Con el objetivo de examinar la relación entre el Régimen Fiscal Preferente (Refipres) y las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), así como analizar las implicaciones legales y fiscales para los beneficiarios, la comisión Fiscal del Colegio realizó los días 12 y 13 de septiembre el evento Refipres: declaraciones y otras obligaciones de cumplimiento.
Las ponencias corrieron a cargo de Juan Alberto Torres Romero, Pablo Cervantes García, Raúl Morales Medrano, Eduardo Sánchez Lemoine y Mirella Mirandina Plácido Hernández, especialistas miembros de la comisión organizadora.
Para dar inició con las pláticas, Torres Romero fue el encargado de analizar cómo el Refipres se encuentra en el contexto de las 15 recomendaciones BEPS de la OCDE y su influencia en la legislación fiscal internacional. En este sentido, detalló la competencia tributaria internacional y la lucha contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios, destacando las acciones y políticas de la OCDE.
También, se identificaron los regímenes fiscales preferentes y explicó cómo las acciones de la OCDE han ayudado a neutralizar mecanismos híbridos, eliminar prácticas fiscales perniciosas y promover la transparencia a través de acuerdos multilaterales.
Expresó que, en el caso de México, como parte de la acción 15 BEPS, se firmó el Instrumento Multilateral (MLI) el 7 de junio de 2017, cuyo objetivo es mitigar el abuso en el uso de tratados fiscales. Tras la entrada en vigor del Instrumento, 55 de los 60 Tratados para evitar la doble tributación celebradas por México se consideran como "Tratados Cubiertos", lo que significa que estarán sujetos a cambios como resultado de la entrada en vigor del acuerdo.
En su turno, Cervantes García abordó el tema de la figura del beneficiario controlador y sus implicaciones en la fiscalización del SAT en México. Destacó las obligaciones de identificar, obtener y mantener información actualizada sobre los beneficiarios controladores de personas morales y fideicomisos. También, hizo mención de las sanciones por incumplimiento en la obtención y conservación de esta información. Recalcó que esta medida se adoptó para cumplir con los estándares internacionales y garantizar la transparencia fiscal.
Por su parte, Morales Medrano habló sobre sobre los cambios en el régimen fiscal mexicano respecto a los Refipres a partir de 2020 y 2021, como la eliminación de algunas figuras jurídicas y la introducción de nuevos artículos en la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) para entidades regulares extranjeras y su posible residencia en México. En la charla se discutieron aspectos prácticos y obligaciones fiscales relacionadas con estos cambios.
Siguiendo con las presentaciones, Sánchez Lemoine profundizó en los aspectos legales a considerar en los Refipres; en este sentido, mencionó que el régimen implica consideraciones legales importantes relacionadas con el cumplimiento fiscal, la ubicación de los ingresos en categorías específicas, la naturaleza cedular del impuesto, las sanciones por incumplimiento y las obligaciones de presentar declaraciones informativas en territorios designados; ante lo mencionado destacó que es esencial contar con un asesoramiento legal adecuado para cumplir con estas obligaciones y evitar posibles sanciones fiscales.
Por último, Plácido Hernández centró su participación en las declaraciones y cumplimiento de obligaciones de los Refipres. Resaltó que los residentes en México y los establecimientos permanentes en el país sujetos a los Regímenes Fiscales Preferentes deben cumplir con diversas obligaciones fiscales, esto incluye la presentación de una declaración informativa detallando los ingresos y retiros en territorios específicos, que debe presentarse en el febrero del año siguiente. Además, informó que se permite no adjuntar estados de cuenta en la declaración, pero la información debe estar disponible si es requerida por la autoridad fiscal. Indicó que el incumplimiento de estas obligaciones puede resultar en sanciones, y los Refipres deben llevar registros adecuados y actualizar ciertas cuentas financieras de acuerdo con las regulaciones fiscales.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.