Con el objetivo de elevar los estándares de comparabilidad, transparencia y consistencia en la presentación de la información financiera, el Colegio llevó a cabo el foro Aplicación de la nueva norma para preparar estados financieros, NIIF 18, espacio en el que se dieron cita Manuel Romero Pérez, Bernardo Zapata Silva, Osvaldo Tovar y Alejandro Alarcón Velázquez, quienes analizaron el impacto de esta nueva regulación.
En la introducción del evento, presentado este 15 de mayo, se explicó que el surgimiento de esta normativa obedece a la falta de una estructura específica para el estado de resultados bajo el esquema anterior, lo que permitía que cada entidad eligiera libremente su presentación y se generaran inconsistencias en empresas pertenecientes a un mismo sector económico.
En su participación, Manuel Romero destacó que la Norma Internacional de Información Financiera (NIIF) 18 estandariza las pautas de revelación mediante la obligatoriedad de incorporar nuevas categorías y subtotales en el reporte de pérdidas y ganancias.
La primera de ellas es la categoría de operación, que agrupa todos los ingresos y gastos de las actividades principales comerciales que no queden clasificados en los demás rubros. Por su parte, la categoría de inversión concentrará los ingresos y gastos procedentes de inversiones en asociadas, negocios conjuntos y subsidiarias no consolidadas. Finalmente, la categoría de financiamiento reunirá los impactos de los pasivos que surgen exclusivamente de transacciones para obtener financiamiento.
En lo que respecta a los tiempos de implementación, el especialista informó que la norma fue emitida en abril de 2024 y “su adopción obligatoria entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2027, permitiéndose de manera optativa la aplicación anticipada”.
Sin embargo, un reto crítico para la profesión, de acuerdo con los especialistas, radica en que la transición tendrá un carácter retroactivo, lo que significa que, al llegar al primer año de adopción, las compañías tendrán la obligación de reformular sus estados financieros previos. “Este proceso vendrá acompañado de una estricta guía de agrupación, manteniendo a la par la vigencia del juicio profesional y el principio de materialidad”, explicó Romero Pérez.
Asimismo, la administración de las entidades deberá transparentar las Medidas de Desempeño Financiero, las cuales corresponden a métricas elegidas por la dirección que a partir de ahora tendrán que revelarse de manera obligatoria y conciliarse detalladamente con las cifras financieras dentro de las notas explicativas.
De acuerdo con los especialistas, estas variables resultan indispensables en la práctica contable y corporativa actual, ya que impactan directamente en las labores de análisis, modelación financiera, valuación de activos intangibles, transacciones de fusiones y adquisiciones, obtención de capital y asesorías en finanzas de alta dirección.
De igual forma, Bernardo Zapata y Osvaldo Tovar coincidieron en que definir la actividad principal de las organizaciones es el eje rector de este nuevo estándar; no obstante, advirtieron que, en grupos económicos complejos, la consolidación exigirá un análisis profundo y la incorporación de ajustes técnicos adicionales para poder dictaminar con precisión la actividad preponderante a nivel consolidado.
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El Colegio de la Contaduría Pública de México y la Asociación EXATEC Contaduría Pública formalizaron un convenio de colaboración este 4 de noviembre con el objetivo de generar oportunidades de desarrollo profesional y fortalecer la relación entre los egresados de Contaduría Pública del Tecnológico de Monterrey y el gremio organizado.El acuerdo fue suscrito por Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio, y Luis Alberto Rodríguez Benítez, presidente del Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación EXATEC Contaduría Pública. Como testigos firmaron María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva del Colegio, y Eva Lorena Ayala Morales, coordinadora de la Ciudad de México de la Asociación. Durante el encuentro, Ortega López destacó que la formación de un contador público no termina con la obtención del título universitario, sino que da paso a una etapa de aprendizaje, actualización y responsabilidad con la profesión. Bajo esta perspectiva, señaló que uno de los propósitos de la alianza es acercar a los egresados del Tecnológico de Monterrey a las actividades del Colegio, entre ellas la capacitación especializada, la participación en comisiones de trabajo y los espacios de intercambio y vinculación profesional.Otro de los temas centrales de su intervención fue la certificación profesional. La presidenta explicó que, ante los cambios tecnológicos, la Inteligencia Artificial (IA) y las nuevas exigencias de las organizaciones, es necesario que los profesionales mantengan vigentes sus conocimientos y acrediten sus competencias. Asimismo, puntualizó que la certificación no debe considerarse exclusiva de quienes ejercen la auditoría, sino como un respaldo para el desempeño profesional.Por su parte, Rodríguez Benítez expresó que la Asociación busca construir alianzas con instituciones que cuentan con una trayectoria consolidada y sumar esfuerzos en favor de la profesión. En este sentido, señaló que uno de sus objetivos es acercar a los egresados a los colegios profesionales, pues la relación con la comunidad contable puede continuar después de concluir los estudios universitarios. También destacó la importancia de que el Colegio sea un espacio de encuentro para los contadores públicos, independientemente del ámbito en el que desarrollen su actividad.En cuanto a los beneficios, el convenio establece la posibilidad de desarrollar cursos y diplomados especializados de manera conjunta, así como otorgar un descuento del 15% en los programas de capacitación del Colegio para integrantes de EXATEC que cumplan las condiciones establecidas. También contempla facilidades para el uso de instalaciones institucionales y descuentos en las cuotas de afiliación al Colegio, sujetos a los requisitos de elegibilidad.Con esta firma, el Colegio incorpora a la Asociación EXATEC Contaduría Pública a sus esquemas de colaboración institucional, con alternativas de capacitación, participación y afiliación dirigidas a una comunidad de egresados que busca mantener el vínculo con su profesión.También estuvieron presentes Víctor Manuel Pérez Ruiz y Héctor Vázquez González, vicepresidentes de Vinculación Universitaria y de Promoción y Membresía, respectivamente, así como Gabriela Ríos García, secretaria general; Douglas Martínez Abonce, tesorero, y María Chedy Chávez Hernández, coordinadora del Campus Santa Fe, por parte de EXATEC.
Este 29 de octubre, el Colegio llevó a cabo el foro Blindaje ante ciberataques en información financiera y fiscal, encuentro en el que Rosa Madrigal Castro, gerente Senior de Ciberseguridad en EY México, expuso los principales riesgos que enfrentan los despachos, empresas y profesionales de la Contaduría, así como las medidas que pueden adoptarse para reducir su exposición ante este tipo de incidentes.La especialista señaló que cada año miles de profesionales, empresas e instituciones en México son víctimas de ciberataques que ponen en riesgo información sensible, sistemas e identidades digitales. Explicó que las consecuencias no se limitan a pérdidas económicas, debido a que el robo de una identidad digital puede permitir la firma de contratos, la emisión de facturas apócrifas, la presentación de escritos o la realización de trámites fraudulentos ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).En este contexto, destacó que los despachos y áreas contables representan un objetivo atractivo para los atacantes debido al volumen de información que concentran. Los registros relacionados con RFC, expedientes, nómina, contratos y datos de numerosos clientes conviven con llaves digitales como la e.firma, contraseñas y accesos a portales oficiales.Madrigal Castro también dimensionó el impacto económico de estos incidentes al presentar cifras sobre el costo de las brechas de datos, el peso del factor humano y las pérdidas asociadas con el fraude de compromiso de correo empresarial. En este sentido, indicó que “el costo promedio global de una brecha de datos alcanza los 4.88 millones de dólares, mientras que el factor humano está presente en 68% de las brechas”.Además, habló sobre la anatomía de un ataque, desde el reconocimiento inicial hasta sus consecuencias. Detalló que el proceso puede comenzar con la recopilación de información disponible públicamente sobre una organización, sus colaboradores, clientes o proveedores. Posteriormente, los atacantes buscan un acceso inicial mediante correos apócrifos, contraseñas filtradas u otros mecanismos. Una vez dentro, pueden establecer mecanismos de persistencia, acceder a información sensible y, finalmente, generar consecuencias como documentos falsos, modificaciones de cuentas bancarias, ransomware o extorsión.La especialista explicó que los ataques pueden presentarse mediante correos masivos que imitan a instituciones, mensajes dirigidos que utilizan información real de la víctima, SMS o WhatsApp, llamadas telefónicas fraudulentas e incluso códigos QR maliciosos.Ante este panorama, recomendó prestar atención a señales que pueden revelar un intento de fraude, como remitentes o dominios inusuales, mensajes que generen urgencia o amenazas, solicitudes de e.firma, contraseñas o códigos, enlaces cuyo destino no corresponda con el remitente, archivos adjuntos inesperados, cambios en el tono habitual de comunicación y solicitudes para modificar datos bancarios o canales de contacto.La especialista subrayó que la protección de la información financiera y fiscal requiere considerar las herramientas tecnológicas y las conductas de los usuarios. Por ello, el fortalecimiento de controles, la protección de las credenciales, la identificación de señales de riesgo y la preparación para responder durante los primeros minutos de un incidente constituyen elementos relevantes para reducir el impacto de un ataque.
Más de 250 estudiantes participaron en el 11.º Congreso Universitario de Contadores Públicos, realizado el 28 de octubre en las instalaciones del Colegio de la Contaduría Pública de México y organizado por el Comité de Integración de Contadores Universitarios (CICU). El encuentro tuvo como propósito fortalecer la formación de los futuros contadores públicos mediante el intercambio de conocimientos y experiencias con especialistas, así como acercarlos a los desafíos y oportunidades de la profesión en ámbitos como la Inteligencia Artificial (IA), la auditoría, la fiscalización, las finanzas personales y el desarrollo profesional.Durante el mensaje de bienvenida, Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio, invitó a los estudiantes a reflexionar sobre el futuro de la contaduría ante la incorporación de herramientas tecnológicas como la IA y la automatización. Destacó que estos avances no restan importancia al contador público, sino que exigen mayores capacidades de análisis, toma de decisiones, liderazgo y actuación ética. Asimismo, subrayó la relevancia de la colegiación y la certificación como diferenciadores profesionales.En este marco, se reconoció a Carol Rodríguez Martínez, estudiante de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e integrante del CICU, quien obtuvo el reconocimiento de Estudiante Sobresaliente.La primera ponencia, El Contador Irremplazable: el poder de pensar, decidir y liderar en tiempos de IA, estuvo a cargo de Ricardo González Escobar, director general y fundador de The Attitude Group. El especialista explicó que la IA puede liberar a los contadores de tareas operativas para fortalecer su participación en funciones estratégicas. En este contexto, destacó el pensamiento crítico, la toma de decisiones éticas y el liderazgo como capacidades humanas esenciales para generar valor en las organizaciones.La innovación tecnológica continuó en las sesiones simultáneas. Óscar López Hernández, gerente de Innovación en CONTPAQi, presentó tendencias y aplicaciones de IA en la profesión contable, desde el análisis predictivo hasta la automatización de procesos y el uso de agentes digitales. También hizo énfasis en la importancia de mantener la supervisión humana y proteger la información sensible. Por su parte, María Isabel Calzada Zúñiga, docente de la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA), Unidad Tepepan, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), explicó los fundamentos de la auditoría financiera, sus objetivos y etapas, así como la elaboración de papeles de trabajo e informes.En materia fiscal, Hatzel Misael Gómez Sandoval, integrante de la comisión de Docencia del Colegio, impartió el taller ¿Por qué cada año me descuentan más? Taller práctico sobre la evolución del ISR en Sueldos y Salarios. Mediante una comparación de los ejercicios fiscales de 2016 y 2026, explicó los cambios en la base gravable, las exenciones y el subsidio al empleo, así como su efecto en las retenciones del Impuesto Sobre la Renta (ISR) de los trabajadores.En tanto, Víctor Manuel Pérez Ruiz, vicepresidente de Vinculación Universitaria del Colegio, abordó las revisiones con IA y el uso de información por parte de las autoridades fiscales. Explicó cómo el Servicio de Administración Tributaria (SAT) aprovecha los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), la contabilidad electrónica y otras fuentes de información para realizar auditorías, enviar cartas invitación y efectuar revisiones de vigilancia profunda. La exposición destacó la importancia de utilizar la información fiscal de manera preventiva para identificar posibles inconsistencias.Por su parte, Miguel Ángel Ávila Milpa, integrante de la comisión de Docencia del Colegio, analizó el uso de la tecnología en la auditoría de estados financieros, con énfasis en la gobernanza, la transparencia y la supervisión de herramientas de IA. A través de ejemplos de fallas y usos indebidos de estas tecnologías, señaló la necesidad de evaluar sus resultados y mantener criterios éticos antes de incorporarlas a los procesos profesionales.La especialización también formó parte de la agenda con la ponencia de Irving David Beltrán Calderón, socio fundador de BSH Consultores y Asociados, quien destacó la importancia de desarrollar conocimientos en áreas como la Prevención de Lavado de Dinero (PLD), las normas de información financiera, los impuestos y las finanzas. Además, resaltó la capacitación continua, las certificaciones y el manejo de herramientas tecnológicas como elementos que pueden ampliar las oportunidades de los jóvenes contadores.En el ámbito del desarrollo personal, Nedi Rueda Del Valle y Marta Gabriela González Hernández, integrantes de la comisión de Docencia del Colegio, analizaron la importancia de las finanzas personales en la nueva era contable. Entre los aspectos abordados estuvieron la elaboración de presupuestos, el establecimiento de objetivos financieros, la creación de fondos de emergencia y los riesgos asociados con el crédito digital y los fraudes cibernéticos. Por su parte, Damián Medina Iturbe, consultor senior, presentó estrategias para construir una marca personal y aprovechar LinkedIn como herramienta para establecer contactos, ganar visibilidad y generar oportunidades de empleo y negocio.La vinculación con el mercado laboral se fortaleció con el panel Las Big Four, ¿qué esperan de los aspirantes que desean colaborar con ellos?, en el que participaron Stephanie del Coral Ochoa Ahedo, socia de Auditoría en Deloitte México; Humberto Cruz Hernández, associate partner en EY México; y Miguel Ángel Olivares Maya, socio de Auditoría en KPMG México. Los representantes compartieron las cualidades que buscan en los nuevos talentos, entre ellas la responsabilidad, la integridad, la iniciativa, las habilidades interpersonales y la capacidad analítica, además de la disposición para aprender y adaptarse a los cambios de la profesión.La última conferencia, Derechos humanos del contribuyente en facultades de la autoridad fiscal, estuvo a cargo de Janeth Tolentino Torres, especialista en Derechos Humanos en Naxu, y Luis Gerardo Castillo López, director de Contraloría y Fiscal en Naxu. Los ponentes examinaron los retos que plantea la automatización de las facultades de fiscalización para la privacidad, la presunción de inocencia y la seguridad jurídica de los contribuyentes. De igual forma, señalaron la necesidad de fortalecer las garantías ante el uso de tecnologías en los procedimientos fiscales y de conciliar la eficiencia recaudatoria con la protección de los derechos humanos.Para concluir las actividades, Víctor Manuel Pérez Ruiz, agradeció a los organizadores, al personal de la institución y a los asistentes por su participación. Destacó los aprendizajes y las experiencias que los estudiantes podrán aplicar en su desarrollo profesional, y los invitó a integrarse a las actividades y grupos del Colegio para continuar fortaleciendo su formación y sus vínculos con la comunidad contable.Al encuentro asistieron estudiantes de diversas instituciones educativas, entre ellas, la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), incluidos los centros universitarios Ecatepec y Amecameca; la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA), Unidad Tepepan; la Universidad Tecnológica de México (UNITEC); la Universidad de Ixtlahuaca CUI; la Universidad Tres Culturas (UTC), y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), entre otras. La realización del congreso contó con el apoyo de los patrocinadores Naxu, iGiro y CONTPAQi.