La inteligencia artificial, la automatización y el análisis avanzado de datos están transformando aceleradamente la manera en que se realizan los trabajos de auditoría financiera. Con el propósito de explorar estas tendencias y sus implicaciones para la profesión, la comisión de Auditoría del Colegio organizó el foro IA y nuevas tecnologías a utilizar en la auditoría financiera, celebrado el pasado 15 de junio.
La actividad fue coordinada por Juan Ramón Carcaño López, integrante de la comisión de Auditoría, y contó con la participación de Carina Herrera Escalante, socia de Auditoría en KPMG; Jorge Alejandro Zúñiga García, director de Auditoría de TI en KPMG; y Jaime González Bosch, manager senior en la misma firma.
Durante la sesión, los especialistas coincidieron en que la auditoría financiera vive un proceso de evolución impulsado por la tecnología. Explicaron que las herramientas digitales permiten automatizar tareas operativas que tradicionalmente demandaban una gran cantidad de tiempo, lo que abre la posibilidad de que los auditores concentren sus esfuerzos en actividades de análisis, evaluación de riesgos y emisión de juicios profesionales.
Los expositores señalaron que las inversiones realizadas por las firmas en soluciones tecnológicas han permitido mejorar significativamente la cobertura y profundidad de las revisiones. Gracias al análisis de grandes volúmenes de información, es posible examinar poblaciones completas de datos y reducir considerablemente el uso de muestras tradicionales, logrando revisiones más precisas y eficientes.
Un aspecto central de la conferencia fue la explicación de conceptos esenciales relacionados con la inteligencia artificial generativa. Los participantes conocieron la importancia de diseñar prompts efectivos para obtener respuestas útiles, así como los riesgos asociados a las denominadas alucinaciones, es decir, respuestas generadas por la IA que pueden contener información incorrecta o sin sustento.
Ante estas limitaciones, los especialistas enfatizaron que la supervisión humana sigue siendo indispensable. Bajo el principio de human on the loop, recordaron que la responsabilidad final sobre la información, las conclusiones y las decisiones continúa recayendo en el profesional, independientemente de las herramientas tecnológicas utilizadas.
Asimismo, se abordó la relevancia de la gobernanza de datos y de la protección de la información confidencial. Los ponentes advirtieron que el uso indiscriminado de plataformas abiertas puede representar riesgos para la privacidad de los clientes, por lo que recomendaron establecer políticas claras, controles adecuados y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la tecnología sin comprometer la seguridad de la información.
La conferencia también ofreció un panorama a las herramientas que están marcando tendencia en el sector. Entre ellas destacaron la inteligencia artificial generativa, las plataformas de análisis de datos, la automatización robótica de procesos (RPA) y los agentes inteligentes. Estos últimos representan una nueva generación de sistemas capaces no solo de responder preguntas, sino también de planificar actividades, ejecutar tareas y coordinar procesos de forma autónoma.
A través de ejemplos prácticos, los asistentes observaron cómo estas soluciones pueden aplicarse en actividades cotidianas de auditoría, desde la clasificación automática de correos electrónicos y la extracción de información de facturas hasta la actualización de archivos financieros y la elaboración de análisis preliminares para la toma de decisiones.
Los expositores subrayaron que la adopción tecnológica no debe verse como un proceso exclusivo de las grandes organizaciones. Por el contrario, recomendaron implementar estrategias graduales que contemplen proyectos piloto, capacitación y la identificación de casos de uso con beneficios tangibles. De igual forma, destacaron la importancia de fomentar espacios de colaboración entre generaciones mediante esquemas de reverse mentoring, que permitan combinar conocimientos tecnológicos con experiencia profesional.
Como conclusión, se destacó que el verdadero valor de la inteligencia artificial no radica únicamente en la automatización, sino en su capacidad para potenciar las habilidades humanas. En este contexto, la auditoría del futuro demandará profesionales capaces de integrar tecnología, criterio profesional y pensamiento crítico para responder a un entorno empresarial cada vez más dinámico y digitalizado.
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Expertos en materia fiscal se dieron cita este jueves 22 de octubre en la conferencia mensual para universitarios en línea para hablar sobre los retos y la digitalización que marcarán el rumbo de las obligaciones tributarias en los próximos años. Con el tema El futuro de la declaración fiscal, los panelistas abrieron la mesa de diálogo para responder tres temas fundamentales: ¿La Inteligencia Artificial (IA) reemplazará a los contadores?, la IA en los impuestos y el contador público en el futuro. La conferencia contó con la participación de tres destacados especialistas: Abril Méndez Atilano, integrante del Comité de Integración de Contadores Universitarios (CICU); Angélica Valladares López, integrante de la comisión de Docencia; y Guillermo Guerrero Aguilar, socio director de GMVB, Contadores y Abogados. Durante la jornada, los ponentes coincidieron que la IA no reemplazará a los contadores, sino que transformará la manera de trabajar. En este tenor, advirtieron sobre la confianza que genera el uso de estas herramientas; no obstante, se hizo énfasis que la IA carece de criterio propio y no garantiza fuentes verídicas o actualizadas. Ante esta premisa, el contador debe hacer siempre su trabajo con base en las leyes vigentes y el marco normativo, pues se corre el riesgo de pensar que la IA arroja fuentes 100% confiables sin previa validación humana. Durante la mesa de análisis, se habló de la importancia de no delegar el juicio profesional a las plataformas digitales, ya que la tecnología es un ejecutor y una herramienta, pero la responsabilidad ética, legal y fiscal frente a la autoridad es del profesional contable. Referente al tema de la IA en los impuestos, los especialistas hablaron de que las plataformas son apoyos, pero no son de decisiones. Si bien es cierto, algunas instituciones hacen uso de la de modelos para la fiscalización, la interpretación de las normas requiere de la participación humana. La IA debe verse como un catalizador de crecimiento. Por último, se abordó el tema de las habilidades que definirán al contador del futuro, el cual será un asesor estratégico que combinará conocimientos profundos de la profesión contable aunado a la de la tecnología digital; tendrá la capacidad para interpretar sesgos o errores del IA antes de presentar información, pero, sobre todo, mantendrá la ética por encima de la automatización. El cierre del panel fue claro: El contador del futuro no compite contra la IA, la utiliza como un aliado estratégico para ofrecer un servicio más preciso. La tecnología avanza, pero la responsabilidad, el razonamiento y la ética no pueden ser programados.
Con el propósito de analizar los principales desafíos que enfrenta el ejercicio independiente de la Contaduría Pública, del 20 al 22 de octubre, el Colegio llevó a cabo las Jornadas de consultoría, organizadas por la comisión de Apoyo al Ejercicio Independiente y coordinadas por Ignacio Antonio Zorrilla Medina, integrante de dicha comisión.Durante la primera jornada, Orlando Plá Tomás, socio director en Saeta Consulting, explicó cómo ha evolucionado la creación de valor en las empresas, al pasar de un modelo centrado en activos físicos a otro en el que predominan los intangibles. Como referencia, señaló que estos últimos representaban 17% del valor de mercado de las empresas del S&P 500 en 1975, mientras que en 2025 alcanzaron 92%. Asimismo, destacó que la integración de datos, inteligencia artificial (IA) y criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) ha transformado la manera en que las organizaciones aprovechan sus recursos y capacidades.Posteriormente, Demetrio Filadelfo Navarro García, integrante de la comisión organizadora, abordó las obligaciones relacionadas con la identificación del beneficiario controlador, así como los criterios para determinar las cadenas de titularidad y control. En su participación, detalló los requisitos para integrar y conservar los expedientes correspondientes y las sanciones por incumplimiento. Por su parte, José Humberto Cárdenas Cabrera explicó los procedimientos para atender cartas invitación, requerimientos y oficios de vigilancia profunda emitidos por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Mediante un caso práctico sobre discrepancias de IVA, ejemplificó el proceso de aclaración y destacó las disposiciones aplicables al buzón tributario.En la segunda jornada, David Henry Foulkes Woog, integrante de la comisión de Prevención de Lavado de Dinero (PLD), analizó las Reglas de Carácter General de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), publicadas en agosto de 2026. Durante su exposición, explicó la aplicación del enfoque basado en riesgos para quienes realizan actividades vulnerables, los criterios de identificación de personas políticamente expuestas y beneficiarios controladores, así como los requisitos de las auditorías en materia de PLD. Continuando con el programa, Raúl Joel Díaz Pérez, director general de Zárate, Cervantes, Díaz & Asociados, examinó las tendencias en la verificación de actividades vulnerables y destacó que las revisiones de la autoridad han evolucionado hacia un modelo que incorpora herramientas tecnológicas, trazabilidad de operaciones y análisis del origen de los recursos. También compartió estrategias preventivas para fortalecer el cumplimiento y la seguridad jurídica durante las visitas de verificación.Para el tercer día, Carina Herrera Escalante, Sonia Vera Gálvez, Jorge Alejandro Zúñiga García y Jaime González Bosch, especialistas de KPMG, participaron en un panel sobre la incorporación de IA en los servicios de contabilidad, auditoría y consultoría. A través de demostraciones prácticas, explicaron las diferencias entre chats, asistentes y agentes inteligentes, así como sus aplicaciones para automatizar actividades como la conciliación de CFDI con movimientos bancarios. De igual forma, analizaron los riesgos relacionados con la confidencialidad, seguridad y gobernanza de datos, y enfatizaron la importancia de mantener la supervisión humana, el juicio profesional y la ética en el uso de estas herramientas.Finalmente, Alfredo Ballesteros y César Andrés Hernández, representantes de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), abordaron los principales errores en la emisión y cancelación de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI). Durante su intervención, explicaron los requisitos, plazos y motivos de cancelación, además de advertir sobre las consecuencias fiscales de registrar información incorrecta, entre ellas multas, discrepancias y pérdida de deducibilidad. Asimismo, compartieron recomendaciones para prevenir estas situaciones y recordaron los servicios gratuitos de orientación y asesoría que ofrece la institución.
Con el propósito de acercar a los estudiantes universitarios a los desafíos que implica emprender, integrantes de la comisión técnica del Sector Empresarial del Colegio se reunieron en la Escuela Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA), unidad Santo Tomás. En el lugar, Jorge Alvarado Cordero, Fermín Martínez González, U Khrzyszkowiak Cuellar y Luis Leonardo López Juárez brindaron una conferencia llamada Empresas y proyectos de éxito, dedicada a la creación, administración y consolidación de negocios, donde recuperaron reflexiones sobre el éxito empresarial desde las experiencias de su trayectoria profesional y su formación técnica.Para comenzar, los ponentes cuestionaron la percepción del éxito empresarial asociada exclusivamente con grandes ingresos y bienes materiales, donde explicaron que vender más no necesariamente significa obtener mejores resultados, especialmente cuando existen deudas, problemas operativos o clientes insatisfechos. En este sentido, señalaron que el éxito empresarial se construye a partir de tres elementos: la creación de valor, la solidez financiera y la capacidad de mantener un impacto a lo largo del tiempo.Al abordar las oportunidades de emprendimiento, los especialistas alentaron a los estudiantes a desarrollar proyectos desde su etapa universitaria y reconocer los errores como oportunidades de aprendizaje. Explicaron que el punto de partida de cualquier negocio consiste en identificar un problema, conocer a los consumidores que requieren una solución, comprobar que existe una necesidad real antes de realizar grandes inversiones y mantener apertura para aprender sobre sobre el problema para realizar ajustes estratégicos.Los especialistas señalaron que transformar una idea en un proyecto exige establecer objetivos medibles, asignar plazos y dar seguimiento a los resultados. Estas acciones permiten identificar áreas de oportunidad, corregir desviaciones y determinar qué actividades generan beneficios para la organización.En materia financiera, explicaron las diferencias entre rentabilidad y liquidez, así como la necesidad de vigilar la rotación de inventarios, los plazos de recuperación de cuentas por cobrar y el flujo de efectivo. Advirtieron que una empresa puede registrar ventas importantes y, aun así, enfrentar dificultades para cumplir sus obligaciones si no administra adecuadamente sus recursos.Los expertos abordaron sobre el uso de tecnologías para conseguir el éxito empresarial, incluyendo la Inteligencia Artificial (IA), la cual indicaron como herramienta para optimizar procesos, automatizar actividades y mejorar la atención al cliente; además, compartieron algunas implementaciones prácticas para ejemplificar su alcance. Sin embargo, advirtieron que estas herramientas deben utilizarse con criterio profesional, especialmente cuando se trabaja con información confidencial o se toman decisiones relevantes. Destacaron que formular instrucciones precisas, verificar los resultados y comprender el funcionamiento de la tecnología son condiciones necesarias para aprovechar sus beneficios sin comprometer las operaciones.Asimismo, se explicó que la automatización puede contribuir a la gestión de riesgos mediante sistemas que identifican posibles incumplimientos y generan alertas para su revisión. En este contexto, los especialistas reiteraron que ninguna empresa está exenta de cometer errores, pero contar con controles adecuados permite anticipar situaciones y reducir sus consecuencias.Hacia la parte final, los conferencistas reflexionaron sobre el perfil profesional que requiere el entorno empresarial, destacando la especialización, el liderazgo, el pensamiento crítico, la comunicación y la capacidad de adaptación tecnológica. Con esta reflexión, los especialistas concluyeron la incertidumbre y los errores forman parte del desarrollo empresarial, por lo que la ejecución, la medición de resultados y la toma de decisiones son determinantes para alcanzar los objetivos. Además, reiteraron que el crecimiento debe acompañarse de controles de calidad, responsabilidad financiera y una evaluación constante de las capacidades del negocio. Invitaron a los estudiantes a comenzar sus propios proyectos, aprender de la experiencia y convertir sus ideas en iniciativas capaces de generar valor y mantenerse en el tiempo.