En la conferencia mensual con especialistas, el Colegio dio la bienvenida a los abogados Luis F. Kudo y Manuel Niño de Rivera de KNR Abogados. Este evento, celebrado el 8 de mayo, se centró en el tema de la Responsabilidad legal de los contadores, con el apoyo de KNR Abogados.
Los temas principales del día giraron en torno a la responsabilidad administrativa ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), en línea con el Código Fiscal de la Federación (CFF), el proceso de sanciones, los mecanismos de defensa y la responsabilidad civil entre particulares. El objetivo fue profundizar en las obligaciones derivadas del incumplimiento y los deberes fiscales.
La conferencia comenzó con una cálida bienvenida y una introducción al tema por parte de Adolfo Ramírez Fernández del Castillo, presidente del Comité Ejecutivo, y Guadalupe Saldívar Olivares, vicepresidenta de Comunicación e Imagen.
El presidente del Colegio destacó la relevancia del tema, pues la responsabilidad legal del contador se refiere a las obligaciones y deberes que tienen los contadores públicos ante la ley mientras ejercen su profesión. Esto significa que pueden ser considerados responsables legalmente y, por lo tanto, enfrentar sanciones si sus acciones u omisiones causan daño a sus clientes, al Estado o a terceros, por ello, la importancia de hacer sinergias de ambas profesiones (Contaduría y el Derecho).
La presentación inició con Luis F. Kudo, experto en derecho fiscal, administrativo y de propiedad intelectual, quien habló de la responsabilidad del contador desde un punto de vista legal, particularmente de la responsabilidad que tiene el contador frente a sus clientes o al Estado.
"Responsabilidad significa afrontar nuestros actos u omisiones, ser responsables de lo que hacemos o dejamos de hacer. Un contador puede tener tres tipos de responsabilidades legales: civil, penal —donde el contador podría enfrentar responsabilidad penal— y administrativa", explicó.
El abogado dijo que, aunque tanto la responsabilidad civil como la administrativa surgen de errores u omisiones del contador, se aplican en contextos diferentes, sin situaciones similares y con consecuencias distintas.
La responsabilidad civil se refiere a la obligación legal que tiene el contador público de compensar los daños económicos que cause a sus clientes o a terceros debido a errores, omisiones, negligencia o dolo en el ejercicio de su profesión. En pocas palabras, se enfoca en reparar económicamente a quienes se ven afectados por la mala práctica del contador.
Por otro lado, la responsabilidad administrativa abarca el conjunto de obligaciones y deberes que los contadores públicos deben cumplir ante las autoridades administrativas, principalmente el SAT, en lo que respecta al cumplimiento de las leyes y regulaciones fiscales.
"En esencia, se trata de la responsabilidad que el contador tiene ante el Estado por su ejercicio profesional, que incluye ciertas facultades. La premisa legal es que no puede haber responsabilidad del contador si no existe una norma legal que establezca una obligación que se haya incumplido", añadió.
Además, el abogado Kudo destacó que, en la relación del contador como particular frente a la administración pública, debe haber necesariamente una ley incumplida para que la Administración pueda señalar la falta y al responsable. A diferencia de la responsabilidad civil, en la administrativa no siempre hay un vínculo contractual.
En tanto, Manuel Niño de Rivera, experto en derecho mercantil y civil y como abogado litigante en soluciones de controversias corporativas, se sumó a la exposición con la responsabilidad civil como el perjuicio que le puede causar a sus clientes el actuar de forma incorrecta en el ejercicio de las funciones del contador. De esta forma, definió a la responsabilidad “como responder por una acción o una omisión que va a causar una afectación en el patrimonio de nuestro cliente; en ese sentido, la responsabilidad civil se entiende como la obligación de reparar un daño o perjuicio causado a otra persona, una actuación que estará regulada con base en las leyes, normas, reglamentos y Código de Ética Profesional”.
En materia de los tipos de responsabilidad civil, el abogado Niño de Rivera destacó la responsabilidad civil contractual, la cual se enfoca en el incumplimiento de acuerdos específicos con el cliente, mientras que la responsabilidad civil extracontractual se basa en el daño causado a terceros fuera de una relación contractual, generalmente por negligencia o una actuación ilícita del contador en el ejercicio de su profesión. Ambos tipos buscan la reparación del daño o perjuicio económico sufrido por la parte afectada.
Para cerrar su intervención, el ponente mencionó que la prevención en la responsabilidad civil para el contador implica adoptar una mentalidad proactiva y diligente en el ejercicio de su profesión, implementando medidas que minimicen los riesgos de cometer errores u omisiones que puedan generar daños económicos a sus clientes o a terceros, protegiéndose así legal y financieramente. Para ello es necesario contar con un contrato bien redactado, documentar todo, que prevalezca la comunicación constante, haya pólizas de responsabilidad civil profesional y que haya capacitación continua.
Eventos recientes
Este jueves 7 de mayo, el Colegio organizó el foro IA en la fiscalización del SAT y su aplicación en las empresas, un espacio que tuvo por objetivo desglosar las acciones que la autoridad tributaria está ejecutando a raíz de la implementación de tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA). El foro contó con las participaciones de Juan Alberto Morales Mar y Luis Adrián Chávez Trujillo, quienes ofrecieron una visión que abarcó desde la evolución histórica de la fiscalización hasta los retos éticos y operativos que se presentan en las organizaciones.En la introducción, Morales Mar compartió un breve panorama sobre la situación actual como el resultado de una evolución tecnológica iniciada décadas atrás, pero que encontró un punto de inflexión en 2015 con las acciones para enfrentar los desafíos fiscales de la economía digital.Al respecto, enfatizó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha evolucionado hacia una metodología compleja donde la IA es el eje central de la fiscalización. Entre los hitos mencionados, destacó la implementación de modelos predictivos para identificar tendencias abusivas y la erosión de la base fiscal, así como el uso de la IA en procesos de autenticación mediante firmas electrónicas.Sobre lo anterior, consideró que “estamos ante una fiscalización que ya no espera a la auditoría tradicional; hoy hablamos de una reconciliación de bases de datos en tiempo real".Según el especialista, el Plan Maestro de Fiscalización 2026 es la consolidación de esta estrategia, enfocándose en programas de auditoría específicos para quienes celebren operaciones con empresas que simulan actividades, presenten pérdidas fiscales o paguen tasas efectivas por debajo de su sector. Para enfrentar este contexto, Morales Mar habló sobre cuatro pilares de atención para las auditorías digitales: la trazabilidad total de los registros, el cumplimiento fiscal corporativo, el uso de repositorios seguros en la nube y el amarre fiscal.Por su parte, Luis Chávez Trujillo centró su exposición en la aplicación práctica de la IA dentro de las estructuras corporativas, subrayando que la tecnología requiere de una gobernanza robusta para evitar riesgos legales y operativos.Asimismo, enlistó una serie de buenas prácticas en donde la transparencia ocupa un lugar trascendente, ya que, de acuerdo con Luis, es vital que los modelos y criterios utilizados por las empresas sean comprensibles y auditables. "La IA no debe sustituir el juicio profesional; el profesional contable debe validar los resultados, manteniendo la supervisión humana como el último filtro de responsabilidad", afirmó.En cuanto a los usos de la IA en el área fiscal, destacó su capacidad para leer y resumir contratos, clasificar conceptos de gasto de manera automática y alertar sobre Registro Federal de Contribuyentes (RFC) riesgosos o diferencias materiales entre el XML y la contabilidad. No obstante, advirtió que esta herramienta no debe decidir posiciones fiscales por sí sola, operar llaves criptográficas como la e.firma sin supervisión o interpretar fundamentos legales.
En el marco de la conferencia mensual organizada por el Colegio, el pasado 7 de mayo se llevó a cabo la charla Resiliencia financiera a lo largo de la vida, impartida por Sofía Macías, autora de la reconocida saga Pequeño Cerdo Capitalista, con el objetivo de promover herramientas para una mejor toma de decisiones financieras. La sesión fue moderada por Manuel Tamez Zendejas, vicepresidente de Comunicación e Imagen.Durante la charla, Sofía Macías invitó a reflexionar sobre el verdadero significado del éxito financiero y la necesidad de desarrollar herramientas que permitan afrontar las distintas etapas de la vida con mayor estabilidad y preparación.A partir de una experiencia personal relacionada con la enfermedad de su padre, la autora compartió cómo comprendió que tener finanzas organizadas no siempre significa estar preparado emocional y financieramente para enfrentar situaciones inesperadas. En ese sentido, explicó que la resiliencia financiera consiste en contar con recursos, hábitos y herramientas que permitan responder ante la adversidad sin perder de vista los objetivos personales y familiares.La conferencista destacó que el éxito financiero no debe medirse únicamente por el patrimonio o la capacidad de consumo, sino también por la posibilidad de utilizar los recursos económicos para cuidar de uno mismo y de los seres queridos cuando surgen momentos complejos.Asimismo, señaló que el estrés financiero tiene efectos importantes en la salud física y emocional, por lo que insistió en la necesidad de construir una relación más consciente y equilibrada con el dinero.Como parte de su exposición, la especialista presentó tres pilares fundamentales para alcanzar un éxito financiero sostenible:ClaridadConsiste en definir metas, prioridades y objetivos de vida, alineando las decisiones financieras con aquello que realmente se desea construir. Para ello, recomendó: Establecer metas específicas y medibles. Identificar cuánto cuestan y en qué plazo se desean alcanzar. Modificar hábitos financieros de manera consciente. Elaborar presupuestos donde el ahorro sea prioritario. Estabilidad financieraMacías compartió cinco hábitos clave para fortalecer la estabilidad económica: Ahorrar automáticamente al recibir ingresos. Contar con un fondo de emergencias de entre tres y seis meses de gastos. Mantener las deudas bajo control. Proteger la salud mediante seguros o sistemas públicos. Invertir para el retiro desde edades tempranas. ResilienciaLa autora también destacó cinco aprendizajes esenciales para enfrentar la vida adulta: Asumir la responsabilidad como la capacidad de responder ante las circunstancias. Entender cada decisión como una inversión para el futuro. Aprender a pedir ayuda. Buscar siempre alternativas ante las dificultades. Priorizar el autocuidado y el equilibrio personal. En la parte final de la conferencia, Sofía Macías subrayó que el objetivo no es tener una vida perfecta ni controlar todas las variables, sino desarrollar un “kit de supervivencia” financiero que permita continuar construyendo metas aun en escenarios adversos. Asimismo, destacó la importancia de la educación financiera y de adaptar las estrategias de ahorro e inversión a las distintas etapas de la vida, tomando decisiones informadas sobre patrimonio, retiro y protección financiera.
El Colegio albergó el Foro Fiscal SAT–IMCP, espacio de diálogo institucional que reunió a autoridades del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y representantes de la Contaduría Pública organizada para abordar los principales retos en materia de fiscalización, recaudación y cumplimiento tributario.Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio, participó como invitada de honor en este encuentro, mientras que Ludivina Leija Rodríguez, presidenta del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), ofreció vía remota el mensaje de bienvenida, en el que destacó la importancia de fortalecer la colaboración técnica entre autoridades y especialistas fiscales para generar mayor certeza jurídica y promover la cultura contributiva.Durante el foro participaron Amelia De León Ortega, Administradora General de Auditoría Fiscal Federal; Gari Gevijoar Flores Hernández González, Administrador General de Recaudación, y Fernando Sierra de la Fuente, Administrador Central de Operaciones de Fiscalización Nacional, quienes presentaron los ejes del Plan Maestro de Fiscalización 2026 y las acciones prioritarias del SAT.En su intervención, Gari Gevijoar Flores Hernández González señaló que la autoridad mantiene una estrategia enfocada en contribuyentes incumplidos y esquemas de evasión fiscal, mediante auditorías focalizadas y menos invasivas. Asimismo, informó que, durante la temporada de declaraciones anuales de personas físicas, se registraron cerca de 10.8 millones de declaraciones y más de 4 millones de devoluciones procesadas en un promedio menor a cuatro días.También, destacó el programa de regularización fiscal 2026, dirigido a pequeños y medianos contribuyentes, el cual contempla reducciones de hasta 100% en recargos, multas y gastos de ejecución.Por su parte, Amelia De León Ortega resaltó la coordinación permanente entre el SAT y el IMCP para fortalecer procesos de cumplimiento tributario, dictamen fiscal y prevención de operaciones indebidas, reiterando que la autoridad privilegia el cumplimiento voluntario y la colaboración institucional.En tanto, Fernando Sierra de la Fuente hizo un llamado a presentar oportunamente los dictámenes fiscales y reforzar la calidad técnica de los papeles de trabajo, destacando la relevancia de la ética e independencia profesional de los contadores públicos inscritos.Al encuentro también se dieron cita María de las Mercedes Cid del Prado Sánchez, Luis Carlos Figueroa Moncada, Parménides Lozano Rodríguez y Enrique Ramírez Luna, integrantes y representantes de diversas áreas técnicas vinculadas con el trabajo institucional del IMCP.El Foro concluyó con el reconocimiento, por parte de las autoridades fiscales, de la relevancia que tiene la Contaduría Pública como aliada estratégica para fortalecer el cumplimiento tributario y la correcta aplicación de las disposiciones fiscales. Asimismo, se reiteró la disposición del SAT para mantener abiertos los canales de comunicación y trabajo conjunto con el IMCP y el Colegio a fin de reforzar mecanismos de colaboración, acompañamiento técnico y certeza jurídica para los contribuyentes.