Por cuarenta y cuatro años consecutivos, la Semana de la Contaduría Pública ha sido un espacio para la reflexión y el debate en torno a los temas que marcan año con año la agenda del sector contable en México. Organizado por el Colegio de Contadores y realizado del 29 de septiembre al 3 de octubre, el evento reunió a diversos especialistas que compartieron perspectivas sobre la evolución normativa, la ética profesional, la digitalización y la sostenibilidad.
Adolfo Ramírez Fernández del Castillo, presidente del Colegio, dio la bienvenida a las y los participantes. En su mensaje inaugural, subrayó que este foro es clave para actualizarse, anticipar riesgos y fortalecer el liderazgo ético en un entorno cambiante.
Para dar inicio con las actividades, Moisés Alcalde Virgen, socio de Asesoría de Negocios y Consultoría en EY México, reflexionó sobre los avances y pendientes de la Ley General de Contabilidad Gubernamental, vigente desde 2008. Si bien esta normativa ha permitido estandarizar las cuentas públicas, especialmente a nivel municipal, aún enfrenta desafíos en el registro de pasivos laborales y en la evaluación del gasto social. Alcalde Virgen hizo hincapié en el potencial de esta ley para incorporar indicadores ESG, aprovechando la tecnología y el análisis de datos para generar políticas públicas más efectivas y transparentes.
Continuando con el programa, René Humberto Márquez Arcila, ex contralor en CONDUSEF, centró su intervención en la prevención del fraude dentro de las organizaciones, destacando la evolución y relevancia de la auditoría forense. Propuso la creación de áreas especializadas tanto en el sector público como privado, integradas por equipos multidisciplinarios, y subrayó la utilidad de herramientas como la entrevista forense, el análisis de datos y la inteligencia artificial para identificar comportamientos anómalos y prevenir riesgos.
Por otra parte, el maestro Alfredo Cristalinas Kaulitz, docente en la UNAM-FCA, ofreció una perspectiva crítica sobre la sostenibilidad y la responsabilidad social, basada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Con cifras contundentes sobre pobreza, hambre, desigualdad y crisis climática, llamó a reflexionar sobre la diferencia entre sustentabilidad y sostenibilidad, y urgió a incorporar una ética profesional orientada al bienestar colectivo y la resiliencia social.
En otro orden de ideas, Alfonso Chávez Fierro expuso sobre el Sistema Nacional Anticorrupción, destacando su alcance tanto en el sector público como en el privado. Subrayó la relevancia de herramientas como la Plataforma Digital Nacional y la necesidad de coordinación entre autoridades para prevenir, detectar y sancionar actos de corrupción. Además, enfatizó la importancia de los controles internos como medida de confianza institucional.
En su turno, José Eduardo Beristain Martínez, integrante de la comisión de Contribuciones Locales, abordó los lineamientos para la correcta retención y entero del Impuesto Sobre Nómina, repasando obligaciones, bases legales y aspectos prácticos en distintas entidades federativas. Destacó que, pese a la aparente complejidad del tema, los contenidos pueden ser abordados de forma clara y útil para los contribuyentes.
En otro tenor, Gloria Rocío Estrada Antón, presidenta de la comisión de Comercio Exterior, advirtió sobre la creciente fiscalización del valor en aduana por parte de las autoridades. Explicó que una incorrecta integración del valor puede derivar en sanciones graves como multas, embargos o incluso acusaciones por contrabando. Recomendó prestar especial atención a los gastos incrementables y a la correcta aplicación de los Incoterms.
Por su parte, Edyth Ramírez Sánchez y Óscar Narciso Brum Barrón, miembros de la comisión de Investigación Fiscal, explicaron que muchas empresas, tras la pandemia, quedaron en un limbo legal y fiscal. Aclararon la diferencia entre disolución y liquidación, y enfatizaron la necesidad de cumplir con todos los requisitos contables, fiscales y legales antes de iniciar un proceso formal, ya que el liquidador asume responsabilidades solidarias.
En otra línea del programa, Luis Fernando Arteaga Villeda y Ana Gabriela Basave Rivera, de Brains-Solvers, presentaron la ponencia Modernización del plan de estudios en contabilidad. Propusieron una renovación integral en la formación contable que incluya competencias digitales, pensamiento crítico, inteligencia de negocios y habilidades estratégicas, para responder eficazmente a los desafíos de un entorno cada vez más digitalizado.
Más adelante, María Margarita Aranda Martínez, integrante de la comisión SE Contraloría Financiera, abordó las recientes actualizaciones al Código de Ética Profesional, destacando cómo estas influyen directamente en el fortalecimiento de los sistemas de control interno. Subrayó que, más allá de ser un marco ético, estas normas permiten mejorar la supervisión y la gestión financiera.
En ese mismo contexto de actualización normativa, Jorge Alvarado Cordero y Luis Leonardo López Juárez, de la comisión Sector Empresarial, analizaron los nuevos cambios laborales en México, como la Ley Silla, las vacaciones dignas, el teletrabajo (NOM-037), y el derecho a la desconexión. Destacaron que estas reformas implican una revisión profunda de políticas internas, no solo para cumplir la ley, sino para elevar la productividad y competitividad de las empresas.
En otra de las sesiones, Ricardo Lechuga Reyes y Victorino Herrera González abordaron el impacto de la sostenibilidad en las organizaciones. Aunque el concepto aún es incipiente en América Latina, enfatizaron su creciente relevancia como factor de riesgo y oportunidad empresarial. Explicaron que los bancos y stakeholders ya exigen indicadores ESG, y destacaron el trabajo del Colegio de Contadores en la difusión de herramientas como las normas NISS A1 y B1 y la calculadora del CINIF.
Posteriormente, Juan Carlos Bojorges Pérez, expresidente del Colegio, presentó la reciente NIF A-2, que aborda los escenarios de incertidumbre sobre la continuidad de una entidad como negocio en marcha. La norma, obligatoria a partir de 2026, implica importantes cambios en materia de valuación, presentación y revelación contable, con implicaciones significativas para contadores y tomadores de decisiones.
Álvaro Enrique Cordón Álvarez, integrante de la comisión de Auditoría Fiscal, cerró el ciclo de ponencias con un análisis de las recientes reformas en compliance fiscal y prevención del lavado de dinero. Destacó la ampliación de responsabilidades a personas físicas y morales, la necesidad de automatizar procesos y la importancia de mantener registros actualizados y cumplir con las obligaciones informativas para reducir riesgos legales.
En el último día de actividades, Ignacio Domínguez Castillo, CEO de Yakatiak Consultores, enfatizó que la adopción de la inteligencia artificial ya no es una opción, sino una necesidad urgente para las empresas. Alertó sobre el rezago de México en esta materia, y llamó a implementar la IA de manera ética y regulada. Mencionó avances como la ISO 42001 y la creciente influencia de tecnologías como la IA agrícola y la computación cuántica, incluso en manos del crimen organizado, lo que exige mayor preparación a nivel nacional.
Por su parte, José Francisco Cárdenas Bautista, administrador general en el Hospital Militar de Especialidades Oftalmológicas, presentó una visión práctica sobre la integración de la sostenibilidad en la gestión empresarial. Compartió la guía elaborada por el Colegio de Contadores, que orienta a empresas —incluidas PYMES— en la adopción de prácticas sostenibles alineadas con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y el Pacto Mundial.
Finalmente, Emmanuel Hernández, socio fundador de Konká, cerró el evento con una reflexión sobre el liderazgo moderno. Definió al líder como un generador de confianza y energía positiva, capaz de desarrollar a las personas que producen resultados. Planteó que el liderazgo debe ser un acto cotidiano y valiente, sustentado en el amor propio y la inspiración mutua.
La clausura del evento estuvo a cargo de Adolfo Ramírez, presidente del Colegio de Contadores Públicos de México, quien agradeció a ponentes, comisiones técnicas, personal del Colegio y a toda la comunidad que participó activamente durante la 44.ª Semana de la Contaduría Pública.
En su mensaje, destacó que la Contaduría es una profesión que demanda actualización permanente para enfrentar los retos del presente y del futuro. Subrayó que esta semana fue un espacio valioso para abrir la mente, fortalecer el pensamiento crítico y reafirmar el papel de la profesión como motor de confianza y crecimiento.
"Este no es un punto final, sino un punto de partida", afirmó Ramírez, invitando a las y los asistentes a llevar el conocimiento adquirido a sus despachos, empresas y proyectos, con ética, liderazgo e innovación.
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El Colegio presentó, este 15 y 16 de junio, el foro Fiscalización del SAT, IMSS y resoluciones de tribunales con el objetivo de dar a conocer los principales riesgos fiscales para lo que resta del año, así como las herramientas para anticipar revisiones, atender requerimientos y reducir contingencias para los contribuyentes.A lo largo del encuentro, especialistas fiscales analizaron el panorama en México a partir de la reciente reforma fiscal, el plan estratégico del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y los criterios administrativos y jurisdiccionales más relevantes. Para comenzar, Ángel Turanzas Díaz expuso el Plan de Fiscalización del SAT, el cual prioriza una recaudación más eficiente mediante el uso intensivo de información digital. Destacó que la autoridad buscará incrementar la fiscalización y facilitar el cumplimiento voluntario.Además, destacó que las principales acciones de este plan son el fortalecimiento del prellenado de declaraciones con base en el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), la precarga de información financiera y la simplificación de formatos. Asimismo, explicó que se ampliará la presencia institucional mediante módulos de atención y oficinas móviles con servicios más accesibles.Sin embargo, advirtió que la fiscalización será más selectiva. “El SAT enfocará sus auditorías en contribuyentes con conductas de riesgo, como operaciones con empresas factureras, pérdidas fiscales recurrentes, discrepancias en ingresos, abusos de estímulos fiscales o inconsistencias en comercio exterior”.Por su parte, Jorge Hernández Lara detalló que la fiscalización estará marcada por una mayor coordinación entre autoridades fiscales y de seguridad social. El uso del CFDI de nómina como fuente única de información permitirá cruces automáticos en tiempo real entre SAT, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).“Esta interconectividad facilita la detección de discrepancias entre ingresos declarados y salarios reportados, así como prácticas irregulares”, puntualizó.Asimismo, versó sobre la correcta gestión de las horas extras, particularmente ante la implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas, lo que, en voz del especialista, implicará nuevos retos de cumplimiento para las empresas.Cecilia Bustamante Bejarano abordó los mecanismos de fiscalización más utilizados por la autoridad, como cartas invitación, vigilancia profunda y revisiones electrónicas. Subrayó la importancia de sustentar adecuadamente las deducciones y demostrar la materialidad de las operaciones.En materia jurídica, Carlos Rubio Rojas explicó los criterios más relevantes del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) y del SAT. Señaló que no todos los actos de la autoridad son impugnables, como es el caso de cartas invitación o formularios múltiples de pago, al no constituir resoluciones definitivas.Precisó cuándo un crédito fiscal adquiere firmeza y los plazos con los que cuentan los contribuyentes para ejercer su defensa. En caso de omisión, la autoridad puede proceder al cobro coactivo.Finalmente, Jorge Fuentes Pérez destacó el impacto práctico de la fiscalización en las empresas y la necesidad de implementar estrategias preventivas desde la contabilidad; por ello, recomendó fortalecer la verificación de CFDI, optimizar sistemas electrónicos y utilizar checklist de riesgos fiscales para anticipar posibles contingencias.
La inteligencia artificial, la automatización y el análisis avanzado de datos están transformando aceleradamente la manera en que se realizan los trabajos de auditoría financiera. Con el propósito de explorar estas tendencias y sus implicaciones para la profesión, la comisión de Auditoría del Colegio organizó el foro IA y nuevas tecnologías a utilizar en la auditoría financiera, celebrado el pasado 15 de junio.La actividad fue coordinada por Juan Ramón Carcaño López, integrante de la comisión de Auditoría, y contó con la participación de Carina Herrera Escalante, socia de Auditoría en KPMG; Jorge Alejandro Zúñiga García, director de Auditoría de TI en KPMG; y Jaime González Bosch, manager senior en la misma firma.Durante la sesión, los especialistas coincidieron en que la auditoría financiera vive un proceso de evolución impulsado por la tecnología. Explicaron que las herramientas digitales permiten automatizar tareas operativas que tradicionalmente demandaban una gran cantidad de tiempo, lo que abre la posibilidad de que los auditores concentren sus esfuerzos en actividades de análisis, evaluación de riesgos y emisión de juicios profesionales.Los expositores señalaron que las inversiones realizadas por las firmas en soluciones tecnológicas han permitido mejorar significativamente la cobertura y profundidad de las revisiones. Gracias al análisis de grandes volúmenes de información, es posible examinar poblaciones completas de datos y reducir considerablemente el uso de muestras tradicionales, logrando revisiones más precisas y eficientes.Un aspecto central de la conferencia fue la explicación de conceptos esenciales relacionados con la inteligencia artificial generativa. Los participantes conocieron la importancia de diseñar prompts efectivos para obtener respuestas útiles, así como los riesgos asociados a las denominadas alucinaciones, es decir, respuestas generadas por la IA que pueden contener información incorrecta o sin sustento.Ante estas limitaciones, los especialistas enfatizaron que la supervisión humana sigue siendo indispensable. Bajo el principio de human on the loop, recordaron que la responsabilidad final sobre la información, las conclusiones y las decisiones continúa recayendo en el profesional, independientemente de las herramientas tecnológicas utilizadas.Asimismo, se abordó la relevancia de la gobernanza de datos y de la protección de la información confidencial. Los ponentes advirtieron que el uso indiscriminado de plataformas abiertas puede representar riesgos para la privacidad de los clientes, por lo que recomendaron establecer políticas claras, controles adecuados y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la tecnología sin comprometer la seguridad de la información.La conferencia también ofreció un panorama a las herramientas que están marcando tendencia en el sector. Entre ellas destacaron la inteligencia artificial generativa, las plataformas de análisis de datos, la automatización robótica de procesos (RPA) y los agentes inteligentes. Estos últimos representan una nueva generación de sistemas capaces no solo de responder preguntas, sino también de planificar actividades, ejecutar tareas y coordinar procesos de forma autónoma.A través de ejemplos prácticos, los asistentes observaron cómo estas soluciones pueden aplicarse en actividades cotidianas de auditoría, desde la clasificación automática de correos electrónicos y la extracción de información de facturas hasta la actualización de archivos financieros y la elaboración de análisis preliminares para la toma de decisiones.Los expositores subrayaron que la adopción tecnológica no debe verse como un proceso exclusivo de las grandes organizaciones. Por el contrario, recomendaron implementar estrategias graduales que contemplen proyectos piloto, capacitación y la identificación de casos de uso con beneficios tangibles. De igual forma, destacaron la importancia de fomentar espacios de colaboración entre generaciones mediante esquemas de reverse mentoring, que permitan combinar conocimientos tecnológicos con experiencia profesional.Como conclusión, se destacó que el verdadero valor de la inteligencia artificial no radica únicamente en la automatización, sino en su capacidad para potenciar las habilidades humanas. En este contexto, la auditoría del futuro demandará profesionales capaces de integrar tecnología, criterio profesional y pensamiento crítico para responder a un entorno empresarial cada vez más dinámico y digitalizado.
Con el objetivo de dialogar sobre los sistemas pensionarios en México y ofrecer herramientas para su planeación, el Colegio llevó a cabo, este 12 de junio, el foro Cómo planear tu retiro: Ley 73, 97, PENSIONISSSTE y modalidad 40, espacio en el que especialistas de la comisión de Seguridad Social abordaron las características, evolución y los retos de los esquemas.Durante su intervención, Miguel Silva Pedroza presentó un contexto histórico sobre el sistema de pensiones del país; recordó que, con la creación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se estableció un régimen de reparto basado en un esquema solidario.De igual forma, mencionó que en 1992 surgió el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) como un complemento a la pensión del trabajador; sin embargo, señaló que, hasta 1997, se implementó un cambio estructural con la transición hacia un régimen de capitalización individual con la creación de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores).El especialista también habló sobre las reformas más recientes; al respecto, comentó que en 2020 se modificaron elementos clave como la reducción gradual de semanas de cotización y, en 2024, se incorporó el Fondo de Pensiones para el Bienestar, orientado a mejorar las condiciones de retiro para trabajadores inscritos en el IMSS.Al platicar sobre el contexto demográfico, se explicó que los sistemas de beneficio definido fueron viables en décadas pasadas debido a una población joven, altas tasas de natalidad y una menor esperanza de vida. “Este modelo operaba bajo un acuerdo intergeneracional, donde las contribuciones de los trabajadores activos financiaban las pensiones de los jubilados”, subrayó.Por su parte, José Abrego Belmont y Miguel Llorente Arriaga, especialistas en la materia, abordaron los aspectos más importantes del sistema pensionario, entre ellos la portabilidad de semanas cotizadas entre el IMSS y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), la integración del salario base de cotización en el sector público, así como el tratamiento fiscal de las pensiones, incluyendo la determinación de la parte exenta y gravada.De igual forma, se mencionaron los factores macroeconómicos que influyen en la planeación del retiro, tales como la inflación, el poder adquisitivo, el empleo informal, el crecimiento económico, las remesas y el salario mínimo.Los panelistas también analizaron los esquemas como la Modalidad 40 y el programa piloto para Personas Trabajadoras Independientes, los cuales “representan alternativas relevantes para fortalecer el monto de pensión y ampliar la cobertura del sistema”.El foro fue coordinado por los contadores Juvenal Octaviano Villaverde y Jorge Tomás Ponce, quienes destacaron la importancia de que los contribuyentes comprendan las implicaciones de cada régimen pensionario y ayudaron a despejar las inquietudes de los asistentes.