado se sumergió en la evaluación, revisando minuciosamente cada respuesta.
La revisión estuvo a cargo de Nedi Rueda del Valle, presidenta del jurado e integrante de la comisión de Docencia, acompañada por sus colegas de la misma comisión, Héctor Martínez Celis Mendiola y Marta Gabriela González, quien además fungió como maestra de ceremonias.
Desde la comisión de Ética y Responsabilidad Profesional participaron María de Lourdes Nabor Cadena, presidenta de dicha comisión, junto con Hatzel Misael Gómez Sandoval y Adriana Berenice Villagómez Palatto.
Por parte de la comisión de Auditoría, Ambrosio Amaro González asumió el rol de auditor del evento, asegurando que todo el proceso se desarrollara con plena transparencia y rigor.
Tras una rigurosa evaluación, se anunció a los cuatro equipos finalistas, mismos que pasarían a la etapa más desafiante: la resolución de un caso práctico. En una cuartilla, los estudiantes debían analizar y resolver un dilema ético con argumentos sólidos y una fundamentación impecable. El momento culminante llegó cuando un representante de cada equipo leyó la propuesta frente al jurado, quien evaluó aspectos como la claridad de la resolución, el uso adecuado del lenguaje técnico, la coherencia del análisis y la profundidad argumentativa.
Finalmente, y tras una última deliberación cargada de expectativa, se revelaron los ganadores:
El primer lugar fue para la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), campus Facultad de Contaduría y Administración (FCA), que se alzó con el triunfo gracias a una participación destacada.
El equipo ganado estuvo integrado por Brayan Reyes Hurtado, Esmeralda Peña García, Antonio Ortega Cruz, Irvin Saúl Tovar Garduño, Luis Ángel Aguilar Doroteo, Nathanael Pliego García y Valeria Rosas Hernández.
El segundo lugar también fue para un equipo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) – campus Facultad de Contaduría y Administración (FCA), quienes demostraron un gran nivel de preparación y compromiso.
Su equipo estuvo integrado por Zaira De Jesús Varón, Maricarmen Lázaro Muñiz, Ana Rosa Bernal Torres, Cesar Emilio Martínez Benites, Josué Velázquez Bermúdez, Luz Emilia Ordoñez Gutiérrez y María Paula Llanos Devia.
El tercer lugar fue otorgado a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Escuela de Estudios Superiores de Jojutla, reconociendo su esfuerzo y dedicación a lo largo del certamen.
Con el equipo integrado por Adrián Vázquez Toledo, Christian López Mendoza, Angélica Rachel Martínez Avelar, Jennifer Abigail Juárez Sandoval, Karime Guadalupe Bahena Rodríguez, Melanie Calderón Salgado y Zuleyma Yasmin Montenegro Nava.
Universidades participantes:
Eventos recientes
El 19 de mayo, el Colegio fue sede de una celebración por el Día del Maestro para reunir y conmemorar la dedicación del plantel docente de la comisión Académica de Diplomados. El evento fue encabezado por Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; Pedro María Zugarramurdi Martiarena, presidente de la Comisión Académica de Diplomados; y María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Rosalía Ortega recibió a los asistentes con un discurso donde celebró el esfuerzo y dedicación de los docentes asistentes, quienes responden al compromiso de formación continua mediante su disciplina y apoyo al desarrollo disciplinar de vanguardia.Para seguir con la reunión, se galardonó con un reconocimiento a la excelencia académica a cuatro representantes del compromiso y la excelencia que deben reflejar los profesionales contables comprometidos con la educación. Blanca Esthela Landeros Olascoaga, Rodrigo Adrián Ramírez Venegas, Catalina Mejía Balcázar y Miguel Ángel Ávila Milpa fueron las personas destacadas por sus esfuerzos dedicados a la docencia.Finalmente, Pedro María Zugarramurdi agradeció a los asistentes por su asistencia y felicitó el trabajo continuo de todos, recordando que, aunque “no siempre son visibles las horas de trabajo puestas en cada clase, ese esfuerzo es valioso y marca la diferencia”, por lo que este espacio para recompensar, agradecer y prestigiar es enormemente merecido por quienes día con día demuestran sus esfuerzos a enaltecer la disciplina contable con vocación, dedicación y profesionalismo.
Bajo el compromiso de contribuir a la transparencia, legalidad y el combate a la impunidad, el Colegio organizó, este 18 de mayo, el foro Auditoría forense en el proceso penal con apoyo de peritos contables, lugar al que se dieron cita María del Rocío Hernández Romero, José Luis Maya Téllez, Mónica Morales González y Edgar Cruz.En la introducción, Hernández Romero presentó un análisis sobre la evolución del fraude financiero a nivel global y el papel que ha desempeñado la tecnología en su sofisticación, destacando la relevancia de la labor pericial contable en su detección y prevención.Durante su intervención, expuso que, de acuerdo con evaluaciones internacionales, las pérdidas globales por fraude financiero ascienden a 442 mil millones de dólares anuales, con un incremento significativo en los esquemas de fraude asistidos por Inteligencia Artificial (IA). “Este fenómeno obliga a fortalecer las capacidades técnicas de los profesionales en auditoría forense”, remarcó.Además, advirtió que el fraude se ha consolidado como una problemática mundial, ya que organismos internacionales de supervisión financiera advierten que más del 90% de los países enfrentan este tipo de delitos. También, se platicó sobre la naturaleza jurídica de la reforma penal y cómo los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC) se convirtieron en la vía para resolver conflictos de manera rápida y eficiente.Por su parte, José Luis Maya Téllez dirigió su participación hacia la evolución del marco legal mexicano; al respecto, afirmó que la integración de los Estados a los organismos internacionales conlleva responsabilidades normativas indispensables para el crecimiento y desarrollo de las naciones.Desde esta perspectiva, el panelista subrayó que los sistemas jurídico-penales internos tienen la obligación de evitar cualquier tipo de divergencia o rezago entre la tipificación de conductas ilícitas internacionales y las reglamentaciones locales que las sancionan, garantizando un frente común y homogéneo contra la impunidad. De igual forma, Maya Téllez habló sobre los principios que dan identidad al procedimiento penal y que modifican la actuación del auditor forense en el desahogo de pruebas.Finalmente, Mónica Morales González, directora jurídica en la Auditoría Superior de la Federación, hizo hincapié en que el éxito de los casos de fraudes y malversaciones radica en la "sinergia forense", un modelo de colaboración conjunta que une las competencias del auditor con la conducción jurídica del abogado penalista.A su vez, detalló las tres etapas críticas donde la labor del perito contable resulta indispensable para construir un caso sólido ante los tribunales: la planeación y requisitos legales; investigación y cadena de custodia; y la elaboración del informe técnico.Como ejemplo, explicó que la prisión preventiva justificada se aplica únicamente por orden del juez y a solicitud del Ministerio Público o de la víctima, cuando otras medidas resulten insuficientes para garantizar el éxito del proceso.
Con motivo de la celebración del Día del Contador en el Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, la presidenta Rosalía Ortega López compartió con estudiantes y profesores una ponencia titulada ¿Seguirás siendo necesario?: el futuro real de la contaduría, con el fin de compartir el estado actual de la disciplina contable y las áreas de oportunidad que pueden hacer la diferencia para mantenerse a la vanguardia.Para comenzar, la contadora señaló que el estado actual de la contaduría publica está atravesado por la tecnología digital: la automatización, la contabilidad electrónica, el registro digital y la fiscalización con soporte tecnológico forman parte de la realidad contemporánea. El impulso que han tomado estas herramientas ha conducido a preguntarse si la figura del contador o la contadora perderán su posición ante un entorno donde la automatización digital y el soporte de estas tecnologías se han convertido en elementos fundamentales. Ante esta inquietud, Rosalía Ortega comentó que todas estas nuevas tecnologías, aunque cubren la necesidad de algunos procesos como la captura de datos o el registro, no restan al verdadero valor que puede aportar una contadora o contador. Según comenta la experta, un profesional contable destacado será aquel que sume valor mediante un perfil de asesor, analista y estratega clave para la toma de decisiones que, además, represente un elemento de confianza. De esta forma, quien desee desarrollarse en la disciplina contable deberá conducir su formación a una evolución constante que mantenga sus conocimientos a la vanguardia y su práctica en orden para generar confianza, con el objetivo de sumar valor mediante una suma de ambos elementos para convertirse en una pieza clave en la toma de decisiones.Para concluir, la contadora Ortega comentó el papel que tiene el Colegio en esta evolución del contador, ya que un especialista colegiado y certificado representa el perfil de un profesional disciplinado, interesado en el desarrollo disciplinar y preocupado por mantener sus conocimientos y habilidades a la vanguardia; de esta forma, sin importar los cambios tecnológicos, metodológicos o contextuales, un especialista en contabilidad pública debe saber sumar valor mediante un ejercicio profesional destacado. Como síntesis, la presidenta enunció que “no se trata solo de lo que sabemos, se trata de lo que representamos y el valor que aportamos”, e invitó a los asistentes a crear una ruta de desarrollo profesional que les permita destacarse para que cuando se cuestionen si una contadora o contador son necesarios, la respuesta sea clara e intuitiva: sí, las contadoras y contadores públicos son necesarios y, sobre todo, valiosos.