Carlos Enrique Orozco-Felgueres Loya, en coordinación con Luis Leonardo López Juárez, ambos integrantes de la comisión técnica Sector Empresarial, participaron el 27 de junio en la ponencia El costo de ventas y su efecto fiscal en las empresas.
El contador Orozco durante la sesión abordó los siguientes temas: Disposiciones aplicables, Elementos a considerar, Costo de ventas fiscal y Consideraciones y recomendaciones.
De forma previa, el contador puso en contexto el objetivo del curso y comentó que conforme a la NIF A-5, Elementos básicos de los Estados Financieros, se indica que por costo debe entenderse como el valor de los recursos que se entregan o prometen entregar a cambio de un bien o un servicio adquirido por la entidad, con la intención de generar ingresos.
Asimismo, indicó que cuando los costos tienen un potencial para generar ingresos en el futuro representan un activo, que se reconoce en el estado de resultados integral como costo al momento de obtener el ingreso asociado a ese activo, como sucede con el inventario.
En tanto, la NIF C-4, Inventarios, establece que el costo de los inventarios debe comprender todos los costos de compra y producción que se hayan incurrido para darles su ubicación y condiciones actuales.
Los conceptos que integran el costo de ventas varían dependiendo del tipo de actividad que se realiza: para actividades comerciales de adquisición y enajenación de mercancías; para actividades de producción, elaboración y fabricación y para actividades distintas a las anteriores, integrándose cada una por los siguientes conceptos:
• Actividades comerciales de adquisición y enajenación de mercancías
• Para actividades de producción, elaboración y fabricación
• Para actividades distintas a las anteriores
• Determinación y deducción del costo de lo vendido
Con base en estos conceptos, Orozco-Felgueres Loya explicó cada una de las fórmulas aplicables. Como conclusión, el contador explicó que el costo de ventas es la principal base de las deducciones y que a partir de este concepto es necesario revisar los sistemas que se están utilizando para determinar el costo de lo vendido, para evaluar el inventario y las fórmulas de asignación del costo.
“El curso tuvo como objetivo comparar la Ley del Impuesto Sobre la Renta prácticamente con NIF C-4, que tiene que ver con los inventarios; asimismo —destacó— todas las fórmulas planteadas a lo largo son para establecer en determinados contribuyentes el costo de comercialización, el costo de producción y el costo de servicio, para llegar al costo de lo vendido, que se va a deducir en el momento en que se acumula el ingreso”.
En sus palabras, agregó: “El costo de ventas es una de las principales deducciones de los contribuyentes que tienen actividades comerciales, por lo que se deben observar los lineamientos para llevar un control adecuado de las mercancías; de lo contrario, el contribuyente se arriesga a que la autoridad en el ejercicio de sus facultades de comprobación desconozca dicha partida, incrementado la base tributaria”.
Por el caso contrario, “el conocer las disposiciones aplicables permite al causante sacar provecho de algunas facilidades; tal es el caso de la aplicación de los costos estimados”, concluyó.
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Con la fecha límite para el reparto de utilidades próxima a llegar, el Colegio fue sede del curso Casos especiales de la PTU con los trabajadores, un espacio de actualización para reforzar conceptos básicos sobre la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) y analizar criterios para su determinación, cálculo y distribución en escenarios específicos; todo ello con el fin de fortalecer el criterio técnico de los especialistas.El curso fue coordinado por Alberto Flores Mesa y brindado por Jorge Eugenio Martínez Vargas, quienes compartieron su experiencia y conocimiento para este espacio en representación de la comisión técnica de Sector Empresarial.Para comenzar, se definió la PTU, para lo cual se referenció a la Ley Federal del Trabajo y se señaló la importancia de la planeación para el correcto cumplimiento relacionado con ésta. Es relevante que las empresas consideren que el pago de la PTU implica la integración anticipada de una Comisión Mixta de Participación de Utilidades, responsable de elaborar el proyecto de reparto, fechas límite de pagos y la recuperación de documentos laborales, fiscales, mercantiles y civiles indispensables para su cálculo. Debido a estas consideraciones, Jorge Martínez exhortó a las empresas a una planeación anticipada que de suficiente margen temporal para evitar riesgos.Posteriormente, se desarrollaron los criterios normativos de la integración salarial estipulados por el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), ya que éstos se sustentan en razonamientos jurídicos surgidos de ejemplos reales y consolidan un instrumento valioso para la homologación de la atención de casos específicos.En ese mismo sentido, el experto resaltó la importancia de saber identificar el salario y las prestaciones del trabajador; mientras que el salario se recibe por trabajo realizado, las prestaciones buscan cubrir necesidades de seguridad, salud y descanso. Estos elementos siguen el mismo principio que los criterios normativos, son fundamentales para la resolución de casos especiales.Jorge Eugenio enunció las excepciones al pago de PTU, que incluyen las empresas de nueva creación de la industria extractiva, aquellas dedicadas a la elaboración de un nuevo producto e instituciones públicas descentralizadas con fines culturales o de beneficencia. Al mismo tiempo, comentó que lo directores, administradores y gerentes generales no participan en el reparto de utilidades; mismo caso para las trabajadoras y trabajadores del hogar, trabajadores eventuales con menos de 60 días trabajados durante el año.En conjunto, estos elementos construyeron principios sólidos para la resolución de casos específicos, por lo que el experto continuó su aportación mediante la exposición de casos prácticos e invitó a la audiencia a resolverlos. Estos ejercicios sirvieron para dar cuenta la importancia de construir criterios interrelacionados que doten a los especialistas de la facultad de tomar decisiones alineadas a las normas aplicables en cada situación, por más específica que sea, ya que el la determinación y pago de la PTU dependerá de cada empresa, cada trabajador y cada ejercicio específico.
Este jueves 7 de mayo, el Colegio organizó el foro IA en la fiscalización del SAT y su aplicación en las empresas, un espacio que tuvo por objetivo desglosar las acciones que la autoridad tributaria está ejecutando a raíz de la implementación de tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA). El foro contó con las participaciones de Juan Alberto Morales Mar y Luis Adrián Chávez Trujillo, quienes ofrecieron una visión que abarcó desde la evolución histórica de la fiscalización hasta los retos éticos y operativos que se presentan en las organizaciones.En la introducción, Morales Mar compartió un breve panorama sobre la situación actual como el resultado de una evolución tecnológica iniciada décadas atrás, pero que encontró un punto de inflexión en 2015 con las acciones para enfrentar los desafíos fiscales de la economía digital.Al respecto, enfatizó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha evolucionado hacia una metodología compleja donde la IA es el eje central de la fiscalización. Entre los hitos mencionados, destacó la implementación de modelos predictivos para identificar tendencias abusivas y la erosión de la base fiscal, así como el uso de la IA en procesos de autenticación mediante firmas electrónicas.Sobre lo anterior, consideró que “estamos ante una fiscalización que ya no espera a la auditoría tradicional; hoy hablamos de una reconciliación de bases de datos en tiempo real".Según el especialista, el Plan Maestro de Fiscalización 2026 es la consolidación de esta estrategia, enfocándose en programas de auditoría específicos para quienes celebren operaciones con empresas que simulan actividades, presenten pérdidas fiscales o paguen tasas efectivas por debajo de su sector. Para enfrentar este contexto, Morales Mar habló sobre cuatro pilares de atención para las auditorías digitales: la trazabilidad total de los registros, el cumplimiento fiscal corporativo, el uso de repositorios seguros en la nube y el amarre fiscal.Por su parte, Luis Chávez Trujillo centró su exposición en la aplicación práctica de la IA dentro de las estructuras corporativas, subrayando que la tecnología requiere de una gobernanza robusta para evitar riesgos legales y operativos.Asimismo, enlistó una serie de buenas prácticas en donde la transparencia ocupa un lugar trascendente, ya que, de acuerdo con Luis, es vital que los modelos y criterios utilizados por las empresas sean comprensibles y auditables. "La IA no debe sustituir el juicio profesional; el profesional contable debe validar los resultados, manteniendo la supervisión humana como el último filtro de responsabilidad", afirmó.En cuanto a los usos de la IA en el área fiscal, destacó su capacidad para leer y resumir contratos, clasificar conceptos de gasto de manera automática y alertar sobre Registro Federal de Contribuyentes (RFC) riesgosos o diferencias materiales entre el XML y la contabilidad. No obstante, advirtió que esta herramienta no debe decidir posiciones fiscales por sí sola, operar llaves criptográficas como la e.firma sin supervisión o interpretar fundamentos legales.
En el marco de la conferencia mensual organizada por el Colegio, el pasado 7 de mayo se llevó a cabo la charla Resiliencia financiera a lo largo de la vida, impartida por Sofía Macías, autora de la reconocida saga Pequeño Cerdo Capitalista, con el objetivo de promover herramientas para una mejor toma de decisiones financieras. La sesión fue moderada por Manuel Tamez Zendejas, vicepresidente de Comunicación e Imagen.Durante la charla, Sofía Macías invitó a reflexionar sobre el verdadero significado del éxito financiero y la necesidad de desarrollar herramientas que permitan afrontar las distintas etapas de la vida con mayor estabilidad y preparación.A partir de una experiencia personal relacionada con la enfermedad de su padre, la autora compartió cómo comprendió que tener finanzas organizadas no siempre significa estar preparado emocional y financieramente para enfrentar situaciones inesperadas. En ese sentido, explicó que la resiliencia financiera consiste en contar con recursos, hábitos y herramientas que permitan responder ante la adversidad sin perder de vista los objetivos personales y familiares.La conferencista destacó que el éxito financiero no debe medirse únicamente por el patrimonio o la capacidad de consumo, sino también por la posibilidad de utilizar los recursos económicos para cuidar de uno mismo y de los seres queridos cuando surgen momentos complejos.Asimismo, señaló que el estrés financiero tiene efectos importantes en la salud física y emocional, por lo que insistió en la necesidad de construir una relación más consciente y equilibrada con el dinero.Como parte de su exposición, la especialista presentó tres pilares fundamentales para alcanzar un éxito financiero sostenible:ClaridadConsiste en definir metas, prioridades y objetivos de vida, alineando las decisiones financieras con aquello que realmente se desea construir. Para ello, recomendó: Establecer metas específicas y medibles. Identificar cuánto cuestan y en qué plazo se desean alcanzar. Modificar hábitos financieros de manera consciente. Elaborar presupuestos donde el ahorro sea prioritario. Estabilidad financieraMacías compartió cinco hábitos clave para fortalecer la estabilidad económica: Ahorrar automáticamente al recibir ingresos. Contar con un fondo de emergencias de entre tres y seis meses de gastos. Mantener las deudas bajo control. Proteger la salud mediante seguros o sistemas públicos. Invertir para el retiro desde edades tempranas. ResilienciaLa autora también destacó cinco aprendizajes esenciales para enfrentar la vida adulta: Asumir la responsabilidad como la capacidad de responder ante las circunstancias. Entender cada decisión como una inversión para el futuro. Aprender a pedir ayuda. Buscar siempre alternativas ante las dificultades. Priorizar el autocuidado y el equilibrio personal. En la parte final de la conferencia, Sofía Macías subrayó que el objetivo no es tener una vida perfecta ni controlar todas las variables, sino desarrollar un “kit de supervivencia” financiero que permita continuar construyendo metas aun en escenarios adversos. Asimismo, destacó la importancia de la educación financiera y de adaptar las estrategias de ahorro e inversión a las distintas etapas de la vida, tomando decisiones informadas sobre patrimonio, retiro y protección financiera.