La comisión de Contribuciones Locales presentó el curso Actualidades y generalidades del dictamen de la Ciudad de México, donde se habló sobre el procedimiento para el llenado del dictamen de contribuciones locales de la CDMX, en consonancia con las últimas reformas fiscales y reglas generales.
El evento, realizado los días 25 y 26 de abril, contó con la participación de Jazmín Vera Montes de Oca, José Eduardo Beristain Martínez y Sergio Alejandro Ríos Alonso, integrantes de la comisión organizadora.
Uno de los puntos centrales que abordaron fue la importancia de la capacitación continua y la renovación de registros para los contadores públicos interesados en realizar dictámenes en la Ciudad de México. En ese sentido, destacaron los requisitos necesarios para obtener el registro, como la cédula profesional y la constancia de membresía en un colegio reconocido por la autoridad fiscal local, subrayando la relevancia de mantener actualizados los datos, como el domicilio fiscal registrado en el SAT.
También, se discutieron temas técnicos y legales, como la sustitución de dictaminadores, los derechos por el suministro de agua y las obligaciones de dictaminar en diferentes situaciones. La reflexión sobre la posible inconstitucionalidad de la cancelación del registro para contadores que no presentan dictámenes por dos años consecutivos también generó un debate valioso sobre el derecho al trabajo de los profesionales.
Dentro de los beneficios y desafíos del proceso de dictaminar, resaltaron la protección frente a facultades de comprobación, pero también la responsabilidad de presentar documentación clara y legible para evitar problemas con la autoridad fiscal. En un contexto donde la tecnología está transformando los trámites, se mencionaron los cambios tecnológicos que facilitan los procedimientos, haciendo hincapié en cumplir con las normas de seguridad para proteger la información.
De manera práctica, presentaron la plataforma gubernamental Sistema para la Presentación de Dictámenes vía internet (SIPREDI) que facilita el proceso de registro y seguimiento del dictamen. Coincidieron en que se debe mantener los datos actualizados y precisos, así como cumplir con las reglas establecidas por la Secretaría de Finanzas para garantizar la validez de los avalúos y evitar problemas posteriores.
Los expositores resaltaron la colaboración entre equipos dentro de las firmas de dictaminadores, la supervisión activa del dictaminador principal y la actualización constante de la información en el sistema como prácticas clave para asegurar la exactitud de los datos presentados ante la autoridad fiscal.
Además, se discutió sobre la importancia de cuidar la firma del dictaminador y la necesidad de involucrarse en todas las etapas del proceso de dictamen para evitar riesgos y asegurar la congruencia en la presentación de la documentación.
En el evento también se abordaron temas como la revisión oportuna de los avalúos, la vigencia de los mismos, la actualización de datos catastrales y la responsabilidad compartida entre la autoridad fiscal y los contribuyentes para garantizar la congruencia entre los avalúos y la realidad de las propiedades.
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Con el objetivo de fortalecer el cumplimiento fiscal y brindar herramientas prácticas a los contribuyentes, la comisión de Auditoría Fiscal del Colegio llevó a cabo el 3 de marzo el curso Criterios relevantes a considerar en la presentación de la ISSIF 2025, impartido por los integrantes de la comisión organizadora Eduardo Acuña Bañuelos y Antonio Salviejo Ávila.Durante la sesión los expositores abordaron los aspectos de la Declaración Informativa sobre la Situación Fiscal (ISSIF), destacando que esta obligación aplica a personas morales con ingresos acumulables iguales o superiores a 1,103,204,520 pesos en el ejercicio fiscal inmediato anterior, así como a aquellas que cotizan en bolsa. También deben presentarla las sociedades mercantiles en régimen fiscal opcional para grupos, entidades paraestatales de la Administración Pública Federal, residentes en el extranjero con establecimiento permanente en México y personas morales residentes en el país con operaciones en el extranjero.Asimismo, se hablaron de la obligación de presentar la ISSIF para contribuyentes que sean partes relacionadas de sujetos obligados a dictaminarse fiscalmente. Explicaron que cuando las operaciones con partes relacionadas superan los 13 millones de pesos —o 3 millones en el caso de servicios profesionales— la presentación se vuelve obligatoria.En este contexto, se subrayaron la importancia de contar con un estudio de precios de transferencia actualizado, ya que su información resulta indispensable para el llenado de diversos anexos de la ISSIF y para la Declaración Informativa de Partes Relacionadas (Anexo 9 de la DIM). Salviejo Ávila profundizó en los métodos aplicables, la correcta selección de comparables y la relevancia de la documentación soporte ante eventuales revisiones de la autoridad.Continuando con el curso, los expositores analizaron las ventajas de presentar la ISSIF, entre ellas:Facilitar revisiones por parte de la autoridad.Mejorar la consistencia entre información fiscal y contable.Fortalecer los mecanismos de control interno.No obstante, también señalaron desafíos importantes, como la coincidencia de su fecha límite con la declaración anual (31 de marzo), la responsabilidad directa del contribuyente en el llenado, el alto nivel de detalle requerido y la estricta validación del aplicativo, que puede impedir la generación del archivo encriptado si existen errores u omisiones.En otro aspecto, se describió que la ISSIF 2025 se incorpora como obligación a través de la herramienta ISSIF del portal del SAT, por lo que el envío se realiza mediante un archivo encriptado con extensión SB2X, generado a partir de apartados elaborados en Excel, junto con notas a los estados financieros e información adicional.Puntualizaron la importancia de respaldar el archivo XSPR durante el proceso de elaboración, así como de atender los requisitos técnicos mínimos del equipo de cómputo.Comentaron que el aplicativo ISSIF contiene 14 plantillas dirigidas a distintos tipos de contribuyentes e incluye catálogos y guías oficiales con claves de entidades federativas, actividades fiscales, tipos de operación, métodos de precios de transferencia y monedas.Precisaron que se debe poner especial atención en la hoja de datos generales, la cual demanda un esfuerzo considerable debido a la amplitud de información solicitada, como datos de nómina y declaraciones informativas. Además, las respuestas proporcionadas pueden habilitar o deshabilitar apartados posteriores, por lo que errores u omisiones pueden generar inconsistencias en el sistema.Respecto a la simulación de actos jurídicos con efectos fiscales, particularmente en operaciones entre partes relacionadas, los ponentes enfatizaron la importancia de documentar exhaustivamente la materialidad y la razón de negocios para evitar que la autoridad determine la no deducibilidad de operaciones o, en casos graves, configure un delito fiscal.Asimismo, se revisaron las fechas de presentación del Local File y el Master File en materia de precios de transferencia, así como las multas por incumplimiento.Comentaron que las sanciones por no presentar la ISSIF pueden oscilar entre 17,000 y 173,000 pesos, además de otras implicaciones como:Requerimientos formales del SAT.Auditorías profundas.Determinación presuntiva de contribuciones.No deducibilidad de operaciones.Suspensión o cancelación de sellos digitales.Limitación para acceder a beneficios fiscales.Los especialistas concluyeron que la consistencia entre la ISSIF, la declaración anual y demás reportes informativos es clave para mitigar riesgos y evitar revisiones innecesarias.
El 26 de febrero, el Colegio llevó a cabo la conferencia mensual universitaria ¿Cómo llevar la contabilidad de un negocio sin ser un experto?, con la participación de los profesores Martha Silva Domínguez, del Tec de Monterrey; Oscar Franco Peña, de la Universidad de Ixtlahuaca; y Juvenal Villaverde Crisantos, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).En la introducción, Martha Silva Domínguez subrayó que todo emprendimiento debe comenzar con claridad y estructura. “Si ya tengo la idea y quiero que mi negocio crezca, necesito orden”, explicó al referirse al control de ingresos y gastos como base para saber si se está ganando o perdiendo.Precisó que no es indispensable iniciar con un software especializado, sino comprender, desde el principio, conceptos básicos como activo, pasivo y capital, así como realizar cortes diarios o semanales que permitan evaluar el desempeño del negocio.Además, destacó la importancia de elegir una plataforma acorde con el tamaño y tipo de empresa, capacitarse en su uso y apoyarse en herramientas tecnológicas e Inteligencia Artificial (IA) para analizar información. No obstante, enfatizó que la clave está en interpretar de forma correcta los datos y convertirlos en decisiones estratégicas.Por su parte, Juvenal Villaverde Crisantos hizo énfasis en que, antes de hablar de registros contables, el emprendedor debe tener claridad sobre la actividad económica que realizará: si transformará productos, comercializará bienes o prestará servicios.Señaló que esta definición debe plasmarse y reflejarse ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), a través del Registro Federal de Contribuyentes (RFC) y la elección del régimen fiscal correspondiente. “La actividad económica es el punto de partida, porque será lo que se facture y lo que determine las obligaciones fiscales”, puntualizó.En tanto, Oscar Franco Peña complementó la conversación al advertir que muchos negocios inician sin planificación ni estudio previo. Recomendó tener clara la meta, capacitarse en el giro elegido y materializar todos los procesos mediante evidencia documental.Entre los elementos básicos para una correcta contabilidad, mencionó el control de ingresos, gastos, activos, préstamos y, en su caso, reparto de utilidades. Asimismo, subrayó la importancia de cumplir con las obligaciones federales, estatales y municipales, no solo por cumplimiento fiscal, sino para sanear las finanzas del negocio.También hizo hincapié en la capacitación continua como una inversión necesaria para distinguir entre la operación diaria y la toma de decisiones estratégicas. “Crear, crecer y creer en el negocio es parte esencial del proceso”, afirmó.Finalmente, Villaverde Crisantos remarcó que llevar contabilidad no es únicamente cumplir con obligaciones fiscales, sino construir información útil para la toma de decisiones.
Con el objetivo de fortalecer la actualización técnica y promover mejores prácticas profesionales, la comisión de Auditoría del Colegio llevó a cabo del 24 al 26 de febrero el foro Auditoría: temas selectos y aspectos clave para su práctica. El encuentro reunió a especialistas integrantes de la comisión organizadora, bajo la coordinación de Noel Huerta Hernández, Juan Jesús Vejar Becerril y Guadalupe Saldívar Olivares.Para iniciar el programa, Ernesto Gerardo Herrera Hurtado desarrolló el tema de la NIA 560 sobre hechos posteriores. Subrayó que su aplicación debe integrarse desde la planeación de la auditoría y no reservarse para el cierre. Destacó la importancia de anticipar contingencias, fortalecer la evidencia, validar previamente el informe y sostener un sistema de gestión de calidad sólido, recordando que el auditor debe revelar hechos significativos aun cuando la entidad se niegue a hacerlo.Continuando con el análisis técnico, Bernardo Soto Peñafiel centró su exposición en el reconocimiento de ingresos y los riesgos de fraude conforme a la NIA 240. Señaló que los ingresos constituyen un área de alto riesgo y requieren una adecuada identificación y valoración bajo la NIA 315. Enfatizó la necesidad de mantener escepticismo profesional permanente y de comunicar oportunamente los riesgos detectados.Por su parte, Arturo Zavala Coca abordó la relevancia del juicio y escepticismo profesional, especialmente durante el cierre contable. Destacó la comprensión del entorno del negocio, la identificación de riesgos inherentes y la aplicación de herramientas como el walk-through para evaluar controles internos, así como la atención a registros inusuales que puedan indicar posibles irregularidades.En otro orden de ideas, Ernesto Horacio Rocha San Miguel expuso sobre la NIA 505 y la importancia de las confirmaciones externas como evidencia confiable. Precisó que deben obtenerse directamente por el auditor y pueden abarcar no solo saldos, sino también contratos y condiciones específicas. Recordó el caso Parmalat como ejemplo de las consecuencias de una confirmación mal gestionada.Más adelante, Rafael Monter Jaime desarrolló el tema de la NIA 600 en auditorías de grupo. Explicó la responsabilidad del auditor del grupo en la definición de componentes, determinación de materialidad y evaluación de riesgos, asegurando que la estrategia global sea congruente y suficiente para sustentar la opinión.Finalmente, Jaime Díaz Martínez abordó la utilización del trabajo de especialistas conforme a las NIA 500 y 620. Señaló que el auditor debe evaluar la competencia, capacidad y objetividad del experto, así como la razonabilidad de sus métodos y conclusiones, garantizando que su trabajo respalde adecuadamente la opinión emitida.