El Colegio, en coordinación con el Instituto Politécnico Nacional (IPN), llevó a cabo su conferencia mensual con universidades el pasado 27 de junio titulada Deducción de créditos incobrables. Este evento, fue realizado de manera virtual a través de la plataforma Webex y contó con la participación de Luis Alberto Morales Sosa, profesor en la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA), Unidad Tepepan del IPN.
El profesor Morales Sosa comenzó su ponencia destacando la importancia de las deducciones de créditos incobrables en la práctica contable. “Es un tema que a menudo se deja de lado por los contadores, pero comprender y aplicar adecuadamente estas deducciones puede influir significativamente en la gestión fiscal de una empresa,” enfatizó Morales Sosa. Explicó que, aunque la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) presenta ciertas ambigüedades, es crucial conocerlas y utilizarlas en beneficio de la empresa.
En su exposición, Morales Sosa clarificó que el concepto de empresa según el artículo 16 del Código Fiscal de la Federación (CFF), incluye tanto a personas físicas como a morales dedicadas a actividades empresariales. “Ofrecer crédito puede aumentar los ingresos y la competitividad empresarial, pero también implica riesgos de incumplimiento y mayores costos administrativos”, explicó el docente.
Comentó que el otorgar crédito puede aumentar la confianza y fidelidad de los clientes, mejorar la competitividad y aumentar la liquidez. Sin embargo, no omitió señalar los desafíos asociados, como el riesgo de incumplimiento y el aumento en los costos administrativos debido a la necesidad de personal capacitado para gestionar el crédito y las cobranzas.
Al abordar la deducción de créditos incobrables, Morales Sosa explicó que, según el artículo 45 de la LISR, un crédito se define como el derecho de una persona acreedora a recibir de otra deudora una cantidad en numerario. “La deducción de créditos incobrables es aplicable únicamente a las personas morales del régimen general”, aclaró. Además, explicó el concepto de menoscabo al patrimonio, que permite considerar deducibles los créditos incobrables, siendo este un aspecto clave para la correcta gestión fiscal.
Otro punto abordado fue la imposibilidad práctica de cobro. Morales Sosa señaló que, para deducir un crédito incobrable, se debe obtener una resolución definitiva de una autoridad competente que demuestre que se agotaron las gestiones de cobro sin éxito. “Este concepto ha evolucionado con el tiempo, con modificaciones significativas en la legislación desde 1964 hasta la actualidad”, explicó, resaltando la importancia de estar al día con los cambios legislativos para una correcta aplicación de las deducciones.
Morales Sosa mencionó las reformas más recientes, destacando la de 2022, que establece nuevos parámetros y procedimientos para la deducción de créditos incobrables. “Estas reformas surgieron como respuesta a la pandemia, que afectó significativamente la capacidad de pago de muchas empresas”.
El profesor Morales explicó que cuando una cuenta se considera incobrable, tras un año de gestiones infructuosas, se puede deducir únicamente el importe del subtotal sin incluir el IVA. “Por ejemplo, para una deuda de 100,000 pesos más IVA, solo se pueden deducir los 100,000 pesos”.
En la plática discutió la lista negra del SAT, donde se incluyen las empresas que facturan y deducen operaciones simuladas. Morales Sosa destacó que las autoridades fiscales suelen enfocarse más en las empresas que deducen estas operaciones, subrayando la importancia de evitar prácticas que puedan llevar a una fiscalización adversa.
En cuanto al manejo del CFDI y multas, Morales Sosa aclaró que no se puede cancelar el CFDI de una cuenta incobrable ni emitir un CFDI de egreso. “En caso de que el deudor pague posteriormente, se debe considerar el pago como un ingreso adicional”.
Se hizo hincapié en la importancia de documentar adecuadamente las operaciones con clientes. “Más allá de la factura, es crucial tener respaldo en caso de litigio,” destacó Morales Sosa, recomendando el uso de pagarés y otros documentos para reforzar la documentación.
Finalmente, el profesor presentó estrategias legales como los contratos de transacción y la mediación notarial para solucionar conflictos y evitar la imposibilidad práctica de cobro. “Estas estrategias pueden ser clave para resolver conflictos de manera efectiva y prevenir pérdidas significativas”, concluyó.
Eventos recientes
En un acto que reafirma el compromiso con la profesionalización del servicio público, el Colegio llevó a cabo la firma de las minutas correspondientes al cierre de actividades 2025 y a la apertura del programa de capacitación 2026.El evento, realizado el 30 de marzo, contó con la participación de la licenciada Leidy Ramos Marín, titular de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo de Personal y Derechos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF); la maestra Rosalía Ortega López, presidenta del Colegio; y la maestra María Luisa Ramírez Hernández, directora ejecutiva.Dentro de los acuerdos establecidos en la minuta, destaca la impartición de eventos técnicos, tales como la Semana Nacional de Contabilidad Gubernamental, la Semana Nacional de Auditoría Gubernamental y el Taller de Entrega-Recepción en la Administración Pública de la Ciudad de México, así como cursos especializados sobre conceptos, principios y finalidades de la administración pública local.Asimismo, se ratificó el cumplimiento de 300 horas de capacitación en cursos programados por el Colegio, así como la realización del evento Reformas Fiscales 2026, llevado a cabo de manera exitosa el pasado mes de febrero.En este sentido, ambas instituciones acordaron dar apertura a los cursos, con el objetivo de garantizar que las personas servidoras públicas continúen con su desarrollo profesional.Con estas acciones, el Colegio refrenda su compromiso como aliado estratégico del Gobierno de la Ciudad de México, al aportar excelencia técnica para el fortalecimiento del sistema de formación continua.
En el marco de la primera conferencia universitaria del Bienio 2026-2028, la institución llevó a cabo la sesión SAT y jóvenes emprendedores, lo que debes saber antes de iniciar, bajo un nuevo formato de mesa de discusión y preguntas y respuestas, con la participación de especialistas en materia contable.El evento, realizado este 26 de marzo, fue coordinado por el contador Miguel Ángel Ávila, y contó con la participación de Angélica Valladares López, Gabriel Valencia González y Carlos Montes Ojendis, quienes abordaron los principales retos y recomendaciones para quienes buscan emprender en un entorno fiscal digitalizado.Durante su intervención, la maestra Angélica enfatizó que el éxito de un emprendimiento no depende solo de una buena idea, sino de una adecuada planeación financiera y fiscal desde el inicio. Al respecto, señaló que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) debe visualizarse como un aliado estratégico y no como un obstáculo.Explicó que uno de los primeros pasos para emprender es la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), así como la obtención de herramientas clave como la e.firma y el buzón tributario. Asimismo, destacó la relevancia de elegir correctamente el régimen fiscal y mantener un control adecuado de los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).Por su parte, Gabriel Valencia hizo hincapié en el alto nivel de digitalización del SAT, lo que permite a la autoridad monitorear en tiempo real el cumplimiento de las obligaciones. En este sentido, destacó que los emprendedores deben adaptarse a este entorno tecnológico y comprender las reglas fiscales como parte de un “tablero de ajedrez”.También, resaltó la importancia de conceptos como la razón de negocio y la materialidad de las operaciones y añadió que la asesoría contable debe evolucionar hacia un enfoque estratégico.En tanto, Carlos Montes coincidió en que, antes de preocuparse por el SAT, el emprendedor debe tener claridad sobre su modelo de negocio, ya que esto determinará sus obligaciones fiscales. Señaló que una correcta asesoría desde el inicio evita errores comunes, como la elección inadecuada del régimen o el incumplimiento de obligaciones.En virtud de lo anterior, coincidieron en que el entorno fiscal actual exige mayor rigor desde el inicio de operaciones. Entre los puntos clave, destacaron la necesidad de garantizar la materialidad de las operaciones, evitar la mezcla de finanzas personales y empresariales, y cumplir no solo con obligaciones fiscales, sino también con disposiciones en materia de seguridad social.Por último, los expertos concluyeron que la formalidad no solo permite cumplir con la ley, sino que abre la puerta a mayores oportunidades, como el acceso a financiamiento; y abrieron paso a la ronda de preguntas y respuestas por los participantes.
Con el objetivo de fortalecer la práctica profesional y promover una cultura organizacional basada en la excelencia, la comisión de Calidad de las Firmas de Contadores Públicos del Colegio llevó a cabo el 25 de marzo el curso Normas Internacionales de Gestión de Calidad 1 y 2 y NIA 220 Revisada, un espacio de análisis y actualización normativa que reunió a especialistas en la materia.Bajo la coordinación de Rosa Isabel Pedraza Curiel, el evento contó con la participación de José Ángel Lucio Bernal, Jorge Adrián Ramírez Soriano, Emilio Hernández Rodríguez, José Emilio Martínez Gutiérrez, Verónica Flores Acosta, Miguel Ángel Castillo Ruiz, Luis Eduardo Lazcano Luviano y Jorge Uriel Sánchez Cedillo, todos integrantes de la comisión organizadora.Durante la jornada, José Ángel Lucio Bernal destacó que el propósito central del curso es difundir la normatividad aplicable y compartir experiencias que permitan a las firmas implementar con éxito sistemas de gestión de calidad. Subrayó que este aspecto cobra especial relevancia ante las revisiones anuales del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las cuales enfatizan el cumplimiento de dichos sistemas como medida para evitar consecuencias negativas.En su intervención, Jorge Adrián Ramírez Soriano explicó que la NIGC 1 establece la necesidad de diseñar, implementar y operar un sistema que garantice, con seguridad razonable, el cumplimiento de las responsabilidades profesionales y la emisión de informes adecuados. Enfatizó que la calidad debe entenderse como un proceso transversal dentro de la firma, que exige un enfoque proactivo y un liderazgo comprometido.Por su parte, Emilio Hernández Rodríguez abordó el proceso de valoración de riesgos, señalando que este debe partir de la identificación de objetivos de calidad, el reconocimiento de riesgos asociados y la implementación de respuestas para mitigarlos. Destacó la importancia de que este proceso sea continuo y adaptable a las características particulares de cada firma.En el ámbito de la relación con clientes, José Emilio Martínez Gutiérrez enfatizó la necesidad de realizar evaluaciones previas, o background checks, para analizar la integridad y valores éticos de los clientes potenciales, así como su impacto reputacional. También advirtió sobre los riesgos de dependencia financiera excesiva, que podrían comprometer la independencia del auditor.Verónica Flores Acosta resaltó que la NIGC 1 fortalece los requerimientos en materia de información y comunicación, al exigir objetivos de calidad medibles y una interacción efectiva con distintos actores, tanto internos como externos, definiendo claramente la naturaleza, oportunidad y alcance de estas comunicaciones.Uno de los puntos clave fue expuesto por Miguel Ángel Castillo Ruiz, quien señaló que la calidad en auditoría se construye de manera progresiva y no en una sola etapa. Explicó que las normas de gestión de calidad y la NIA 220 deben aplicarse de forma integral, destacando el papel del revisor de calidad como un agente independiente que cuestiona los juicios significativos del socio del encargo, sin que ello implique una segunda auditoría.En la misma línea, Luis Eduardo Lazcano Luviano profundizó en la aceptación y continuidad de clientes conforme a la NIA 220, describiéndola como un filtro preventivo esencial. Identificó tres factores clave: la integridad del cliente, la capacidad operativa de la firma y el cumplimiento de los principios éticos e independencia. Asimismo, subrayó la importancia de documentar adecuadamente estos procesos.Finalmente, Jorge Uriel Sánchez Cedillo abordó los recursos del encargo, clasificándolos en humanos, tecnológicos e intelectuales. Destacó que el uso adecuado de la tecnología puede mejorar la eficiencia y calidad, aunque advirtió sobre los riesgos de dependencia excesiva y la necesidad de capacitación constante. También subrayó la relevancia de contar con conocimiento actualizado y políticas bien documentadas.